El grupo estaba compuesto por seis integrantes. Uno de ellos, Fernando Martínez Mottola, falleció en febrero. El resto sigue en la sede diplomática, que está asediada por agentes de inteligencia, sin señales de Milei o Lula convenzan a Maduro para otorgar salvoconductos.
Cinco dirigentes opositores venezolanos cumplieron este 20 de marzo un año asilados en la residencia del embajador argentino en Caracas. Se trata de Magalí Meda, Claudia Macero, Omar González, Humberto Villalobos y Pedro Urruchurtu, colaboradores estrechos de Corina Machado, referente de la disidencia contra la dictadura de Nicolás Maduro.
A cada uno de ellos, además de Fernando Martínez Mottola, el Ministerio Público, que maneja el chavismo a su antojo los acusó de delitos como terrorismo y traición a la patria. Una vez que tuvieron órdenes de captura optaron por ingresar a la sede diplomática argentina, en un momento en que las relaciones entre Caracas y Buenos Aires todavía prevalecían, pese a las diferencias y cruces constantes entre Maduro y Javier Milei.
Convenios internacionales como la Convención de Caracas firmada en sostienen que como el gobierno argentino les otorgó asilo político, Maduro debía otorgarles a las pocas horas un salvoconducto que les permitira salir de la embajada rumbo a un aeropuerto para viajar a Buenos Aires. Nada de eso ocurrió y hoy su destino es incierto y precario.
Desde agosto, cuando Maduro perdió las elecciones presidenciales contra Edmundo González según las únicas actas disponibles, la dictadura montó una guardia permanente con policías y agentes de inteligencia a las afueras de la residencia. Se han visto patrulleros, drones y hombres con armas largas. Además les cortaron los servicios de agua y luz, y tienen intermitencias con la señal telefónica y de internet. El grupo denuncia que la sede diplomática está virtualmente transformada en una cárcel. De hecho no tienen visitas y quienes les llevan alimentos y medicinas denuncian que a veces son retenidos y amenazados durante horas.
Un empleado venezolano que trabajaba con los diplomáticos argentinos está desaparecido.
En la sede flamea la bandera de Brasil, que se hizo cargo de los intereses de Argentina y Uruguay después de que Maduro expulsó de Venezuela a las misiones diplomáticas de esos países, además de Paraguay, Chile, República Dominicana, Panamá y Costa Rica.
Pero incluso los diplomáticos brasileros tienen restricciones para atender a los asilados, y ni Milei ni Luiz Inácio Lula da Silva lograron persuadir a Maduro para que dé los salvoconductos.
Uno de los asilados falleció
El 26 de febrero de este año Fernando Martínez Mottola, el mayor entre los seis asilados (73 años de edad) falleció por problemas cardíacos según supo en ese momento Nuevos Papeles. En diciembre de 2024 había salido de la embajada tras presentarse en Fiscalía luego de gestiones de mediadores internacionales.
Martínez Mottola era ingeniero eléctrico y fue ministro de Transporte y Comunicaciones en el segundo gobierno del socialdemócrata Carlos Andrés Pérez, a inicios de la década de 1990. También ocupó la presidencia de la empresa CANTV,una empresa pública posteriormente privatizada que era la telefónica más importante del país.
El resto del equipo, que sigue en la residencia del embajador, lo componen Magalí Meda (jefa de campaña), Claudia Macero (coordinadora de Comunicaciones), Omar González (exdiputado), Humberto Villalobos (coordinador electoral del Comando de Campaña), y Pedro Urruchurtu Noselli, asesor en el plano internacional. Estos cinco son miembros de Vente Venezuela, el partido político de Corina Machado.