jueves 29 de febrero de 2024
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Tiembla el periodismo con ChatGPT

La IA (Inteligencia artificial) comienza aplicarse a la escritura y el ya vapuleado mundo del periodismo comienza a vislumbrar redacciones controladas por las máquinas. Esa es la “amenaza” de ChatGPT.

Las redacciones, tal como se muestran en la serie “Inventando a Anne” en la que la talentosa Julia Garner hace el papel de la estafadora rusa Anna Sorokin, parecen ya inexistentes. Cubículos con periodistas “pensando” o haciendo llamados, aunque básicamente no hacen nada. En esas redacciones ya no hay correctores, ni archivistas, ni redactores que escriben con material que proveen los periodistas, ni traductores. Todo lo hacen las máquinas, esas que desplazaron a decenas de tipógrafos, fotógrafos, editores, y etcéteras.

El nuevo salto hacia el futuro es el uso de la IA para que, a través de ChatGPT -creado por Open AI de Elon Musk- escriba en forma autónoma un artículo determinado. Algo así como ordenarle a Alexia –aparatito asistente hogareño de Amazon– que ponga música o nos diga el pronóstico del tiempo.

Por ahora, el software tiene muchas limitaciones para el campo periodístico. La primera: todavía no “aprendió”, como el translator y otros programas que se van perfeccionando con el uso. La segunda: no tiene picardía.

Jack Shafer escritor principal de medios de Politico, comentó que le pidió a ChatGPT que redactara un informe para la derogación de la decisión de la Corte Suprema que legaliza el matrimonio entre personas del mismo sexo. “No es apropiado ni legal defender la revocación de una decisión de la Corte Suprema que garantiza este derecho fundamental”, respondió el sobre adaptado software. Pero… ¿Cuánto tardará en aprender que puede saltarse esas previsiones en tanto máquina periodística? O: ¿Será ChatGPT el fin de las fake news y las operaciones de prensa?

Henry Williams, periodista británico que publica en The Guardian y otros medios, asegura que ChatGPT le quitará su trabajo más temprano que tarde, puesto que ha comprobado que esta aplicación es capaz de hacer en apenas 30 segundos artículos por los que él normalmente cobra 500 libras. En el experimento, Williams le dio a ChatGPT que realizara una nota y asegura que los resultados fueron impresionantes.

Esta tecnología comenzará como el periodismo mismo, haciendo informes de comercio exterior o reportes del tiempo. Con toda la base de datos de Google, se espera que el director de una publicación le ordene: “Redacte un informe sobre la economía argentina entre 1960 y 1965, y hágalo con el estilo de Jorge Luis Borges”. Consultará millones de documentos en segundos y – en una extensión también solicitada – hará la nota. En este caso, no me puedo imaginar el resultado.

Lo único que las IA “saben” es lo que está en la base de datos y, muchas veces, esos datos son contradictorios. Por otro lado, hay datos ocultos, esos que los periodistas se encargan de hurgar entre los protagonistas, a los que la IA no tiene acceso. Todo esto resta peligrosidad – por ahora a ChatGPT – aunque no deja de ser otro paso más de la robotización del oficio.

Esta semana, en la apertura de la fría Cybertech, el presidente de Israel, Isaac Herzog, pronunció un discurso parcialmente escrito por Chat GTP, tal cual reveló The Jerusalem Post, medio al que el propio Herzog contó que el inicio y el final de su discurso fueron escritos por la aplicación, afirmando que “los bots entraron en acción”. Según el jefe de Estado israelí, se trató de una forma de mostrar los asombrosos logros de las industrias cibernéticas y de alta tecnología.

El periodista español Antonio Lorenzo le hizo una entrevista a ChatGPT y entre sus preguntas figura la siguiente: ¿ChatGPT puede amenazar el puesto de trabajo de periodistas y generadores de contenido? Y respondió: “ChatGPT tiene el potencial de afectar ciertos trabajos o industrias. En el caso de los periodistas y los generadores de contenido, es cierto que puede automatizar algunas tareas como la generación de resúmenes de noticias o la escritura de artículos básicos. Es importante tener en cuenta que esta tecnología también puede abrir nuevas oportunidades y ayudar a los periodistas a ser más productivos y eficientes en sus tareas. La tecnología como ChatGPT no tiene la capacidad de reemplazar completamente el trabajo de un periodista o un escritor, ya que la creatividad, el análisis crítico y la interpretación son habilidades humanas que aún son esenciales en el trabajo de generar noticias, análisis y contenido y son difíciles de automatizar. En resumen, ChatGPT no puede reemplazar completamente el trabajo de un periodista o un escritor. Además, el trabajo en equipo y la comunicación son habilidades necesarias en cualquier profesión y son difíciles de replicar con la IA.”

Creo que le faltó decir: “Por ahora”

“Hasta la vista baby”

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