lunes 15 de abril de 2024
spot_img

Oscar póstumo para Martin Amis y su Zona de Interés

Cuando el gran escritor inglés Martín Amis entregó su obra Zona de interés a sus editores, estos en principio la rechazaron por considerarla demasiado cruenta y transgresora. No se podían imaginar que ese libro llevado al cine por el director Johnatan Glazer recibiría, siete años más tarde, el Oscar a la mejor película extranjera.

Lamentablemente Martin Amis falleció en mayo de 2023 y no pudo disfrutar de este gran premio.

Amis estudió en la Universidad de Oxford. Es hijo del también escritor Kingsley Amis. Conocido como enfant terrible, tuvo un comienzo brillante con su primera novela, El libro de Rachel (Premio Somerset Maugham, en 1973). Colaboró en revistas como Times Literary Supplement, New Statesman y The Observer.

Amis es considerado como uno de los mejores (y más exitosos) escritores de su generación y llegó a ocupar una plaza de profesor en la Universidad de Mánchester, impartiendo clases
sobre escritura creativa.

Madurado en la crisis del 73, el desmoronamiento del estado de bienestar, el desencanto con Cuba y las demás alternativas de izquierdas a la URSS y en el giro conservador de su país, en sus novelas se va decantando un negro pesimismo que provoca el descubrimiento progresivo del mal, desde el pícaro casanova de El libro de Rachel hasta el malvado absoluto de Stalin, protagonista de Koba el Temible, una especie de ajuste de cuentas con la tolerancia que el mundo de la intelectualidad de las izquierdas exhibió ante los excesos del jerarca soviético.

El filme Zona de interés, basado en su novela homónima, narra la historia (basada en la realidad) de una familia alemana que se muda al lado del Campo de Concentración de Auswitch. El padre de la familia es nada menos que un comandante nazi encargado de hacer cumplir la Solución Final que el Estado alemán implementó para exterminar a las comunidades judías europeas.

Mientras la familia del militar nazi disfruta de una enorme mansión con todos los lujos, al lado van exterminando a miles de personas, incluyendo mujeres y niños, prisioneros en Autzwitch.

En ese clima sombrío se tejen historias de amor y celos, y también la de una niña Alexandra que deja manzanas para alimentar a los prisioneros condenados.

Indefectiblemente la crítica del filme se referenció en la obra de Hannah Arendt , La banalidad del mal, que trató el tema de cómo personas que parecen normales pueden ser ejecutores de los crímenes más aberrantes.

Al recibir el premio Jonathan Glazer, inglés de origen judío, hizo un llamado a la paz entre Israel y Palestina, y a no permanecer indiferentes ante el dolor de los demás.

 

spot_img

Veinte Manzanas

spot_img

Al Toque

Maximiliano Gregorio-Cernadas

El poder revolucionario de la inmigración

Alejandro Garvie

En América Latina se debilita el Estado de Derecho

Fernando Pedrosa

Rusia: la matrix de la reacción autoritaria