martes 5 de marzo de 2024
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La historia secreta de la denuncia de Alfonsín del pacto Sindical-Militar

La primera noticia que recibió Raúl Alfonsín provino de su entonces asesor de campaña, Ricardo Yofre, que la había recibido de hombres de la marina. La información se filtró por algunos medios de prensa y el entonces líder de la UCR la denunció antes de partir a un viaje a España. El acuerdo que revelaron los marinos era para que el peronismo y los sindicatos se comprometieran a respetar la autoamnistía que el entonces presidente de facto Reynaldo Bignone iba a promulgar luego el 22 de septiembre de ese año con el número 22.924.

Se trataba de no revisar las causas por violaciones a los derechos humanos y asegurar el rol de las Fuerzas Armadas en el futuro gobierno constitucional y no reducir el equipamiento castrense. La noticia denunciada era una bomba periodística. El entonces comandante en jefe del Ejército, Cristino Nicolaides, negó públicamente la información que comprometía a los militares de su fuerza, porque uno de los que gestionaba ese acuerdo era el jefe de Inteligencia del Ejército, Jorge Ezequiel Suárez Nelson, junto a otros dos altos mandos de la fuerza.

Los tres militares habían mantenido una reunión secreta con el histórico dirigente peronista Vicente Leónidas Sáadi, recordado caudillo y dos veces gobernador de Catamarca (1949 y 1987-1991) y con un dirigente medio sindical de la Unión Obrera Metalúrgica. El encuentro había sido en un departamento de la calle Pacheco de Melo y llegó a oídos de la Marina. Ante los insistentes desmentidos de Nicolaides, con denuncias penales a Raúl Alfonsín, el entonces líder radical pidió asistencia a un funcionario de seguridad con fuertes contactos en todos los sectores del Estado. Pudieron acceder a información clasificada de que Sáadi había compartido con importantes diplomáticos. Ese pedido de auxilio fue en las oficinas de Raúl Borrás en la calle Perú.

“Ocupate de este tema a ver cómo se puede avanzar”, le pidió Raúl Alfonsín a su nuevo colaborador. Con toda la información confirmada, la noticia comenzó a salir por distintos medios, Noticias Argentinas, Radio El Mundo y el diario La Prensa, en ese orden. Las informaciones eran filtradas por distintos operadores de Alfonsín. Con ello, el precandidato presidencial buscaba convencer de que él era el mejor cambio en el país para dejar atrás a la dictadura militar antes que el peronismo, que no iba a investigar la violencia política de los años 70.

La denuncia Alfonsín la hizo el 25 de abril de 1983. Un jueves de abril de ese año, el abogado y dirigente radical José María Lladós recibió a altos mandos de la Marina que le confiaron el secreto. Lladós compartía su estudio de abogado con Ricardo Yofre, y los dos eran dirigentes y operadores de la UCR y trabajaban para la candidatura presidencial de Alfonsín. Yofre compartió esa información con un conocido columnista de un diario nacional y éste la confirmó con el general Jorge Ezequiel Suárez Nelson. “Dicen que ustedes se reúnen mucho con sindicalistas…”, le señaló el columnista.

Suarez Nelson se sobresaltó: “¿Usted como sabe eso?” “Bueno se comenta en algunos lugares”, dijo el periodista. “Bueno… algunas reuniones hay”, admitió el militar sin precisiones. Pero el periodista había confirmado la primicia y la escribió en una columna política del domingo siguiente. Ante el escándalo, Alfonsín reunió a su equipo más cercano: Raúl Borrás, Germán López y Dante Caputo. La noticia era positiva para su campaña, pero buscaban no espantar a los votos peronistas y entonces no querían cargar las tintas contra el PJ. En otra reunión en esos días Borrás, Yofre, Eduardo Angeloz y Horacio Jaunarena lograron que otro militar, Carlos Delía Larroca, al que el cordobés Angeloz conocía del Tercer Cuerpo de Ejército en Córdoba, confirmara el 24 de abril a Noticias Argentinas esa información.

Las declaraciones de Delía Larroca fueron reproducidas el lunes 25 de abril en un diario de tirada nacional y ese día Alfonsín partía por la tarde a España. Ese día Yofre le hizo un memorándum a Alfonsín y se lo entregó en su departamento de Barrio Parque donde se iban a reunir con otros dirigentes. “Muy bien… lo hablamos la semana que viene a mi regreso de España”, dijo Alfonsín. Pero Yofre le advirtió: “Miré, que el tema está en los medios. La pelota está picando y la puede patear (Oscar) Alende”. Era el candidato por el Partido Intransigente, recordado como El Bisonte, uno de los rivales de Alfonsín en la campaña.

Yofre le explicó a Alfonsín que la UCR iba a quedar en las antípodas del gobierno militar e iba a dejar asociado al PJ con ese acuerdo. En años anteriores, la UCR había quedado cerca de los gobiernos de facto y lo había pagado muy caro. El peronismo siempre se había victimizado con la cercanía de algunos dirigentes tradicionales del radicalismo con gobiernos que no habían sido votados.

Alfonsín no quería ser “el” denunciante para que no lo tildaran de “gorila”. “Está bien… ¿Y si lo dice Germán López?”. Yofre contestó: “No, Raúl, Germán no tiene la envergadura de usted, no tendrá el mismo impacto”. Insistió Alfonsín: “¿Y si lo dice Víctor Martínez?”. Era su candidato a vicepresidente. Yofre lo rechazó.

Luego de ello Alfonsín viajó a Ezeiza. A las 7 de la tarde, un periodista de Noticias Argentinas llamó a Yofre: “Ricardo, Alfonsín denunció el pacto militar sindical en declaraciones a Canal 13 en el aeropuerto”. En el acto, salieron los cables de noticias y al día siguiente las tapas de todos los diarios del país daban la noticia.

Alfonsín había asegurado contar con información fehaciente sobre “acuerdos que se producirían entre los generales Cristino Nicolaides, Jorge Suárez Nelson y Juan Carlos Trimarco con algunos hombres del sindicalismo”. La noticia ocupó la agenda central de la semana y desde Madrid Alfonsín pidió más información a sus asesores.

Al martes siguiente, de regreso en Buenos Aires, Alfonsín ofreció una conferencia de prensa. Dante Caputo le escribió las líneas centrales. Se abrió un debate con el entonces líder de la Unión Obrera Metalúrgica, Lorenzo Miguel, y varios sindicatos, que querellaron a Alfonsín por la denuncia ante la justicia.

Luego, Alfonsín fue elegido presidente y el líder metalúrgico de la UOM y las 62 Organizaciones depusieron sus querellas porque el entonces líder radical ya era el Presidente. Y los sindicalistas tenían que tener un canal abierto con el poder.

Publicado en MDZOnline.

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