menu
Al toque 14 02 2020

Alejandro Einstoss: La incertidumbre económica se cobra otra víctima











Las últimas cifras muestan una fuerte baja en la producción de hidrocarburos, que venía creciendo a tasas altas hasta las elecciones primarias en agosto de 2019. ¿Es posible generar inversiones con una nueva ley?


El último informe del Instituto Argentino de la Energía General Mosconi nos cuenta que la producción de petróleo de nuestro país creció 4% en 2019, impulsada por la producción de hidrocarburos no convencionales, que si bien representan el 19% de la producción local, crecen a tasas cercanas al 50%; mientras que el 80%, que es convencional, cae al 3% interanual, lo que muestra la consolidación de una tendencia de caída de la producción convencional. 

Por el lado del gas, la producción aumenta un 5%, impulsado también por los no convencionales que ya representan el 42% de la producción total y crecen a una tasa cercana al 25% interanual. Mientras tanto la parte convencional cae casi 7%.

Este aumento de la producción de gas se da en el contexto de una retracción del consumo, de la demanda, que hace que el 2019 termine con una balanza comercial energética prácticamente equilibrada. Sin embargo, el informe del Instituto Mosconi nos alerta de una fuerte desaceleración en la producción de no convencionales los últimos meses del 2019 producto del freno a la inversión. 

La incertidumbre macroeconómica, el congelamiento de precios y tarifas, y la sanción de la ley de emergencia económica no generan un buen ambiente de la inversión que se concentra en el corto plazo y difícilmente genere blindajes que modifiquen esta situación. 

El nuevo gobierno nos anuncia el envío al Congreso de una nueva ley de hidrocarburos en el contexto de una política de Estado que incentivará la inversión de largo plazo. Sin embargo, una política de Estado necesita consenso, debate abierto y plural. Afecta aspectos claves que exceden lo sectorial, como la política tributaria, la política cambiaria, regulaciones y hasta la política ambiental; es necesario una ronda de consultas amplias que critique el proyecto de ley, que lo mejore y que lo enriquezca antes del debate parlamentario.

El mundo gira del carbón al gas natural como vector de transición hacia las energías limpias, la matriz Argentina ya depende en un 58% de gas natural. Con remiendos y sin plan, perderemos esa ventaja.