sábado 18 de mayo de 2024
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Los números rojos de la dictadura chavista

69% de los venezolanos son pobres, 25% abandonó el país y la crisis humanitaria se agudizó en 2023: los números rojos de la dictadura chavista: Un conjunto de ONG especializadas en distintos temas elaboraron un informe sobre el deterioro de Venezuela entre marzo de 2022 y noviembre de 2023. El ingreso medio de la población apenas supera los 100 dólares

Venezuela cerró el año 2023 con 94,4% de su población sin recursos suficientes para poder cubrir la canasta de bienes y servicios básicos, con precios que oscilaron entre 700 y 900 dólares mensuales, cuando el ingreso medio de trabajadores, incluidos formales e informales, promedió 102 dólares por mes, según quedó plasmado en el informe “Emergencia Recurrente”, que abarcó el periodo entre marzo de 2022 y noviembre de 2023 y fue elaborado conjuntamente por diferentes ONG con experiencia en temas diversos como trabajo social, economía o derechos humanos.

Señalaron que 69,6% de la población, unas 20.071.593 de personas,  está en condiciones de pobreza multidimensional. Es que en promedio más de 15 millones de personas sufren fallas severas de electricidad y tienen fallas para acceder a servicios como gas y transporte público, además de no contar con conexión estable a internet.

Los números, con todo, tomaron en consideración que 25% de los venezolanos, unas 7,7 millones de personas, se hallan fuera de su país, pues tuvieron que emigrar forzosamente, cuando no fueron víctimas directas de persecución política. Y es que según sus estimaciones, 2,8 millones de venezolanos consideran o han considerado recientemente sumarse al éxodo, que es actualmente el más numeroso del mundo por encima de Siria y Ucrania si se toman en cuenta cifras de la ONU.

En materia sanitaria se estima que 87,8% de la población depende del sistema de salud público, que al igual que en la Argentina, es de acceso libre, gratuito y universal. Pero en los últimos diez años, de manera progresiva, ha mermado su capacidad en 80% debido a escasez de medicamentos e insumos, merma en el personal sanitario y desinversión en infraestructura y mantenimiento.

En líneas generales, todos los estándares de vida de los venezolanos empeoraron en los últimos años, pese a una dolarización de facto que ejecutó el dictador Nicolás Maduro, en una liberalización de la economía con énfasis en las importaciones, en detrimento al histórico modelo chavista que se basaba en un control casi exclusivo del Estado en el manejo de los servicios públicos, los medios de producción, distribución y venta de alimentos y bienes básicos.

Pese a los intentos de reformas, Maduro no ha cedido en destinar recursos financieros, tecnológicos ni humanos para a sofisticar sus aparatos de inteligencia y contrainteligencia, tanto civiles como militares, para perseguir, encarcelar, torturar y asesinar disidentes. No solo de partidos políticos o movimientos estudiantiles, también gremiales, sindicales, docentes, y también a jubilados.

De hecho, al momento de la edición de esta nota permanecen tras las rejas unos 257 presos políticos, de los cuales 111 son civiles y 146 son militares, 239 son hombres y 18 son mujeres, según la ONG Foro Penal el 9 de enero de 2024. Paralelamente más de 9.000 personas tienen causas judiciales abiertas por motivos políticos, y casi 16.000 han sido detenidas desde 2014 en adelante.

La Constitución establece que este año debería haber elecciones presidenciales para un nuevo periodo de seis años. El chavismo aún no hizo ninguna convocatoria formal ni dio fechas. Maduro no confirmó si se postulará o cederá su puesto a un sucesor. Partidos opositores negocian para que María Corina Machado, una exdiputada nacional, pueda participar. Sobre ella pesa una inhabilitación aunque nunca fue notificada de un proceso en su contra ni se la citó a tribunales.

 

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