sábado 2 de marzo de 2024
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El debate en diputados de la Ley Ómnibus

La sesión de la Cámara baja se prevé maratónica y si, como anhelan los ‘libertarios, logran su aprobación en general se abrirá el verdadero debate cuando se inicie la discusión en particular de la iniciativa. En ese momento explicitarán las exigencias de cambios en el texto original del proyecto planteados básicamente por el radicalismo y otros bloques a fin de que el oficialismo se avenga efectivamente a introducir las sucesivas modificaciones que vino anunciado respecto del texto original luego de las febriles conversaciones con los radicales, el PRO y otros bloques como ‘Hacemos Coalición Federal’. Aun así, persisten discrepancias entre oficialismo y esos otras bancadas que se discutirán en medio de las deliberaciones. 

En un marco de inocultable tensión y expectativa, la Cámara de Diputados comenzó a debatir este miércoles el proyecto conocido como ‘Ley Ómnibus’ con la que el gobierno de Javier Milei pretende imponer una amplísima reforma del Estado y cuya aprobación estará atada a que los legisladores del oficialismo ‘libertarios’ consigan sumar, al momento de la votación en general, el apoyo de radicales, el PRO y otros bloques, como el caso de ‘Hacemos Coalición Federal’ y el de Innovación Federal, entre otros, para poder quebrar la resistencia del kirchnerismo y la izquierda que resueltamente votarán en rechazo a la iniciativa del Poder Ejecutivo.

La sesión comenzó oficialmente a las 10:30 de este miércoles cuando el Presidente de la Cámara baja, Martín Menem, anunció la presencia de 137 diputados sentados en sus bancas del recinto –se requerían reglamentariamente al menos 129-  lo que ocurrió a partir de que a los legisladores de ‘La Libertad Avanza’, pudieron sumar a su ‘propia tropa’ a los diputados radicales, del PRO, de Hacemos Coalición Federal y de Innovación Federal, entro otros bloques, para lograr el quórum e iniciar las deliberaciones, lo que actuó como la primera ‘señal’ de que aceptarán introducir del texto original enviado hace un mes por el PEN al Congreso y, por lo tanto, las concesiones que el oficialismo hizo tras febriles conversaciones a partir de planteos que llevó adelante particularmente el radicalismo y otras propuestas que provinieron del PRO y de otros bloques como ‘Hacemos Coalición Federal’.

Respecto de los cambios al proyecto inicial del PEN, el primero de los ‘gestos’ del gobierno fue la eliminación total del capítulo fiscal, lo que fue anunciado la semana pasada por el ministro de Economía, Luis Caputo y a ello le siguieron otros cambios, que los mencionados bloques opositores fueron planteando en innumerables reuniones, como la relacionada con la movilidad jubilatoria. A la par, funcionarios del gobierno de Milei mantuvieron contactos en los últimos días que derivaron en controversias de ‘alto voltaje político’ en tono a la resistencia del Ejecutivo de coparticipar el llamado impuesto ‘PAÍS’. Del último de esos encuentros entre emisarios de la Casa de Gobierno, entre los que se encontraba el ministro del Interior, Guillermo Francos, surgieron diferencias que echaron una mayor cuota de incertidumbre respecto del curso que tendrá la sesión.

A la par de ello, aún existen varios artículos relevantes de la iniciativa que siguen generando controversias entre el oficialismo y los bloques bautizados como ‘dialoguistas’ –UCR, PRO, ‘Hacemos Coalición Cívica’- como el capítulo referido a las Delegaciones de Facultades del Congreso al Poder Ejecutivo. El texto original fijaba el plazo de esa herramienta en cuatro años y el gobierno lo redujo a dos y con autorización del Congreso, pero, con todo, el arco opositor predispuesto a la negociación insiste en que ese lapso se ubique en un año y también bajo la potestad para concederlo por parte del Poder Legislativo. Otro de los puntos tiene que ver con lo referente a otro capítulo como el de privatizaciones de empresas públicas –el PEN mantiene en el texto un listado de 41 compañías sujetas a proceso para pasar del Estad a manos privadas- luego de quitar de ese ‘paquete’ a YPF y Banco Nación, aunque la discusión se plantea para otros casos como ARSAT y Nucleoeléctrica, entre otras. Asimismo, se suman otros aspectos que aún no están ‘cerrados’ y que –se presume- darán lugar a rondas de conversaciones entre el oficialismo y los bloques opositores ‘dialoguistas’ en plena sesión y que incluye a los artículos sobre toma de deuda externa, pesca, medio ambiente y zonas frías.

Tras hablar varios legisladores para plantear lo que se conoce como ‘cuestiones de privilegio’ que apuntaron en su mayoría, por distintas cuestiones, al ministro Caputo y a Menem, la Cámara baja entró de lleno, pasado el mediodía del miércoles, al tratamiento en general del proyecto de ‘Ley Ómnibus’. El diputado nacional ‘libertario’, Gabriel Bornoroni, como uno de los miembros informante del dictamen de mayoría, defendió la iniciativa del oficialismo que consideró era “un shock de libertad para los argentinos” y persigue contar con “un Estado más chico y más libertad a los argentinos”. Le siguió en esa dirección su colega de bancada, Nicolás Mayoraz para focalizarse en la delegación de facultades que incluye el proyecto “para poder salir delante de manera ordenada”, dijo mientras su colega de ‘Avanza Libertad’, José Luis Espert, defendió esta última cuestión que juzgó “vital” para el país “mucho más en este momento crítico del país”, dijo. Y completó: “El proyecto es polémico, pero sólo para quienes quieren cuidar sus privilegios”.

Fue el turno después de las exposiciones desde los bloques que presentaron ‘dictámenes en minoría’. Habló para fundamentar la propuesta de la bancada de Unión por la Patria, Carlos Heller, quien se encargó de adelantar el “rechazo total” de esa bancada a la iniciativa del gobierno. Según el legislador, el proyecto “beneficia a las grandes corporaciones de acá y del exterior”. En tanto, también intervinieron para defender sus propios proyectos los diputados Juan Manuel López y Paula Olliveto (Coalición Cívica); Margarita Stolbizer (GEN), a quien acompañó la socialista, Mónica Fein, mientras que luego hicieron lo propio los trotskistas, Christian Castillo, Nicolás Del Caño y Romina del Plá.

En medo del debate en general, antes de las alocuciones de los legisladores en lo que se llama ‘tiempos de boque’ se habilitó las intervenciones de un nuevo capítulo para plantear nuevas cuestiones de privilegio y, en ese marco, la diputada radical, Karina Banfi, habló para salir en defensa de la libertad de prensa y de expresión para la prensa y responsabilizó de acciones en contra de ese derecho por parte funcionaros del gobierno e incluyó en ese sentido al Presidente, Javier Milei.

“Silvia Mercado, Lucía Corradini, María O’Donnell, periodistas atacadas por distintos funcionarios que le incluyen al Presidente de la Nación”, denunció la Vicepresidente de la bancada de la UCR en la Cámara baja. Y siguió: “Frases desafortunadas como mentirosas seriales, operadoras del (diario) La Nación, haciendo hincapié en tono misógino, claramente innecesarios. Hemos visto un enfrentamiento público con los trabajadores de la prensa y los medos que se trasladan a las redes sociales y terminamos todos siendo víctimas del linchamiento digital”, advirtió Banfi, quien calificó ese proceder como “típico de la era kirchnerista”, tras lo cual la diputada radical remarcó: “No nos acostumbremos a esto”.

Banfi continuó: “Esto provoca censura, autocensura, censura indirecta, coarta las libertades. Sí, las autoridades coartan las libertades de poder expresarse y poder informarse”, subrayó Banfi, quien añadió: “Los ánimos en estos momentos críticos que vive la Argentina están crispados y toda opinión puede sonar un ataque a la autoridad”, volvió a advertir Banfi, quien dijo: “Creer que uno tiene la verdad absoluta, quienes ostentamos un cargo es un acto autoritario”, subrayó la Vicepresidenta de la bancada de diputados de la UCR.

La Vicepresidente del Bloque de Diputados Nacionales de la UCR, Karina Banfi, sostuvo que “los gobernadores no extorsionan” al replicar expresiones descalificatorias hacia los mandatarios provincial que plantearon discrepancias con la negativa del gobierno de Javier Milei a coparticipar el llamado ‘Impuesto País”.

Banfi salió al cruce de expresiones que surgieron desde las redes sociales luego de una reunión que mantuvo el ministro del Interior, Guillermo Francos con un grupo de gobernadores y que derivó en un posteo de un usuario de twitter habló de “los diputados del bloque extorsión” a los legisladores de la oposición que sintonizaban con las posturas de los mandatarios provinciales y que fue ‘compartido’ en esa red social por el Presidente Javier Milei.

En un contundente posteo a través de X (ex twitter), la radical bonaerense, Banfi expresó: “Los gobernadores no extorsionan. Acá no hubo coimas ni extorsión. Han dicho muchas pavadas cuando el Congreso ha estado trabajando con mucha responsabilidad. Si un funcionario sabe de un ilícito debe denunciarlo para cumplir con la ley de Ética Pública”.

La sesión se encaminaba a los discursos de algunos de los jefes de los bloques políticos de la Cámara y se abría la expectativa acerca de lo que sucedería cuando, de aprobarse en genera el proyecto de ley que alienta la administración de Mlei, se plantee el debate en particular de la iniciativa aun cuando ya el oficialismo adelantó el retiro de varios capítulos y artículos de texto original que envió el PEN al Congreso.

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