jueves 30 de mayo de 2024
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Reflexiones de un historiador que es usuario de Wikipedia

Hacia 2014 escribimos con Luciano de Privitellio los textos de una enciclopedia de historia argentina publicada por una importante empresa periodística. Nos propusimos dar una versión actualizada, alejada de viejas polémicas y nuevos “relatos”. La Redacción se ocupaba de los títulos, bajadas y epígrafes, que nosotros revisábamos. Nos asombró que parecían tomados del “relato” nacional y popular, por entonces ya ampliamente instalado en los libros de texto, los museos y la televisión pública, con el famoso Zamba. Creímos que había una “mano negra”, quizá la de un conocido historiador que escribía regularmente para esa empresa. Preguntamos a los redactores y nos dijeron que, simplemente, tomaban lo que decía Wikipedia.

Empezamos a revisar los cientos o miles de entradas de la enciclopedia online sobre la historia argentina y vimos que habían sido objeto de una revisión sistemática, para alinearlas con el “relato”, en lo grande y en lo chico. A veces, eran textos completos. Pero en la mayoría de los casos se conservaba el original –serio y neutro–, agregándole un primer párrafo que redefinía al personaje o episodio. Otras veces se trataba de párrafos intercalados, o simplemente del agregado de un par de palabras clave, que cambiaban el sentido. 

Ese sentido provenía del “relato” histórico difundido desde ámbitos kirchneristas, y también de un sentido común histórico, muy arraigado en sociedad, formado por la matriz nacionalista revisionista. Eso explica la naturalidad con que los redactores –excelentes profesionales– tomaban la información de Wikipedia. Hemos encontrado este tipo de intervención en cada una de las entradas de Wikipedia relativas a nuestra historia. Se advierte por ejemplo en algunas palabras clave, como “liberalismo”, omnipresente desde las discusiones de Saavedra y Moreno hasta las de la guerra de Malvinas. El “liberalismo” es una doctrina nefasta, antinacional, difundida por minorías extranjerizantes. De Bartolomé Mitre se dice que creó Colegios Nacionales solo “para extender las ideas liberales entre los jóvenes”, y que invadió Paraguay para “exportar el liberalismo”.

Otros términos muy usados, siempre en sentido negativo, son “gobierno de facto”, aplicado anacrónicamente hasta al breve interinato de Mitre en 1861/2, y “oligarquía”, generalmente “nefasta”. En cambio, el “nacionalismo” siempre es positivo. 

Repetidamente aparece el “modelo agroexportador”. Usualmente se lo asocia con Gran Bretaña, otro gran villano de nuestra historia. Aún cuando se reconoce la profunda transformación de la Argentina entre 1880 y 1914 –incluida la llegada al país de buena parte de los ancestros de los argentinos de hoy– y el innegable progreso material, siempre se señala el carácter profundamente desviado y equivocado de ese crecimiento, cuyas consecuencias estaríamos pagando hoy. Me pregunto si no tuvo alguna influencia la acción de los gobernantes en los cien años posteriores, particularmente la de quienes duraron diez años o más.

Otro aspecto significativo es el doble criterio moral, en un relato en que todo se divide en bueno o malo. Compárense las versiones del fusilamiento de Dorrego y el asesinato de Urquiza. Dorrego habría sido ejecutado, según la enciclopedia virtual, por el odio de los liberales contra alguien admirado por el pueblo. Se trató de un acto deplorable, pero no de un asesinato. Urquiza en cambio fue asesinado, junto con sus hijos y varios allegados, sin que los responsables, perfectamente identificados, lo asumieran. En el texto de Wikipedia se aduce que era culpable de traicionar a los federales durante la Guerra del Paraguay (otros dirían que privilegió los intereses del Estado nacional). Por otra parte, fue aplaudido por los federales y el pueblo, lo que exculpa a sus ejecutores. Hay en esta explicación algo que me recuerda al asesinato de Aramburu. 

Otro caso de doble criterio: la Conquista del Desierto fue un genocidio. Conocemos el argumento, ampliamente difundido. Más allá del anacronismo, quizá podría agregarse que también produjo cosas, como la consolidación del territorio nacional y sus fronteras. Por otro lado tenemos la “Masacre de Rincón Bomba”, una matanza de aborígenes de Formosa, de la etnia pilagá, ocurrida en 1947, cuando fueron ametrallados y masacrados por la Gendarmería. ¿Responsables? Robustiano Patrón Costas, que ese año no les dio trabajo en sus ingenios y los soliviantó. ¿Ejecutor material? Algunos oficiales y soldados de la Gendarmería que, por si y ante si, decidieron la masacre. ¿Cómplices? La prensa, que ocultó el hecho. En 1947 la prensa era controlada por el gobierno, y la Gendarmería estaba a órdenes del ministro de Interior (Borlenghi) y del presidente (Perón), a quienes no se adjudica ninguna responsabilidad. Imaginemos si algo así hubiera sucedido durante la presidencia de Macri.

Son solo algunas pinceladas, que muestran el problema. ¿Cómo se hizo? Siempre creí que era obra de masivos y anónimos militantes. A la luz de nuevas evidencias, me parece verosímil que hubo una dirección planificada, así como hay una planificación en el rechazo automático de propuestas de cambio que no corresponden a esta orientación. Esto desnaturaliza totalmente el espíritu de Wikipedia, que en el resto del mundo es absolutamente creíble. 

Hay cosas que maneja el Estado y su gobierno, como la educación, los museos o la televisión pública, Wikipedia en cambio es parte de la sociedad civil, y es nuestro deber mejorarla. Bastaría una convocatoria por parte de sus responsables para que muchos historiadores se sumaran a la tarea de revisión y mejora. Ojalá esa señal nos llegue.

Publicado en La Nación el 13 de marzo de 2021.

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