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Opinión 28 09 2020

Derecho a la Educación y el tweet que pudo cambiar la historia


Autor: Emilio Cornaglia









Se cumplieron 30 años de la sanción de la Ley 23.849, que aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU, sentando las bases del sistema de protección integral de derechos de la niñez y la adolescencia en nuestro país. Esta importante fecha pasó sin pena ni gloria para el Gobierno Nacional, salvo por un modesto tweet conmemorativo emitido -y luego misteriosamente borrado- por la cuenta oficial de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, a cargo de Horacio Pietragalla.

Este pequeño recorte de la realidad puede parecer intrascendente, pero si la ubicamos en contexto aporta a una conclusión categórica: la política educativa de este Gobierno es un desastre total. Tras 200 días de vigencia de aquel decreto que estableció el ASPO, las escuelas siguen cerradas por disposición del Ministro Trotta, y no hay protocolo o propuesta que tuerza el capricho del oficialismo educativo. Apoyado por una conducción gremial que vive del favor del Gobierno a cambio de su complacencia, esgrime que “no hay condiciones epidemiológicas para la vuelta a clases” sin mostrar una hoja de ruta que -tras seis meses sin escuelas- nos permita superar la crisis de la educación en Argentina.

En un país con marcadas desigualdades de origen, preocupantes cifras de abandono escolar, fuertes déficits de aprendizaje revelados por distintas pruebas de desempeño y un contexto de pobreza y marginalidad generalizado, la pandemia y la eterna cuarentena tuvieron un efecto devastador cuyas consecuencias negativas aún veremos por décadas. No por nada el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, alertó a principios de Agosto que el mundo se enfrenta a una catástrofe generacional en materia educativa. 

El Documento “Volver a las aulas” producido por la Fundación ALEM recoge algunas estadísticas que dejan en claro que la pandemia y la cuarentena profundizaron gravemente las desigualdades preexistentes en la educación Argentina: el 19,5% de los estudiantes que finalizan la primaria y el 15,9% de los estudiantes que finalizan la secundaria no tiene acceso a Internet en su hogar. La brecha digital no sólo se trata de conectividad y acceso a internet, también involucra la disponibilidad de dispositivos: en Argentina, el 63% de los hogares con niños tiene computadora. Si cruzamos esta variable por contextos de pobreza, en el 40% de los hogares más pobres, sólo el 49% tiene computadora, mientras que el 40% de los hogares de mayores ingresos, la cifra asciende al 94%5 . Para más de la mitad de los/as estudiantes del país (56%), el celular es la única herramienta con la que cuentan para mantener la conexión educativa. Esta situación, sumada a dificultades dadas por las condiciones de vida, el entorno familiar, el contexto social, entre otras variables, hacen que crezcan las posibilidades de abandono escolar: datos oficiales alertan que el 10% de los 10.360.700 estudiantes que asistían a comienzos de 2020 al nivel inicial, primario y secundario en nuestro país no van a volver a la escuela o dudan de hacerlo.

Sin embargo, las primeras medidas adoptadas por el Ministerio de Educación fueron la presentación de un programa llamado “Seguimos educando”, con actividades de enseñanza en un “sistema multiplataforma” acompañadas de programación audiovisual en la TV Pública Argentina y cuadernillos impresos “para las comunidades educativas sin acceso a internet”. Las esperanzas de millones de niños y niñas de volver a la escuela y disfrutar de un espacio de socialización y aprendizaje fueron sepultadas por la actitud testaruda del Ministro Trotta que llegó a plantear que "No van a volver las clases con normalidad hasta que haya una vacuna contra el coronavirus". Esta posición fue replicada por el dirigente gremial docente Roberto Baradel quien manifestó que “no están dadas las condiciones para la vuelta a clases en provincia de Buenos Aires. Hay que seguir cuidando la vida". En la Provincia de Buenos Aires tampoco parece haber posibilidad de una vuelta a clases en 2020, ya que la titular de la Dirección de Escuelas Bonaerenses, Agustina Vila dijo: “los padres tienen que saber que no hay chance de que las clases vuelvan en ningún distrito de la Provincia. Poco le importaron los casi 4 millones de estudiantes de nivel inicial, primario y secundario que sufren los 6 meses de aislamiento, y tampoco hubo propuesta alguna para contener a los 55 mil estudiantes que, según sus propias palabras, están “desvinculados de las escuelas”.

Mientras tanto, casi 10 millones y medio de niños, niñas y adolescentes siguen privados del derecho a la educación. El mismo está consagrado en el art. 28 de la Convención sobre los Derechos del Niño. Qué lástima que borraron el tweet, mirá si lo leía el Presidente en sus trasnoches twitteras y la cosa cambiaba.