Este análisis recorre las políticas sociales (esencialmente cooperativistas) de gobiernos kirchneristas y las contrapone con las de Cambiemos, centradas en formación, capacitación y uso de tecnología. La diputada Inés Parry (UCR) invitó a reflexionar un tema que hoy es central, con un gobierno nacional que se jacta de desmantelar el Estado
La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires declaró de interés social el libro Hacia un ¿nuevo? enfoque de lo social: desclientelización, desintermediación, forrmación y transparencia (2024, MEditorial Académica Española) del autor Julián Álvarez Sansone. Inicialmente se trató de una tesis universitaria, que ahora a lo largo de sus páginas, hace una recorrida de lo que fueron las políticas sociales ejecutadas desde inicios del siglo XXI, entre los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, en contraste con lo que llevó adelante la gestión de Cambiemos (Pro, Unión Cívica Radical y Coalición Cívica) entre 2015 y 2019.
Álvarez Sansone apunta que en los gobiernos kirchneristas había punteros y organizaciones sociales que hacían de intermediarios entre el gobierno nacional, las provincias y algunos municipios, y los beneficiarios. Se tenían como eje a cooperativas, muchas de las cuales, se comprobó años después, tuvieron irregularidades varias, bien fuera porque no existían en las direcciones donde declaraban estar acentadas, o porque no se dedicaban efectivamente a sus tareas, o no había manera de auditarlas para determinar sus gastos o ingresos.
“Eran como cooperativas que no cooperan”, describió Álvarez Sansone durante una breve exposición en el salón Presidente Raúl Alfonsín, donde la diputada Inés Parry (UCR) le hizo entrega del reconocimiento.
Entre las diferencias que sostuvo el autor con respecto a las políticas sociales de Cambiemos, preponderó que se cortó con la intermediación, cuestión que en el mediano plazo hizo que los beneficiarios no sufrieran extorsiones por parte de terceros, que anteriormente podían abusar de personas vulnerables al solicitarles dinero o frenarles trámites en delegaciones barriales.
A su vez resaltó que, en lugar de tener como sostén a cooperativas, las personas podían elegir distintas opciones para capacitarse y así, en el futuro, intentar insertarse en el mercado laboral formal.
“Como había diferentes opciones una mujer podía decidir entre aprender bordado o carpintería. Antes, a los hombres se les asignaban oficios como albañilería y a las mujeres tareas más vinculadas a lo doméstico”, expresó Álvarez Sansone.
Más tecnología y recursos
A lo largo de la publicación, y también en su exposición, Álvarez Sansone puso la lupa en desmitificar que los gobiernos kirchneristas sean los únicos, tampoco los más eficientes, en brindar atención y opciones a la población más vulnerable de la Argentina.
Es que según sus datos, entre 2016 y 2018 se duplicó el presupuesto destinado a cuestiones ligadas a Desarrollo Social, y se mantuvieron y fortalecieron medidas como la Asignación Universal por Hijo (AUH) o el Salario Social Complementario.
Parte de eso, señaló, fue posible por el “vínculo directo e individualizado” con beneficiarios a través de las bases de datos y el sistema informático de la Anses, que consideró como uno de los más confiables y eficientes del país para con coordinar la gestión pública con los ciudadanos en general, no solo los que están en situación de pobreza.
Con todo, también ofreció sus reparos: “No se resuelvió la pobreza estructural, ni se detuvo la generación intergeneracional de la pobreza, pero se contribuyó a mejorar las condiciones de vida”.
Inés Parry, diputada porteña (UCR), consideró que en tiempos actuales, en los que parte del debate público pasa por tener un discurso que apunta contra el Estado, análisis como el que se plasma en esta publicación invita a un análisis más sesudo y profundo, como también lo permite el paso del tiempo, debido a que no todo debe ceñirse a la inmediatez.
“En un contexto donde se dice que el Estado es grande y bobo, la investigación de Julián resalta el rol de ANSES como una institución estatal eficiente y moderna, con penetración territorial en todo el territorio nacional. En un contexto donde conceptos como ‘clientelismo’ e ‘intermediarios’ forman parte del léxico de los medios de comunicación sin ningún tipo de profundización al respecto, el libro de Julián viene a ilustrarnos sobre cómo operan esos ‘intermediarios’ y qué puede hacer el Estado para combatir esas redes clientelares que conviven en diversos territorios afectando a las poblaciones más vulnerables”, dijo Parry.
Y redondeó: “En un contexto de una presunta batalla cultural en donde están en disputa distintos abordajes sobre las cuestiones del desempleo y distintas concepciones de las políticas sociales con respecto al trabajo o hacia el Capital Humano, el libro de Julián nos viene a ilustrar sobre cómo las cooperativas se pueden transformar en espacios de formación para que los más humildes tengan acceso a un empleo formal, genuino y de calidad. Porque coincidimos en señalar que la inserción laboral debe seguir siendo la pieza clave en la lucha contra la exclusión social y el desempleo”.
Sobre el autor
Julián Álvarez Sansone es licenciado en Ciencias Políticas y magister en Políticas Públicas y Gerenciamiento del Desarrollo (Universidad Nacional de San Martín). Además cuenta con una diplomatura en Literatura y Discurso Político de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y una especialización en Estudios Contemporáneos de América y Europa (Universidad de Buenos Aires). En paralelo ha publicado ensayo y poesía. Escribe en varios medios, entre ellos Nuevos Papeles.