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06 06 2020

Lilita Puig: "Una de dos, o al gobierno lo ha ganado el miedo o está preso de sus concepciones hegemónicas"


Autor: Esteban Lo Presti









Lilita Puig es una de las principales voces del radicalismo. Su larga trayectoria en el mundo político y académico la encontró al frente de la Fundación Alem en momentos de COVID-19. Pero antes fue Directora de la Carrera de Ciencia Política de la UBA, Diputada Nacional y Presidenta de la Convención Nacional de la UCR. Junto a la Fundación, vienen haciendo un seguimiento interdisciplinario de la pandemia, que ya ha mostrado tres gacetillas de seguimiento de papers científicos a nivel mundial y preparó el único plan de salida del aislamiento social, elaborado por un partido político, alternativo  al del gobierno, conocido como: "Del paternalismo a la confianza en la responsabilidad individual y social".


Desde el primer día del aislamiento obligatorio la Fundación Alem viene trabajando en propuestas técnicas para mostrar una alternativa a la cuarentena, a partir de su comisión de ciencia y tecnología. Nos interesa que nos cuentes cómo se desarrolló hasta ahora ese trabajo. ¿Cómo se coordinan y funcionan, en este contexto, los grupos técnicos? ¿Cómo están compuestos?

La Comisión de Ciencia y Tecnología de la Fundación Alem se originó hace unos veinte años en el marco de la Unión Cívica Radical. Ha venido siguiendo la política científica y tecnológica nacional, ha aportado sus análisis e ideas a legisladores nacionales y participó en la redacción de las plataformas electorales partidarias.

Es un grupo integrado por expertos y expertas  que se desempeñan mayoritariamente en el ámbito universitario y en organismos especializados de ciencia y tecnología  de todo el país, muchos de los cuales han cumplido y cumplen tareas de gestión en las instituciones del sistema de argentino de ciencia y tecnología.

Se suman, también, personas que han ocupado funciones legislativas en el orden nacional y de gestión también en ámbitos provinciales. Dado el vínculo con la innovación tecnológica siempre se ha tenido muy en cuenta la relación con los economistas y los empresarios vinculados al universo de las pequeñas y medianas empresas y a los emprendedores.

Los legisladores nacionales de las comisiones de ciencia y tecnología de ambas cámaras también interactúan en la Comisión garantizando así la ida y vuelta fluida entre perspectivas. Algunos de los miembros son parte del equipo del gobierno de Jujuy que, dicho sea de paso, constituyó su grupo de crisis el 30 de enero de este año. Bastante antes que el gobierno nacional se notificara de la existente pandemia.

Me interesa resaltar, entonces, que éste no es un grupo reactivo y formado ad hoc con motivo de la pandemia.

En realidad, la crisis nos encontró trabajando y con la ventaja de que al estar integrados multidisciplinarmente pudimos escapar a la dependencia de una perspectiva parcial sobre la emergencia. Por eso, nuestros trabajos si bien ponen foco en la cuestión sanitaria y científica relativa al Covid-19,  también atienden a otras dimensiones de la salud, y se ocupan de los efectos sobre el sistema político-institucional, las relaciones económicas,  y la situación de las mujeres y los niños.

Como todos los grupos internos de la Fundación Alem el de ciencia y tecnología es coordinado por miembros del consejo directivo y se delimita a partir de los problemas públicos abordados y de las especialidades de sus integrantes. Si se mira nuestro sitio web y los cursos de formación se podrán apreciar esas orientaciones.

En estos meses se ha trabajado muchísimo utilizando los recursos electrónicos y digitales, que nos han permitido mantenernos las 24 horas intercambiando opiniones y llevando ideas y evaluaciones de políticas públicas a los legisladores y a la conducción partidaria.

¿Cómo es el trabajo que se hizo para seleccionar las fuentes con las que se prepararon las tres gacetillas hasta ahora publicadas sobre resumen de artículos científicos? 

Ese es un trabajo que llevan adelante los expertos que firman los boletines que son científicos que por su trabajo realizan habitualmente un seguimiento de las investigaciones en marcha. Creemos que es una tarea muy importante dado que la construcción de conocimiento sobre el virus se realiza al mismo tiempo que se atiende a los infectados. Para     que la política pública se asiente en el conocimiento disponible es vital que se lleve adelante esta tarea, en la que resulta crucial el criterio para evaluar la calidad de las publicaciones. La formación de quienes integran el equipo de científicos nos da esa confianza.

Sabemos que esas gacetillas se adelantaron a tema que el gobierno terminó admitiendo semanas después, como la necesidad  del uso de barbijos o tapabocas y de hacer testeos masivos, ¿estamos en un escenario donde pareciera que el gobierno corre detrás de los temas y toma, a la vez, decisiones apresuradas?

Me parece que el gobierno quedó limitado en la recepción de información crucial por varias razones: en primer lugar, la falta  de un juicio crítico sobre las decisiones  de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que llevó a una dependencia de sus decisiones. Evidentemente, el gobierno no sabía de su existencia o no quiso convocar a la Red de Organismos Científico-Técnicos para la Gestión Integral del Riesgo (GIRCYT) que depende del Ministerio de Ciencia y que le hubiera permitido contar con un asesoramiento experto más amplio.  Evidentemente, los infectólogos clínicos no se lo pueden dar al Presidente, por más experiencia y buena voluntad que tengan, porque se trata de saberes especializados.

Además, es sabido que la Argentina no compró a tiempo los testes adecuados para la detección del virus. En el mercado internacional le ganaron otros países y ello ha demorado los testeos en tiempo y número necesarios.

En definitiva, al gobierno le faltó información adecuada sobre la naturaleza del virus, sobre su contagiosidad, que hacía necesario realizar los testeos masivos para la prevención y la atención adecuada de la pandemia y, además, despreció las experiencias tempranas de los países asiáticos. Recién tomó intervención cuando se produjo la crisis europea.

Según la propuesta de salida de la cuarentena que presentó la Fundación Alem resumido en el documento "Salir pronto y de manera ordenada", ¿podrías resumirnos como serían las etapas allí delineadas?

Nuestra propuesta se apoya en la idea de que las cuarentenas tienen una finalidad limitada a que los gobiernos preparen el sistema sanitario para atender la infección, y ganen tiempo para preparar la respuesta comunitaria desde la atención primaria de la salud, a través de la conformación de equipos para la detección rápida y temprana de casos y contactos previos de los mismos con el objeto de impedir brotes y limitar los focos. 

También es un tiempo que sirve para elaborar los planes  de salida  con sus normas y protocolos específicos para las actividades propias de una sociedad compleja y la elaboración de campañas de comunicación con recomendaciones apropiadas para una población que deberá habituarse a vivir en riesgo. 

Se trata de prepararse para una nueva forma de vivir socialmente. El Estado tiene la responsabilidad de proteger a las poblaciones más vulnerables que son aquellas  que tienen un mayor contacto con el virus, tal el caso de todo el personal que integra el sistema sanitario de todos los niveles de gobierno personas   y  las poblaciones que viven en ámbitos  donde el distanciamiento social es imposible de cumplir: cárceles, geriátricos, barrios no urbanizados y sin servicios mínimos que permitan la higiene requerida para la prevención, albergues escolares, paradores comunitarios,  etc.  

No hay una receta universal para la salida de la cuarentena. Más allá de cumplir con el distanciamiento social, el uso de tapabocas o barbijos en la vida social, la higiene de las manos, evitar las concentraciones la salida depende de varios factores. 

Uno de ellos es la situación de la población respecto de la enfermedad. En la argentina hay zonas donde no hay circulación del virus, otras donde es baja y otras donde es intensa. Cada población tiene sus exigencias y requiere planificaciones diferenciadas. Además, las poblaciones que se insertan en áreas rurales no son lo mismo que las concentraciones urbanas. Estas diferencias son sustantivas y requieren que las decisiones sean tomadas en forma descentralizada. Por ello, insistimos en el respeto a las autonomías provinciales y a la participación de las legislaturas y del congreso nacional  en el proceso de elaboración de las decisiones. Es allí donde se expresan las diferencias de todo tipo que tienen las poblaciones argentinas. Creemos que la experiencia alemana, Estado federal, puede servir de un buen ejemplo. Aunque hay una gran cantidad de experiencias para aprender. La disponibilidad informativa que tenemos gracias a la tecnología debe ser aprovechada para conocer como han hecho otros países. Tenemos la ventaja de no ser los primeros en enfrentar la situación. 

En la propuesta hicimos hincapié en que los objetivos de los planes debían ser los siguientes objetivos: mantener formas selectivas de distanciamiento social que limiten la expansión del COVID-19 por encima de las capacidades de atención del sistema de salud, poner en marcha a la economía y normalizar en lo posible la vida cotidiana.

¿Crees que el gobierno se cierra en si mismo y no convoca otras miradas o perspectivas? (en el documento se plantea claramente esta necesidad, cuando se señala la necesidad de modificar el asesoramiento experto).

Efectivamente. El gobierno se ha encerrado innecesariamente. O lo ha ganado el miedo o está preso de sus concepciones hegemónicas ya mostradas cuando logró en diciembre quedarse con competencias del Congreso o ambas cosas.

No es entendible la cerrazón a una sola especialidad médica, tampoco la negación de los problemas derivados de la cuarentena. Sean estos ligados a la salud mental, a la economía, a la violencia y el abuso sexual en la vida doméstica, a la situación de niños y adolescentes, a la clausura del Congreso y de la Justicia ni la negación de las relaciones institucionales con la oposición que, al menos en el caso de Juntos por el Cambio esta para colaborar.

En el documento, en dos de los puntos (Distanciamiento social voluntario y Aprendizaje social y responsabilidad ciudadana) hay una apelación a la responsabilidad individual. Hasta ahora los hechos demuestran que ha habido responsabilidad por parte de los ciudadanos, pero el gobierno falló (y mucho) en lo que le corresponde, por ejemplo cuando se intentó pagar sin ninguna planificación las jubilaciones. ¿Crees que el gobierno esté preparado para ampliar los límites de circulación?

El gobierno se ha equivocado tanto que está en la situación en la que los hechos se le imponen. Aquella desafortunada frase cuando el Presidente sostuvo que la cuarentena iba a durar  lo que él decidiera colocó al gobierno en una postura autoritaria que sólo se podría mantener con represión, y generó desconfianza. Incrementada por las maniobras políticas en el Senado y en la Cámara de Diputados, la clausura de la justicia, el conocimiento de los abusos policiales y de los  llevados a cabo por distintos ejecutivos respecto de sus atribuciones en relación a limitar el  derecho de movilidad de las personas (las muertes recientes por el cierre de la frontera interprovincial en San Luis son tristes ejemplos)

La crisis económica, los enormes déficits que ha demostrado tener el Estado para implementar sus políticas (aún en la más básica: la distribución de comida), lo han colocado en situación de apertura. Perdió la oportunidad de  ser el primero en buscar  consensos para una salida ordenada al creer que el miedo iba a disciplinar eternamente a los ciudadanos.

En la conferencia del pasado jueves 4 de junio el presidente mostró que debió empezar a conceder, abandonando parcialmente una perspectiva centralizada. Debería completar esta acción convocando a la oposición política  y a las distintas organizaciones de la sociedad civil para institucionalizar el Consejo Económico y Social que el Presidente prometiera en la campaña electoral. Con ellos elaborar los planes de salida que necesitamos urgentemente.

El Dr. Rubinstein planteó desde el inicio de la cuarentena la necesidad de pensar un esquema valvular intermitente, ¿de qué se trata dicho esquema que también figura en el documento?

Es una forma metafórica de señalar que el aumento de la vida social y económica que se lleve adelante cuando esta sanitariamente controlada la pandemia pueda ser interrumpida y reducida cuando se produzca un accidente epidemiológico que implique riesgo grave de difusión del virus por no tenerse control sobre los contactos previos de quienes participen de un foco. Por eso es muy importante que no sólo se detecten los casos sino que se busquen a sus contactos previos. De esto se trata el rastreo.  El Dr. Rubinstein ha señalado que frente a la falta o las dificultades tecnológicas y económicas para implementar seguimientos  de los contactos previos de un infectado a través de medios digitales es posible utilizar equipos de “trazadores”, encargados de rastrear a esas vinculaciones previas del enfermo. Los cuáles deberían ser sometidos al testeo adecuado para la detección del coronavirus.

Las acciones de aislamiento de los infectados y la rápida detección de sus contactos previos y su sometimiento a estudio, permitirían volver a la situación anterior antes de que se produzca una extensión descontrolada de la infección.

Recientemente el gobernador de la provincia de Buenos Aires dijo que si aumentaban los casos había que volver a la fase previa de aislamiento, como anticipando las decisiones que el gobierno tomaría. ¿Crees posible una vuelta atrás? ¿Hay margen político para ese escenario?

El gobernador no está brindando información pública sobre la situación real de la provincia de Buenos Aires. El incremento del testeo va a mostrar un aumento de los casos.  Lo que no se sabe es si son casos nuevos o no. Porque al no haber realizado testeos sistemáticos, ni haberse planteado la ampliación de la movilidad combinando criterios de segmentación geográfica, demográfica, de riesgo sanitario y de sector y actividad, el gobernador está a ciegas.

Sus intervenciones públicas han sido desafortunadas porque han mostrado poco conocimiento del problema público que tiene que enfrentar y desprecio por otras miradas.  Finalmente, en la última conferencia se mostró en retirada de aquella declaración por presión de intendentes y la crisis económica.

Desde el punto de vista político, ¿cómo será el escenario del día después con un sistema sanitario debilitado, la economía en altos índices de caída y un virtual default?

Creo que el día después ya llegó y que el Presidente debe dar un golpe de timón y así como media en la relación entre el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, debería abandonar la lógica de la emergencia que lo aísla en el grupo gobernante y buscar salir hacia adelante buscando la colaboración de la oposición parlamentaria y de las distintas organizaciones de la sociedad civil en orden de construir un plan que nos permita encarar esta gran emergencia económica y social que la pandemia y la crisis del orden económico global ha profundizado.

Tenemos profundas diferencias con el modo en que el Presidente gobierna. Hemos señalado reiteradamente los riesgos institucionales que apremian a la democracia argentina y denunciado las perspectivas hegemónicas, corporativas, decisioninstas y aislacionistas del gobierno en el plano internacional. Donde se destaca la falta de relación con los países vecinos. No obstante, seguimos apostando a una convocatoria que permita consensuar planes económicos y sociales en el marco de la institucionalidad democrática del país. La Argentina no debe profundizar el camino de su decadencia económica, social y cultural que, inevitablemente, la pueden llevar al riesgo de la pérdida de su régimen democrático. Ejemplos sobran cuando uno mira la situación de provincias como las de Santiago del Estero, Formosa, Tucumán, San Luis, La Pampa, por nombrar algunas. Las democracias en este tiempo no caen por golpes militares sino por la pérdida del funcionamiento de las instituciones que sostienen el Estado democrático de derecho. La gravísima situación económica requiere que el gobierno actúe sinceramente en pos de un gran consenso nacional sobre la construcción de un futuro para todos los argentinos.