jueves 13 de junio de 2024
spot_img

¿Por qué se iría Scaloni?

Por Mariano Hamilton.

El 17 de enero de 2023 nos preguntábamos: ¿Por qué no firmó Scaloni?, cuando presuntamente estaba todo dado para que el DT arreglara su contrato. Y las respuestas eran como la inflación: multicausales.

La cosa es que después de ganarle a Brasil, el entrenador dijo: “(Tengo que) Parar la pelota. Ponerme a pensar en este tiempo. Necesito pensar qué voy a hacer. No es un adiós ni mucho menos, pero la vara está muy alta y está complicado seguir. Se lo diré al presidente y a los jugadores porque este equipo necesita un técnico con todas las energías. Chau. Gracias por todo”. Y la bomba estalló.

¿Por qué Scaloni se despachó con semejante declaración después de que Argentina le ganó a Brasil en el mismísimo Maracaná? Volvemos al origen. Es multicausal.

1) Hay caos en el fútbol argentino y eso hace que, cada vez que hay una convocatoria, las cuestiones organizativas compliquen todo.

2) El tema económico. Argentina (no la AFA sino la coyuntura argentina) hace que Scaloni no cobre la plata que se maneja en el mercado. Hay temitas vinculados a los impuestos que el DT debe pagar en España. Igual, hay que decirlo, este no es el principal problema más allá de que se suma al malestar general.

3) La relación con Tapia. Ya lo dijimos varias veces: el presidente de la AFA fue un gran piloto de tormenta, pero es un pésimo piloto del éxito. Chiqui, a diferencia de su mentor Julio Grondona, no sabe administrar el triunfo. O para ser más preciso: se cree inmortal y ese es un gran problema porque su continuidad depende de muchas variables.

4) Temas personales. Cosas que a Scaloni le preocupan de su relación familiar y que es muy prudente para abrir esa puerta.

Para entender el punto 3, que nos parece el más complejo, hay que repasar algunos sucesos que marcaron la relación con Tapia.

Scaloni vivió algunas cosas con Tapia que no le agradaron. Le está agradecido porque apostó a él cuando nadie lo conocía, pero una cosa es estar agradecido otra muy diferente es soportar el destrato, algo en lo que Tapia incurrió en más de una ocasión antes del Mundial.

Scaloni suponía que algunas prepoteadas de Tapia iban a terminar después de Qatar, pero por ahora la cosa no fue así. El presidente de AFA tiene un carácter bastante particular que hace que no pueda manejar su temperamento. Y eso Scaloni no se lo banca ni un poco. Antes del Mundial el DT se veía obligado a agachar la cabeza. Hoy, a un año de Qatar, ya tiene la espalda suficiente como para plantarse y dejarle claro a Tapia que el importante, cuando se habla de la Selección, es él.

Hay una anécdota que quedó grabada en el entrenador argentino y que no quiere que se repita. Ocurrió el lunes 26 de septiembre en el Hotel Westin, de Nueva Jersey. Esa noche, en la previa al partido amistoso con Jamaica, Tapia realizó una fiesta en la suite que ocupaba para disfrutar con los dirigentes del ascenso que había viajado a la gira por Miami y Nueva York. Esos dirigentes eran los que no iban a ir a Qatar, por el cupo impuesto por la FIFA, y Tapia decidió llevarlos a esa gira para “pagarles” los votos que lo llevaron a la presidencia de la AFA.

El asunto es que la fiesta organizada por Tapia avanzaba y, ya de madrugada, Scaloni le golpeó la puerta para pedirle que, al menos, bajaran el volumen de la música porque los jugadores estaban descansando. Cuando Tapia lo vio, se acercó y le dijo: “Andá pibe, que vos estás acá porque yo te puse”. Y cerró el diálogo con un portazo.

Esas son las cosas que Scaloni no quiere volver a vivir. Una cosa, repetimos, es ser agradecido y otra muy diferente es permitir que te apaguen los puchos en la frente. Y esa es la lógica quiso romper Scaloni. ¿Pudo? Una buena pregunta que deben contestar Scaloni y Tapia.

Otra cuestión tiene que ver con el punto 1: la organización de los torneos locales; ya que Scaloni reclama que haya disponibilidad de los jugadores para las Selecciones juveniles.

Porque considera que esa plataforma es importante para mantener vivo el recambio en el equipo mayor.

En definitiva: ¿Scaloni va a seguir al frente de la Selección? Todo indica que el problema, sea cual fuere, se puede solucionar.

Pero hay una frase que queda dando vueltas en el cerebro de todos los argentinos: “Este equipo necesita un técnico con todas las energías”. Esa frase se escuchó hace 21 años en boca de Marcelo Bielsa. Y fue el fin de ciclo. ¿Se repite la historia? Si me apuran les digo que lo que ocurrió después de Brasil, se parece bastante a una despedida.

spot_img

Veinte Manzanas

spot_img

Al Toque

Alejandro Einstoss

Lo que falta es gestión, no la Ley Bases

Alejandro Garvie

El Parlamento Europeo como amortiguador de las tensiones

Fabio Quetglas

Experimento, fantasías y caducidad