sábado 15 de junio de 2024
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Israel acusa directamente al Estado Islámico por la masacre

El día sábado 7 de octubre, en un acto de guerra, cientos de terroristas se infiltraron en una serie de locaciones del territorio de Israel, a la vez que una ráfaga masiva de cohetes fue lanzada sobre el país.

Esto constituye un ataque terrorista de gran alcance sobre los civiles israelíes en el medio de la festividad judía de Simjat Tora, donde cientos de miles de israelíes se hallaban en el camino a las sinagogas para celebrar la fiesta y el Shabat junto a sus familias y comunidades.

Como parte del ataque, que aún continúa, cientos de terroristas se infiltraron en territorio israelí por tierra, cielo y mar, y avanzaron sobre comunidades israelíes específicas cerca de la Franja de Gaza. Mientras el fuego indiscriminado – hasta ahora más de 4,400 cohetes y misiles – era lanzado sobre poblados y ciudades en el sur, el centro del país, y sobre Jerusalén con la intención de maximizar el daño a civiles.

Hasta ahora, más de 900 personas han sido asesinadas en Israel y más de 2.600 han resultado heridas en diversos grados. También se informa que más de 130 personas están clasificadas como desaparecidas o cautivas después de haber sido secuestradas y llevadas a Gaza. Hay motivos para creer que estas cifras seguirán aumentando.

En las últimas dos jornadas (8 y 9 de octubre) misiles antitanque y proyectiles de mortero fueron disparados desde territorio libanés contra posiciones de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), asimismo, bajo el auspicio de Hezbollah, terroristas intentaron infiltrarse en Israel. En respuesta, las FDI dispararon hacia las fuentes del ataque, destruyendo una carpa de Hezbollah ubicada en el sur de la línea azul en el área del Monte Dov y frustraron la infiltración de los terroristas.

Como resultado, Israel está en una guerra contra las organizaciones terroristas en Gaza. Sus fuerzas de seguridad están trabajando para proteger a los civiles israelíes en todos los frentes.

Muchos países han expresado su identificación con Israel y su apoyo inequívoco al Estado de Israel. En muchas ciudades (incluidas Buenos Aires, Nueva York, París, Berlín, Viena, Brasilia y Kiev) los edificios y monumentos importantes se iluminaron de azul y blanco o con la bandera israelí.

En fuerte contraste, el régimen iraní expresó su apoyo a las actividades terroristas de Hamás y la Jihad Islámica Palestina (JIP). El presidente iraní Raisi mantuvo una conversación telefónica con Ismail Haniyeh, jefe del Buró Político de Hamás, así como con Ziyad Nakhaleh, secretario general de la Jihad Islámica Palestina (YIP), en la que “felicitó al pueblo palestino por las victorias de la resistencia y destacó el apoyo de Irán al pueblo y a la resistencia”, y además transmitió su “aprecio por las acciones de los combatientes de Hamas y de todos los combatientes en los campos de batalla”. Raisi añadió que “Irán apoya la resistencia y al pueblo palestino, y que trae felicidad a la nación islámica con esta iniciativa”.

Según informes de los medios de comunicación, Ismail Kaa’ni, comandante de la Fuerza Quds iraní, visitó el Líbano el sábado (7-10), el mismo día del lanzamiento del ataque terrorista de Hamás contra Israel, y se reunió con los líderes de Hamás, Ismail Hanyeh y Saleh. al-Arouri.

La masacre no habría sido posible sin el financiamiento, las armas y la organización del régimen fundamentalista de Irán.

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