jueves 23 de mayo de 2024
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Una empresa japonesa compra la legendaria acería US Steel

La Justicia estadounidense ha abierto una investigación antimonopolio sobre la adquisición de US Steel por parte de Nippon Steel por 14.100 millones de dólares.

La medida hace foco sobre el controvertido acuerdo que ha provocado críticas de legisladores, sindicatos y otros en desacuerdo con que el histórico ícono industrial estadounidense no debería ser propiedad de una empresa extranjera, ni siquiera una con sede en Japón, en la actualidad uno de los aliados más cercanos de Estados Unidos.

La apertura de la investigación antimonopolio tiene el potencial de repercutir en la visita oficial del primer ministro japonés, Fumio Kishida, a la Casa Blanca esta semana, donde se supone que la fortaleza de la alianza entre Estados Unidos y Japón quedará en plena exhibición. El líder japonés dijo que esperaba que el acuerdo propuesto avanzara en una dirección positiva, pero no criticó el escrutinio estadounidense de la transacción.

“Japón cree que el gobierno estadounidense está implementando procedimientos apropiados basados ​​en la ley”, dijo Kishida el miércoles en una conferencia de prensa conjunta con Biden.

El mes pasado, el presidente Joe Biden destacó esas preocupaciones en una declaración muy inusual, mucho antes de la llegada de Kishida, diciendo que debe “seguir siendo una empresa siderúrgica estadounidense de propiedad y operación nacional”. El presidente, esta semana, no flaqueó en su postura inicial: “Mantengo mi compromiso con los trabajadores estadounidenses. Soy un hombre de palabra, la voy a cumplir”, dijo Biden durante la conferencia de prensa.

El sindicato United Steelworkers, al que tanto Biden como el virtual candidato presidencial republicano Donald Trump están cortejando durante la campaña electoral, se oponen al acuerdo, diciendo que pone en riesgo los empleos estadounidenses.

No se pudo saber exactamente cuándo el Departamento de Justicia abrió oficialmente la revisión en profundidad, pero ocurrió recientemente según las personas, que no están autorizadas a hablar públicamente y, por su parte, los portavoces de Nippon Steel y US Steel no respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios.

Las empresas presentaron el martes el acuerdo para que lo revisen los reguladores antimonopolio de la UE, según un aviso publicado por la Comisión Europea. La UE tiene como fecha límite provisional el 17 de mayo para tomar una decisión.

Como se informó anteriormente, el escrutinio antimonopolio es independiente de las preocupaciones sobre la posible propiedad extranjera de US Steel y, en cambio, se centra en parte en una gran planta de fabricación en Calvert, Alabama, de propiedad conjunta de Nippon Steel y ArcelorMittal, con sede en Luxemburgo. Esa planta compite directamente con US Steel, particularmente para los clientes automotrices. Los abogados del Departamento de Justicia han estado hablando con participantes de la industria, haciendo preguntas sobre cómo la empresa conjunta competiría con Nippon Steel y US Steel combinadas.

Cleveland-Cliffs, ArcelorMittal y US Steel son tres de los mayores proveedores del sector automotriz. US Steel rechazó anteriormente una adquisición de Cleveland-Cliffs, en parte por temor a que no resistiría una revisión antimonopolio.

Si bien el éxito del acuerdo probablemente no aumente o disminuya debido a preocupaciones antimonopolio, una investigación prolongada agregaría incertidumbre. Las revisiones exhaustivas de las fusiones pueden llevar seis meses o más y, en algunos casos, extenderse mucho más de un año.

Sin embargo, el principal obstáculo para el acuerdo sigue siendo una revisión iniciada recientemente por el Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos, un panel interinstitucional dirigido por el Departamento del Tesoro, que evalúa fusiones y otras inversiones realizadas por intereses no estadounidenses. El panel se centra principalmente en países como China y Arabia Saudita, pero la importancia de US Steel para la base industrial estadounidense ha generado preocupaciones sobre su propiedad extranjera.

Como marco general, Japón ve con malos ojos una victoria de Trump en noviembre y su diplomacia está tomando recaudos para prevenirse del deterioro de las relaciones previsibles en un segundo mandato del líder republicano que tiene en el Rust Belt un alto grado de adhesión por su defensa nacionalista de la industria.

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