lunes 26 de febrero de 2024
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Una guerra por la hegemonía

Estados Unidos y la Unión Soviética jamás tuvieron, entre sí, un conflicto bélico. Sabían que una guerra entre dos superpotencias nucleares podía llevar a la destrucción mutua. A esa abstención se la denomina Guerra Fría. Sin embargo, Estados Unidos y la Unión Soviética libraron, por interpósitos países, guerras excesivamente “calientes”.

Utilizaron disputas territoriales en determinados países para ponerse de un lado y del otro. Se enfrentaron indirectamente en Corea, donde murieron 1.990.688 civiles.Se enfrentaron indirectamente en Vietnam, donde hubo 1.353.000 muertos, la mayoría civiles.

China participó en las guerras de Corea y Vietnam. En la de Ucrania da un silente apoyo a Rusia. Hoy Estados Unidos y la Rusia post-soviética se enfrentan en Ucrania: Rusia como agresor, y Estados Unidos como protector.

Si se las mide en muertes, la guerra de Ucrania es menos “caliente” que las de Corea y Vietnam. Según las Naciones Unidas, hasta el 4 de marzo habían muerto 8.173 civiles.

Seguramente fueron muchos más, aunque sideralmente lejos del número de muertos coreanos y vietnamitas. Pero, salvo las diferencias en magnitud, las tres guerras han sido crímenes masivos, cometidos contra las poblaciones de los países donde se han desarrollado.

Sin embargo, el significado de la guerra actual es, en un sentido, distinto del que tuvieron las anteriores: En aquellas se ponían en juego dos modelos de organización social: la capitalista y la comunista. Uno basado en la propiedad privada, las libertades públicas y el individualismo. El otro basado en la propiedad estatal, la regimentación y el colectivismo A la vez, eran confrontaciones por la hegemonía geopolítica. Cada parte procuraba su expansión geográfica.

Hoy el afán de hegemonía es el mismo. Pero, con el comunismo en retirada, no están en juego dos modelos de organización social.

En 2021 en Rusia no sólo había una creciente economía de mercado. Había grandes multinacionales. Entre ellas: Ford, General Motors, Renault, Volkswagen, Apple, Coca-Cola. Google, Disney, JP Morgan y Citigroup.

También en China hay un comunismo en vías de claudicar, aunque más lentamente. Según la Federación de Industria y Comercio de China, en 2020 el sector privado tuvo ingresos por 5.430 millones de dólares y beneficios netos de 1.970 millones.

Claro que en Estados Unidos también hay heterogeneidad. Si bien reina la economía de mercado, existe un considerable conjunto de empresas estatales.

Eso incluye a dos gigantes: -Amtrak, una compañía ferroviaria fundada en 1971 que tiene una red de 34.000 kilómetros y cubre 46 estados.

-USPS, una empresa de correos que opera en 220 países, tiene en total 7.300.000 empleados y despacha 46% de toda la correspondencia y encomiendas del mundo. Amazon depende en cierta medida de USPS, que distribuye 40% de los pedidos que recibe esta compañía de Jeff Bezos, el tercer hombre más rico del mundo.

El Estado norteamericano interviene en el sistema financiero, no sólo a través de la Reserva Federal sino mediante varios bancos estatales, llamados corporaciones: -Federal Agricultural Mortgage Corporation (AGM) -Federal Crop InsuranceCorporation (FCIC) -Ex-Import Corporation -Bank of North Dakota (BND).

Además, el Estado es “sponsor” (socio) de: -Federal Home Loan Mortgage Corporation(FHLMC) -Federal National Mortgage Association.

Las diferencias principales entre Estados Unidos y Rusia radican en el sistema político: Rusia es una dictadura y Estados Unidos una democracia. En Rusia la violación de los derechos humanos es la regla y en Estados Unidos la excepción.

Amnesty International ha constatado en Rusia la violación sistemática y permanente: privación de la libertad, tortura y persecución. Pero ha denunciado también violaciones a los derechos humanos en Estados Unidos, aisladas pero significativas.

Asesinatos policiales impunes. En 2022, la policía mató, haciendo uso de autoridad, a un número de personas, sin que luego los responsables fueran imputados.

Discriminación de la comunidad negra. El propio presidente Biden reconoció y llamó a luchar contra el “sistemático racismo” norteamericano.

Restricciones a la libertad de reunión: nueve estados las establecieron por ley.

Represión de musulmanes. En Guantánamo todavía quedan 35 de los 780 musulmanes que fueron secuestrados y presos durante años, algunos sufriendo torturas.

Con diferencias y semejanzas, Estados Unidos y Rusia son protagonistas de dos bloques entregados a una disputa por la preeminencia mundial. Uno occidental (Estados Unidos, la OTAN, la Unión Europea y Gran Bretaña). El otro, oriental (China, Rusia y acaso India).

Naciones Unidas intervino en Corea y en Vietnam, salteando a Rusia en el Consejo de Seguridad y al lado de Estados Unidos. La OTAN, liderada por los propios Estados Unidos, es parte de la defensa de Ucrania ante la invasión rusa.

Esa invasión ha provocado una indescriptible reacción de todo Occidente. Es que no se trata de una conflagración localizada.

La OTAN no quiere enviar tropas a Ucrania porque Rusia lo interpretaría necesariamente como un casus belli, y Rusia hace como si el envío de armas occidentales a Kiev no fuera ya un casus belli.

Del resultado de esta guerra depende que la OTAN mantenga control sobre gran parte de Europa oriental, o Rusia logre un extraordinario avance en la región: un paso importante hacia la hegemonía mundial.

Publicado en Clarín el 12 de marzo de 2023.

Link https://www.clarin.com/opinion/guerra-hegemonia_0_anT4Kk50Fs.html

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