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23 04 2020

El sueño de revivir el Plan Marshall


Autor: Daniel Muchnik









De manera un poco desesperada, especialistas y profesionales de distintos oficios consideran que la única solución que tendría la Argentina es un Nuevo Plan Marshall. Lo piden pero la pregunta inmediata llega a tiempo: ¿Quién lo financiará?.

El Covid-19 está causando una crisis espectacular no solo en el país, también en rincones significativos del mundo. Es económica, política, de salud pública, de inestabilidad emocional. De repente, la peste va ganando y todavía no hay vacuna que salve al mundo . Tres de ellas se están probando en seres humanos. Varios países están aplicando su propia receta de paliativos. La vacuna puede tardar un año porque se necesita una comprobación científica lo más respaldada posible, la insistencia del ensayo y el posible error

Todo se puede también resumir en algunos datos sueltos: el Producto Bruto Interno en la Argentina puede caer este año entre 5,2 y 6 por ciento con la certeza de que todos los activos del país se están pulverizando. La recesión venía de arrastre desde 2017 y el gobierno de Macri no encontró la forma de salir de ella. Por ineficiencia o por parálisis. Al contrario, se incrementó notablemente la inflación y la pobreza se expandió.

La industria, sin contar estas semanas de parálisis por la pandemia, se derrumbó entre 2019 y 2020 entre un 56 y un 60 por ciento. Las Pymes entraron en un cono de sombra e impotencia. Los autónomos, de cualquier nivel o profesión, fueron perdiendo el sustento. La situación de los carenciados es ya, por entonces, dramática.

A comienzos de este mes de abril la administración de Alberto Fernández había gastado $64.550 millones pudiendo girar a las provincias $5760 millones. Pero nada resulta suficiente. Los reclamos del interior se multiplican.

Paralelamente está la deuda externa . Estamos en la cornisa y se puede caer en el default en cualquier momento.

La cadena de pagos está rota . El rechazo de cheques llega a 25 y hasta 30 por ciento. La cobranza se comprimió un 70 por ciento. Los acuerdos salariales en cada una de las empresas se traducen en sugerencias de reducirlos para no despedir personal. Los pagos en el sector privado prácticamente se achicaron entre un 25 y un 75 por ciento. El balance de las organizaciones comerciales que cumplieron con la cuarentena indica que se perdieron miles de millones de pesos diarios.Si se hace la cuenta, la caída en ese sector es de casi 63 por ciento comparada con el 2019.

Un gran interrogante: ¿Sin crédito expeditivo que vaya en socorro de las empresas chicas cuánto tiempo pueden permanecer sin cerrar ?

La foto de esta realidad se parece a una pintura negra, agobiante y, para muchos es un momento casi terminal. Cada país con padecimientos del virus ha cerrado sus fronteras motorizando los viejos males que no llevaron a ningún lado y causaron muchas muertes: el nacionalismo, la xenofobia, el prejuicio, la exclusión del foráneo.

El siglo XX y el XXI es una cadena de odios y resentimientos que de vez en cuando muestran su rostro. Donald Trump, que tropezó varias veces hasta comprender la dimensión del Demonio dispuso enviar cheques a los norteamericanos para hacer frente a las consecuencias del Covid-19. Su plan maestro podría llegar a los 850.000 millones de dólares La Unión Europea no quedó atrás. Desde Bruselas, la capital de ese mosaico de países, se desbloquearon 500.000 millones de euros para solucionar los baches de las políticas sanitarias en distintos integrantes.

España e Italia no habían hecho inversiones en salud desde los años 2007/2008, donde sus Estados se volvieron más pobres tras la estampida de los bonos-basura que golpeó en el poder político y originó mucha pobreza.

No es un regalo : los giros o préstamos deberán ser devueltos con el tiempo.

De manera paralela surgieron las preguntas y problemáticas políticas en todas partes. ¿Hasta dónde llega la mano de los gobiernos, invadiendo la privacidad y limitando las libertades? Alberto Fernández firmó 30 Decretos de Necesidad y Urgencia, el Congreso no está activo, todo intento de bajar los salarios de la clase política fue en vano.

En medio de las urgencias, de la carga tributaria absoluta que ha enfermado los puentes entre los ciudadanos y el Estado, Máximo Kirchner y sus seguidores están queriendo poner en marcha un nuevo tributo" para los ricos".

En los países ex-integrantes del universo comunista los líderes buscan perpetuarse en su cargo para siempre. Lo logró Viktor Orbán, un conductor húngaro con ideas fascistas y lo consiguió por supuesto Vladimir Putin en Rusia.

En la desesperación ya está en el tapete la necesidad de un Plan Marshall , como el único salvavidas. También el sueño de recrear otro Bretton Woods para darle oxígeno a un planeta que está perdiendo rumbo, equilibrio y recursos.

El Plan Marshall tuvo otro sentido . Tenía por meta frenar el entusiasmo de los comunistas del viejo continente al finalizar la Segunda Guerra Mundial , excluirlos de la vida pública y recrear los mercados con los cuales comerciaba Estados Unidos, la primera potencia mundial desde 1918, cuando Inglaterra perdió esa posición.Eran días donde la crispación de la"guerra fría" entre el Oeste y la Unión Soviética se agrandaba día a día.

El viejo continente estaba agónico y hambriento. Los escritores John Dos Passos y Arthur Miller que recorrieron Europa entre 1945 y 1947 comprobaron que el hambre extendida no tenía solución. En Inglaterra regía un extremo racionamiento. Alemania estaba destrozada física y espiritualmente, aunque algunas industrias habían sobrevivido.

Tuvo nombre: "Programa de Recuperación Europea" y fue anunciado en la Universidad de Harvard el 5 de junio de 1947 con un fondo entre 20 y 30.000 millones de dólares. Ningún país europeo quedaba excluido. Italia recibió 513 millones de dólares, Polonia 251, Dinamarca 272, Grecia 161.

Publicado en La Nación el 22 de abril de 2020.

Link https://www.lanacion.com.ar/opinion/el-sueno-revivir-plan-marshall-nid2357149