jueves 29 de febrero de 2024
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La UCR evocó en todo el país el 40 aniversario de la recuperación democrática

Con actos y encuentros en plazas y paseos públicos la dirigencia y la militancia,  la UCR en todo el país conmemoró el 40 aniversario de la recuperación de la democracia en la Argentina y honró tanto la figura como el legado de Raúl Alfonsín, quien lideró aquella epopeya en 1983. En la Ciudad de Buenos Aires se realizó un multitudinario acto en la Plaza Estado del Vaticano en el centro porteño que estuvo encabezado por las máximas autoridades del radicalismo y contó con la presencia de representantes de otras fuerzas políticas. 

Con actos en plazas y paseos públicos de las capitales provinciales y distintas ciudades de todo el país, que congregó a la dirigencia y militancia de la UCR así como a exponentes de otras fuerzas políticas e, incluso a ciudadanos sin pertenencia partidaria alguna que se plegaron la convocatoria, el radicalismo conmemoró el 40 aniversario de la recuperación de la democracia en la Argentina con la histórica elecciones celebradas el  30 de octubre de 1983 y honró tanto la figura como el legado de Raúl Alfonsín cuyo liderazgo fue determinante en esa epopeya que puso fin a la última dictadura militar.

En la Ciudad de Buenos Aires, con la presencia de la máxima conducción nacional partidaria, que encabeza como presidente el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales y de referentes históricos y otros actuales, la UCR se concretó una significativa movilización en la Plaza Estado del Vaticano, a metros de emblemático Teatro Colón que fue colmada por asistentes que con banderas argentinas y radicales le insuflaron entusiasmo a la convocatoria que también pasó por varias momentos de enorme emotividad cuando, tras entonar la estrofas del himno nacional interpretado por afamado  canta-autor, Jairo, se difundió desde una pantalla gigante un video con imágenes y fragmentos de distintos discursos que pronunció Alfonsín tanto como candidato radical en la campaña para las elecciones del ’83 y luego ya como Presidente de la Nación, entre ellos parte del que pronunció cuando le fue entregado por la CONADEP el informe conocido como ‘Nunca Más’, que condenso la información sobre las violaciones a los derechos humanos ordenadas y cometidas por los jerarcas militares, así como se vio parte del alegato final del extinto fiscal, Julio César Strassera, durante el icónico llamado ‘Juicio a las Juntas’.

Uno de los históricos referentes de la UCR porteña, Marcelo Stubrin; la presidenta de la Juventud Radical (JR) de la Ciudad de Buenos Aires, Mariela Coletta; el senador nacional, Martín Lousteau y el jefe del radicalismo a nivel nacional, Morales, tuvieron a su cargo los discursos y, en ese marco, hubo plena sintonía a la hora de dimensionar el significado histórico de la vigencia de las cuatro décadas ininterrumpidas de vigencia de la democracia así como lo que implicó la asunción en el 83’ de Alfonsín como Presidente de la Nación, su legado, y los desafíos que enfrenta la UCR de cara al futuro. Fue, en ese marco, en que todos ellos coincidieron en ratificar la posición que el radicalismo ya adoptó e hizo pública la semana pasada cuando dejó en claro que no apoyará a ninguno de los dos candidatos presidenciales, Sergio Massa del kirchnerismo representado en Unión por la Patria ni a Javier Milei de La Libertad Avanza, quienes competirán en el balotaje del 19 de noviembre próximo y que el partido ejercerá su rol como fuerza de “oposición” al futuro gobierno  a partir del pronunciamiento de la ciudadanía en las elecciones del 22 de octubre pasado.

A instancia de la invitación que le hizo el reconocido conductor radial y televisivo, Fernando Bravo, quien condujo el acto, Stubrin abrió los discursos con una alocución en la que combinó reflexiones y definiciones con todo más vibrante y en el inicio de su intervención planteó: “¿Quién hubiera dicho que íbamos a estar 40 años después en esta plaza congregados?, y se focalizó entonces en recordar que al asumir Alfonsín como Presidente “había tantas acechanzas, habían ocurrido tantas cosas; habían sido derrocados (Hipólito) Yrigoyen, (Ramón) Del Castillo; (Juan Domingo) Perón, (Arturo) Frondizi, (Arturo) Illia, Isabel (Martínez de Perón; parecía que nos iban a prestar la democracia por un rato. Pero no fue así. Se suele decir que Alfonsín refundó (la democracia) y no es así. Él y nosotros (los radicales) creamos la democracia; Alfonsín creo la resiliencia”, destacó.

“Por eso me irrita cuando dicen que fue el Presidente que juzgó a las juntas (militares) y a las cúpulas guerrilleras o que fue el Presidente que hizo la paz con Chile”, manifestó Stubrin, quien antes los asistentes inquirió: “¿Ustedes creen que eso hubiera sido posible sin las políticas sociales y económicas que pasaron por encima de la puja distributiva, que lograron prestigio de Argentina en el mundo?, ¿Ustedes creen que lo que conseguimos en esos años fue una concesión graciosa?, tras lo cual respondió esos interrogantes: “No es así” y remarcó: “Durante el gobierno de Alfonsín los maestros enseñaban, los policías reprimían el delito, los empresarios trabajaban , las tarifas se pagaban, las convenciones colectivas (de trabajo) funcionaban. La Argentina tuvo viabilidad en ese período de seis años de gobierno”, subrayó Stubrin, quien sostuvo que “por eso hay un legado (de Alfonsín); un legado que no nos pertenece a los radicales; el legado es de toda la Nación, de toda la Argentina”.

Añadió: “A mí me enorgullece que algunos se disfrazan para imitarlo (a Alfonsín) porque están reconociendo, de algún modo, que este legado tiene relevancia” y entonces volvió a inquirí: ¿Cuál es entonces nuestra misión en relación al legado de Alfonsín? Y entonces reflexionó: “Nuestra misión es hacernos las mejores preguntas; nuestra misión es interrogarnos acerca de las asignaturas pendientes que son tantas como la pobreza, el atraso, de los 20 años sin crecimiento (de la Argentina), de populismos irresponsables que han gobernador la Argentina. Nosotros que somos la práctica de la libertad, somos la práctica de la libertad contra el autoritarismo, la práctica de la construcción de una sociedad de iguales, de una sociedad abierta, de derechos pero también de una sociedad de prosperidad”, añadió Stubrin.

Stubrin viró su discurso hacia el actual escenario político del país cuya ciudadanía se apresta a votar en el balotaje del 19 de noviembre. Y expresó: “Ustedes saben que estamos frente a una circunstancia muy difícil en la Argentina. Hay dos propuestas para la segunda vuelta que no lucen en condiciones de resolver los problemas más graves de la Nación” y frente a esa circunstancia “los radicales estamos llamados a transmitirle a la sociedad que la política no es una mercancía porque si la política es una mercancía la democracia se convierte es un escándalo, en una porquería, en una corrupción en todos los sentidos de la vida pública”, advirtió el histórico referente radical porteño. Y completó: “El cuerpo electoral nos mandó a la oposición”, dijo para aludir al resultado de las elecciones generales y en esa dirección dejó en claro que desde la UCR “seremos opositores de cualquiera que gane” en el balotaje.

Subrayó: “Mientras pensamos en el legado y honramos el legado (de Alfonsín) tenemos que seguir actuando en la política cotidiana con rigor, con sensatez y con autenticidad” porque la UCR “no es una federación de liderazgos locales; el radicalismo, como decía (Hipólito) Yrigoyen es la Nación y su programa es la Constitución Nacional”, tras lo cual Stubrin expresó que “gracias a las profundas raíces de aquel árbol que creó y plantó Raúl Alfonsín y alguno de nosotros en 1983, gracias al compromiso democrático del que se contagió la totalidad del pueblo argentino acá estamos en libertad; no hay tortura, no hay ‘policías bravas’, no hay represión, no hay censores que dicen que cine o que libro podemos ver o leer” y en una nueva reivindicación de la epopeya democrática que lideró Alfonsín expresó: “Sembramos democracia; llevamos alegría al mundo; llevamos libertad a todos los países vecinos; nos honramos de ayudar a los países que (en la región( luchaban) contra las dictaduras en los países y esa misión está cumplida y ese legado, aún con la profunda importancia de las cuestiones pendientes nos compromete a seguir actuando mientras nos quede vida para ir hacia adelante”.

La presidenta de la JR porteña, Coletta, le siguió a Stubrin a la hora de los discursos y arrancó su intervención reivindicándose como sucedía como numerosos asistentes al acto como “hija de la democracia”, recuperada bajo el liderazgo de Alfonsín, y manifestó entonces la “enorme gratitud que tenemos nosotros hacia quienes acompañaron a Alfonsín en la tarea por nosotros, para que tengamos la libertad en la que vivimos, la que tienen nuestros hijos y los que vendrán”. Y añadió “estamos frente a un período de 40 años de democracia y eso fue posible gracias a esa generación encabezada por Raúl que militaba y que pensaba en el largo plazo para la Argentina”.

“La primera lección del legado que nos dejó Raúl fue que había que dejar la comodidad y la nostalgia” lo que implicaba “aprender del pasado, reivindicar nuestro legado histórico y a partir de ahí construir un país que tenga más libertades individuales y colectivas; un país que defienda y amplíe los derecho de las mujeres, que reconozca las minorías; una Nación que entienda que para resolver conflictos internacionales la guerra no es el camino. Y todo eso se hizo con valentía y para reivindicar esa valentía tenemos que ser audaces como fueron aquellos que con Alfonsín forjaron esta democracia que hoy vivimos”, añadió Coletta.

“Ser valiente y audaces hoy va significar que dejemos la confrontaciones estériles de lado que se usan como forma de acumulación política. La valentía va a estar en que con nuestras convicciones muy firmes seamos capaces de escuchar al que piensa distinto, encontrar cuáles son los puntos en común y respetar las diferencias”, expresó la titular de la Juventud Radical de la Ciudad de Buenos Aires que añadió que “otra de las enseñanzas que nos dejó Raúl es que la valentía se tiene mucho antes de ocupar un lugar: Raúl la tuvo mucho antes de ser Presidente cuando fue fundador de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, cuando presentaba hábeas corpus en defensa de los detenidos y desaparecidos y cuando en soledad denunció que la Guerra de Malvinas era una trampa mortal para los pibes de 20 años y era un plan estratégico de los militares para se quedaran de manera permanente en el poder”, expresó.

“Alfonsín era claramente un hombre de Estado y era un demócrata en el más cabal sentido de la palabra. Hoy nos toca, en otro contexto, tomar su legado para emprender los desafíos que tenemos y hoy tenemos que convencer a la ciudadanía que no caiga en creer en las falsas promesas y en las promesas impracticables; tenemos que darle a la gente la confianza de que vamos a dejar de pensar en el corto plazo y, además, que vamos a dejar las agresiones entre partidos y dirigentes políticos; que somos capaces de hacerlo pero con un tono muy firme en cuanto a que no nos van a obligar a elegir entre dos opciones que no nos representan”, con lo que Coletta sumó a su discurso la sintonía de los jóvenes radicales con el pronunciamiento de la UCR por el que anunció que no apoyará ni a Massa ni a Milei en el balotaje.

Por su parte, el senador Lousteau, expresó que “reivindicar a nuestro próceres” como Alfonsín “no es repetir y llenarnos la boca hablando de ellos sino actuar como ellos sino no estamos recogiendo su legado sino que nos estamos vistiendo con lo que ellos hicieron”, en tanto en otro pasaje de su discurso dijo que “hay muchos que se tientan con avasallar las instituciones con la excusa de que quieren modificar el status quo y Alfonsín es el ejemplo más cabal de que se pueden utilizar las instituciones para modificar el status quo de manera permanente”, lo que llevó a destacar algunos de los íconos de la gestión presidencial del extinto líder radical como la creación de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (CONADEP), el llamado ‘Juicio a las Juntas’ “y viendo el grito de ¡nunca más!, y viendo (la ley de) divorcio vincular y la patria potestad compartida, viendo el ejercicio de la libertad plena y viendo la paz”, reseñó el legislador. Y añadió: “Hay muchos que se olvidan de eso e, inclusive, además, tenemos muchos que juegan o ponen en riesgo la convivencia democrática sin ni siquiera darse cuenta que usufructúan la democracia para hacer barbaridades”.

Lousteau advirtió que “estamos viviendo una recesión democrática y no solamente en la Argentina sino en muchos países; estamos viendo gobiernos que son interrumpidos en su mandato de manera ilegal; estamos viendo autócratas electos, es decir que después de ser elegidos se transforman en gobiernos autoritarios; estamos viendo avasallamientos de las constituciones en distintos lugares, pérdidas de libertades” y agregó que “estamos viendo el encumbramiento del culto personal en lugar de generar cauces partidarios para los cambios y en esas personas se tientan porque creen que son indispensables, invulnerables e infalibles”, dijo.

El senador y Vicepresidente del Comité Nacional de la UCR añadió que “Alfonsín tuvo coraje pero no coraje cuando tuvo poder sino antes; ese coraje lo llevó a construir una vocación mayoritaria y una fuerza mayoritaria convocando también a otros para transformar la realidad. Eso tenemos pendiente y es algo que tenemos que hacer a nivel nacional y lo tenemos para hacerlo con los cientos y cientos de intendentes en el país, recortes y rectoras de universidades, tenemos gobernadores. Quiere decir que sabemos construir mayorías a nivel local y tenemos que mostrar que somos capaces de transformar la realidad a nivel nacional”, alentó Lousteau, quien sostuvo que “Alfonsín no sólo fue un prócer en la Argentina y un Presidente admirado por todos nosotros y reivindicado ahora por muchos que en su momento le hicieron la vida imposible; Alfonsín fue un ejemplo regional; fue uno de los mejores líderes contemporáneos que tuvo la región” y casi en el cierre de su discurso lo ubicó en la instancia electoral del balotaje y, en ese marco, se sumo a la definición del radicalismo de no apoyar a ninguno de los candidatos que disputarán esa segunda vuelta. “No nos gusta ninguno de los dos. Rechazamos lo que los dos representan”, remarcó.

El último discurso fue de Morales, quien en el inicio de su discurso destacó que la UCR en todo el país se llevaban adelante, en plazas y paseos públicos, actos similares para conmemorar los 40 años de vigencia ininterrumpida de la democracia y evocar la figura de Alfonsín. “Tenemos que  estar orgullosos de nuestro pasado pero también pensar en el presente y proyectarnos hacia el futuro como partido político. Aquella gesta histórica liderada por Raúl Alfonsín acompañada por la UCR y un conjunto de la sociedad argentina fue fundacional porque adoptó decisiones centrales y más difíciles que las que tenemos por delante hoy. Se trataba en aquel entonces de desafíos que había que tener el coraje para encarar esa epopeya que tuvo que ver primero con la declarar la ley de autoamnistía, con sentar a los genocidas (de la dictadura) en el banquillo de los acusados y levantar las banderas de libertad, justicia y memoria. Ese hito fundacional es el que garantizó que tengamos democracia para siempre”.

El gobernador de Jujuy y titular nacional de la UCR reseñó y reivindicó la constitución durante el gobierno de Alfonsín de la CONADEP, la puesta en marcha del Plan Alimentario Nacional así como la realización del Congreso Pedagógico Nacional “con una fuerte apuesta por la educación pública para la Argentina” y recogió una de las cuestiones que se incluyeron en el video con discursos del extinto Presidente cuando habló en su momento de la necesidad de consagrar derechos para la mujer como la patria potestad compartida. “Hemos recorrido un largo camino y a 40 años de democracia debiéramos haber avanzado en distintos sentidos y particularmente en más tolerancia y en la Argentina ha habido un gran retroceso de la mano del kirchnerismo que se ha apropiado de banderas que ha liderado la UCR pero que le pertenecen a todo el pueblo argentino como las banderas de los derechos humanos. El retroceso cultural que trajo a la Argentina el kirchnerismo es lo que tenemos que frenar” y, ese marco, ratificó la decisión de su partido de no respaldar en el balotaje a las dos opciones “que le hacen mal a la Argentina” para aludir a la del oficialismo con Sergio Massa y la de La Libertad Avanza de Javier Milei.

“Estamos frente al gobierno que ha destruido las expectativas del pueblo argentino con una inflación imparable y los gremios ‘mudos’ y las organizaciones sociales mirando para otro lado”, expresó Morales, quien recordó: “Nos hicieron 13 paros generales durante el gobierno de Alfonsín y no he visto que los gremios ni siquiera se preocupen por la situación de pobreza diaria que genera en el pueblo argentino esta inflación incontrolable; sumaron un sistema de corrupción que nos costó combatir cuando fuimos oposición. ¿Qué cosa que a 40 años de democracia estemos frente a las dos peores opciones que podía tener la Argentina? Frente a esa circunstancia tenemos que hacer lo correcto, lo que mandan nuestros principios y hacer lo que el pueblo ha dicho que hagamos y que es formar parte de una oposición” al gobierno que surja de la segunda vuelta del 19 de noviembre próximo.

Y ya en un tramo en el que su discurso desató muestras de fervor entre la dirigencia y la militancia radical que asistía al acto, Morales auguró: “Vamos a gobernar la Argentina dentro de cuatro años; vamos a trabajar para eso”, remarcó, tras lo cual dijo que “tenemos cuatro años para trabajar de manera incansable para lograrlo y ahora desde el rol de oposición” y añadió que “a cuarenta años de democracia gobernará quien gobierne y ahí estará la UCR controlando como oposición. ¡Gracias Raúl Alfonsín por tu legado!, ¡Gracias Alfonsín por marcarnos el camino!”, exclamó Morales en medio de los aplausos de los asistentes que agitaban las banderas argentinas y del radicalismo.

A tono con la envergadura de la conmemoración, los radicales porteños desplegaron toda una prolija puesta en escena para el desarrollo del acto con una ‘platea’ cuyas sillas fueron ocupadas y colmadas por los asistentes que en algunos casos se entremezclaron con la dirigencia partidaria pero también con familiares de Alfonsín y algunos otros funcionarios que acompañaron al extinto líder de la UCR en su gestión presidencial como los casos de José Ignacio ‘Nacho’ López, quien fue ‘vocero’ del extinto Jefe de Estado; José Horacio Jaunarena, quien se desempeñó como ministro de Defensa, así como Enrique Nosiglia, quien ejerció como ministro del Interior; otros funcionarios del gobierno radical, Ricardo Campero, Daniel Larriqueta y la ex vicegobernadora de la provincia de Buenos Aires, Elva Roulet.  De todos modos, las presencias en el acto cruzaron las fronteras del radicalismo ya que asistieron el diputado provincial bonaerense del PRO, Daniel Lipovetzky; el diputado socialista de la Ciudad de Buenos Aires, Roy Cortina; la diputada nacional del GEN, Margarita Stolbizer y el ex legislador porteño por esta última fuerza política, Sergio Abrebaya.

También se entremezclaron con la militancia en las largas filas de asientos de esa ‘platea’ el electo gobernador de Jujuy, Carlos Sadir; el diputado nacional correntino, Manuel Aguirre; el senador nacional fueguino, Pablo Blanco y entre otros dirigentes históricos de la UCR Rafael Pascual, Pedro Calvo, Cristina Guevara, entre otros.  

El cierre del acto no pudo cerrar más emotivo. Bravo había invitado a entonar el himno y luego a que los asistentes pudieran recordar los discursos de Alfonsín. Pero el ‘broche de oro’ para la convocatoria fue el llamado del locutor a acompañar la imagen y el momento en que Alfonsín pronunciaba, como lo había hecho durante la campaña del ’83, la alocución del Preámbulo de la Constitución y entonces junto a él la concurrencia también hizo lo propio: “Si algún distraído al costado del camino cuando nos ve marchar nos pregunta, cómo juntos, hacia dónde marchan, por qué luchan, debemos contestarle con las palabras del preámbulo; que marchamos, que luchamos, para constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que deseen habitar el suelo argentino”. Al  entusiasta aplauso de los asistentes le siguió en ya clásico cántico “…Alfonsín, Alfonsín, Alfonsín…”.

Leandro Vivo par Nuevos Papeles.

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