jueves 22 de febrero de 2024
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¿Es Javier Milei la revolución que necesita Argentina?

En 1980 Argentina tenía un 40% de renta por habitante menos que un estadounidense y un 15% menos que un español. Hoy tiene un 70% menos que la de EEUU, la mitad que España y tras la devaluación y la hiperinflación incipiente en 2024 la distancia será aún mayor.

Las causas del desastre económico argentino comenzaron antes, durante las dos dictaduras militares. En la de 1966 los cambios regulatorios comenzaron el deterioro de las instituciones económicas claves para el desarrollo económico y una dinámica inflacionista tras la crisis del petróleo de tres dígitos. Tras un breve periodo en 1976, volvieron al gobierno los militares y llegó el caos que derivó en el impago de la deuda externa de 1982 e inflación del 700% en 1984, que fue la herencia que recibió la democracia argentina.

Estamos ante uno de los países que peor se ha adaptado a la Globalización y a la revolución tecnológica y que necesita resetearse. En las pasadas elecciones irrumpió un nuevo líder con un nuevo partido que es Presidente. ¿Es Javier Milei la revolución que necesita Argentina?

A continuación vamos a analizar con datos objetivos esta pregunta que se hacen en muchos países del mundo y los mismos argentinos, incluso muchos de los que han votado a Milei cansados ya del peronismo y de los partidos tradicionales.

🇦🇷 ¿Por qué los argentinos optaron mayoritariamente por el experimento Milei?

 

El gráfico anterior ayuda a explicar la debacle del peronismo en las elecciones y que los argentinos hayan optado mayoritariamente por el experimento Milei. Los Kichner llegaron al poder tras la crisis del 2001 que había hundido los salarios en dólares a mínimos históricos de las hiperinflaciones de los años ochenta y noventa. Las asociaron al ultraliberalismo de Menem, también peronista, y a la incapacidad de gestión de la crisis de De La Rua, radical que tuvo que huir de la Casa Rosada en helicóptero.

Desde entonces, salvo el periodo entre 2015 y 2019 donde Macri fue incapaz de revertir la situación y tuvo que pedir un rescate al FMI, el kichnerismo ha gobernado argentina directa o indirectamente. Sus gobiernos fueron muy populistas, aumentando el gasto público social sin cuidar la estabilidad macroeconómica y las inversiones para garantizar el desarrollo sostenible. Y el final ha sido dramático con los salarios en dólares de nuevo en mínimos históricos, con la inflación próxima al 50% mensual en diciembre, especialmente de alimentos que afecta más a los más pobres y a los trabajadores informales, el caladero de votantes peronistas.

Solo así se puede explicar la victoria de Milei. Milei era peronista, hizo campaña con Scioli en 2015 y hablaba bien de las políticas de Kichner y Kiciloff. Pero en 2023 se presentó como independiente para luchar contra la casta, a la que el perteneció. Recuerda en eso a Podemos o a Vox cuyos líderes venían de IU y PP respectivamente y también se presentaron como antisistema.

En Europa decimos que Milei es ultralibral y lo asemejamos al movimiento neocon liderado por Milton Friedman pero Milei es anarcocapitalista, del ala extrema de los conocidos como austriacos que dicen que Friedman es un blandito socialdemócrata. Sólo así se explica las medidas que está tomando. Además es un persona inestable emocionalmente, con una niñez complicada que le unió mucho a su hermana, su mano derecha en el Gobierno, y empieza a destilar un tufillo autoritario muy peligroso.

🇦🇷 Milei es economista y mintió… pero sabía que debía ilusionar a los votantes para ganar

En campaña prometió que todos los costes del ajuste los asumiría la casta con eliminación de prebendas y gasto público superfluo. Prometió bajar los impuestos y volver a hacer grande a Argentina. Milei es economista y mentía ya que era consciente el ajuste que le venía encima pero necesita generar ilusión a los votantes para ganar.

En el gráfico anterior se observa el ajuste fiscal anunciado del 5% del PIB, el mayor desde 1985. Pero la mitad del ajuste fiscal se hace con subidas de impuestos, algo que recuerda mucho a la campaña de Rajoy en 2011 y que luego acabó en el rescate de la Troika de julio de 2012.

La diferencia entre España 2012 y Argentina 2023 es que nosotros formábamos parte del euro y el BCE pudo comprar nuestros bonos sin que los inversores temieran que pondría en riesgo su objetivo de estabilidad de precios. Nadie cree en el peso argentino, ni los propios argentinos.

 

La prioridad de la economía argentina es parar la dinámica de hiperinflación provocada por el kichnerismo y su desastrosa política económica, y los economistas sabemos que la inflación es un fenómeno monetario. Este economista observador lleva 30 años de su vida estudiando, enseñando y analizando políticas monetarias, especialmente en crisis cambiarias y financieras como la que tiene argentina y reconozco que no entiendo la estrategia de Milei.

Lo estándar para frenar una hiperinflación es fijar algún ancla nominal a otro tipo de cambio para estabilizar rápidamente los precios de las importaciones. Milei prometió dolarizar pero ha devaluado un 80% el peso argentino y ha fijado un tipo de cambio fijo ajustable el 2% mensual.

Con una inflación del 40-50% mensual en pocos meses el tipo de cambio estará de nuevo sobrevalorado y tendrán que devaluar otra vez. La realidad es que no tienen reservas y es imposible dolarizar o poner un tipo de cambio fijo creíble y necesitarían otro rescate del FMI con reservas nuevas para hacerlo.

CRISIS ECONOMICA ARGENTINA MILERI

Juan Ignacio Roncoroni /
EFE

Sin acceso a los mercados financieros el banco central de argentina emitía dinero para financiar el déficit público a través de unos pagarés a 30 días llamados Leliqs. Pagaban tipos de interés altísimos del 150% o superiores y el 75% de los activos de los bancos eran Leliqs, provocando un fuerte efecto expulsión del crédito privado que no podía pagar tipos de interés disparatadamente tan altos.

Para pagar esos tipos tan altos había que emitir más Leliqs y eso ha llevado al país a la hiperinflación. Reducir el déficit llevará tiempo y sorprendentemente Milei ha decido bajar los tipos de interés oficiales con una inflación creciente.

🇦🇷 ¿Quiere Milei provocar una corrida de dinero y de depósitos de pesos al dólar? 

Si eso sucede la hiperinflación será inevitable, pero es lo que parece que pretenden con su política monetaria. Otra opción es que Milei y su equipo económico crean en las hadas de la confianza. Llevo 30 años analizando y trabajando en los mercados financieros y he visto lobos, tiburones, búfalos, ciervos pero nunca en mi vida he visto hadas. La realidad es que el ajuste lo van a pagar los ahorradores argentinos que van a perder más de la mitad de poder adquisitivo de su ahorro en el mejor de los escenarios. 

Milei tiene sólo el 15% de los diputados en el Congreso y su misión era conseguir consensos para aprobar las medidas de ajuste y reformas y conseguir así nuevo crédito del FMI para estabilizar el tipo de cambio y la inflación, condición necesaria para volver a crecer, crear empleo, recuperar el poder adquisitivo de los salarios y reducir la pobreza que afecta ya a casi la mitad de la población argentina. Pero desde que comenzó la campaña ha hecho todo lo posible para reventar los consensos y ahora parece que es su personalidad y no una estrategia de campaña.

CRISIS ECONOMICA ARGENTINA MILERI

Natacha PisarenkoAP

Puso a parir a Sergio Massa, anterior ministro de economía y candidato peronista, algo que es entendible en una campaña. Puso a parir a Patricia Bullrich, líder de la derecha y ahora humillada en su Gobierno como ministra. Puso a parir a los radicales y al Presidente Alfonsín. Hizo la toma de posesión fuera del Congreso y de espaldas a los congresistas hablando directamente al pueblo. Como buen anarquista: arriba el pueblo y abajo las instituciones.

Ha presentado un decreto con cientos de medidas y un proyecto de ley que modifica la Constitución y permite al presidente, por ejemplo, cambiar la ley electoral y diseñar las nuevas circunscripciones para elegir congresistas y senadores.  Me ha recordado a un seminario que organicé en Lanzarote en 2014 al que invité a Michel Camdessus, ex director del FMI. En medio de la comida le pregunté si era partidario de un big bang de reformas o gradualismo. Me miró como a un alma cándida y me dijo “hijo, ningún parlamento del mundo aprueba un big bang de reformas”.

El escenario más probable es que el parlamento argentino tumbe el decreto y lo tramite como proyecto de ley para poder eliminar y modificar parte de las medidas y con el proyecto de ley presentado sucederá lo mismo. Eso llevará tiempo y Argentina no tiene tiempo. La incertidumbre es máxima y la hiperinflación sigue avanzando.

 

En España nunca hemos vivido una y no somos conscientes de sus efectos. Pero sí sabemos lo sucedido en Venezuela desde 2016 donde las importaciones han caído más del 70%, tienen escasez de alimentos y medicamentos básicos y 6 millones de venezolanos han tenido que emigrar para buscar un proyecto vital, muchos de ellos a España.

Todos los países del mundo tienen su atractivo, pero para mí Argentina es muy especial. Es un país maravilloso, tengo excelentes amigos allí y han sufrido en exceso en los últimos 40 años. Dicen que los pueblos tienen lo que se merecen pero yo no estoy de acuerdo, nadie merece sufrir la crisis que están sufriendo los argentinos, especialmente los más pobres. No hay un gen argentino que les lleve a las crisis.

La causa es su débil diseño institucional y sus malas políticas económicas. Solo deseo que Milei tenga éxito en su plan pero desgraciadamente está jugando contra las leyes de la probabilidad y eso siempre suele acabar mal.

 

 

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