sábado 20 de abril de 2024
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Santiago Leiras: “Cuando se incrementan los votantes entre las PASO y la elección general, Juntos por el Cambio se ha visto favorecido”

¿A dos semanas de los sorpresivos resultados de las PASO, que evaluación podemos hacer sobre la reacción posterior de los protagonistas?

Me pareció detectar dos reacciones bien diferenciadas: por un lado, la del “ganador” Javier Milei asumiendo la iniciativa política intentando establecer alguna cuña hacia el interior de Juntos por el Cambio con la posible incorporación de Mauricio Macri al futuro gobierno de Milei, al mismo tiempo bajando (o intentando hacerlo) el precio a la candidatura de Patricia Bullrich por ser una “segunda marca” o una mera fotocopia del original en el espacio del cambio, y en simultáneo intentando copar el espacio de los programas de espectáculos confesión de noviazgo mediante. 

Diferentes tácticas con un mismo objetivo, ocupar el centro de la escena bajo la premisa de que estamos frente a un “virtual” presidente electo.  

Mientras tanto en el campo de la “Casta” se advierte una reacción más bien de introspección y repliegue, tanto en JXC como en UP, frente a un resultado que no estaba en las previsiones de los líderes políticos y mucho menos (una más y van…) en los de opinión. Veremos en los próximos días cual es la respuesta resultante de esa introspección/repliegue.

¿Por qué Massa insiste en un escenario que se demostró, con la pobre elección del Larreta, que no es el buscado por el electorado en este momento?

Una distribución multimodal de preferencias (me viene a la mente la teoría de Anthony Downs sobre el partido político como actor racional) lleva a los diferentes actores a tratar de preservar el caudal electoral obtenido como expresión de un comportamiento racional

Massa tiene el desafío de retener a aquellos que lo votaron, a aquellos electores que lo hicieron por Juan Grabois (difícil), lograr el apoyo de algunas opciones que no llegaron al umbral de las PASO como Moreno o Cuneo (apoyo marginal pero posible) y al mismo tiempo un límite en la posibilidad de obtener adhesiones por izquierda (imposible) o derecha (Milei, muy improbable). 

En ese contexto, su única salida parece ser procurar obtener algunas adhesiones entre los votantes de Horacio Rodríguez Larreta y Juan Schiaretti, lo que lleva a ocupar una vez más la ancha avenida del medio, y de esa manera lograr llegar al ballotage. 

Esto podría explicar la insistencia con un escenario que no fue el buscado por lo menos durante la primaria.

Pareciera que Bullrich quedó en la posición más débil, como en el juego del Tute. ¿Como la ves de cara a la elección de octubre?

La candidatura de Patricia Bullrich corre el riesgo cierto de la tupacamarización: por una parte, por una posible migración de parte de sus votantes hacia Milei (en esa circunstancia se impondría la tesis de “porque votar a la fotocopia teniendo la posibilidad de hacerlo por el original” que sería JM), por otra a través de los votantes centristas que habiendo elegido a Larreta puedan migrar a otros destinos (Massa o Schiaretti en menor medida).

El desafío es fidelizar al votante de Juntos por el Cambio para garantizar preservar el mayor porcentaje posible de electores que votaron por Bullrich como a aquellos que lo hicieron por Larreta (conservar lo que podría definir como propio incluyendo a los votantes de HRL, vuelve el capítulo de Downs y el escenario de preferencias electorales distribuidas de manera multimodal). 

Al mismo tiempo, se impone la necesidad de intentar buscar adhesiones entre aquellos que no hayan votado el 13 de agosto: el historial muestra que, cuando se incrementó el número de votantes entre las elecciones primarias y la elección general, Juntos por el Cambio se ha visto favorecido.

Difícil, pero no imposible.

Muchos están anticipando que un gobierno de Milei provocaría una posterior peruanización. Pero pocos miran el escenario ecuatoriano a la llegada de Correa. ¿Puede el candidato libertario ir por ese camino de cambio autoritario?

El riesgo de la peruanización resulta verosímil en el contexto de un gobierno que, aun con un triunfo contundente en primera vuelta, tendrá muy débil inserción parlamentaria y nula presencia territorial por no disponer ni de gobernadores ni de intendentes propios en los municipios de todo el país.

¿Qué caminos puede seguir Milei? Se me ocurren tres por lo menos:

Uno: posible intento de cierre del congreso a la Alberto Fujimori (intento exitoso) o Pedro Castillo (intento fallido este último como sabemos). ¿El problema? No parece que las Fuerzas Armadas tengan intención de dar algún respaldo a decisiones de esta dimensión (¿o sí?)

Dos: intentar una vía de negociación con la Casta, en particular con aquella parte que pudiera compartir el impulso reformista de la nueva administración (los réprobos, baño de purificación mediante, serán los nuevos elegidos). ¿Problema? Pérdida de pureza.

Tres: gimnasia plebiscitaria permanente (incluso combinada con opción de cierre de congreso).  ¿Problema? El desgaste del recurso y de sus adherentes más enfervorizados.

¿Le conviene a Patricia Bullrich mostrar las cartas y nominaran candidatos de un posible gabinete?

Por lo pronto le conviene mostrarse, en esa línea va la presencia que ha tenido esta semana por diferentes medios explicando las falencias de la estrategia del gobierno (supongamos que tiene una) en relación con los saqueos que se registraron en diferentes puntos del país. 

Con eje en su caballito de batalla principal, la seguridad pública, puede (y debe) empezar a ganar presencia en un campo en el que Milei ha partido con ventaja en los días posteriores a las PASO.

En función de ese objetivo me parece también que mostrar un posible gabinete puede ser una buena estrategia sumado a ello una comunicación clara que ponga énfasis en la presencia de una coalición que tiene experiencia de gobierno en municipios y provincias (mejor no meterse con lo nacional por las dudas) puede ayudar al objetivo.

Por último, ¿esta elección se trata del Teorema de Baglini o del Teorema de Liborio Pupilo?

Se trata del Teorema de Raúl Pupilio ja!

¡Muchas gracias por la entrevista, Esteban!

 

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