jueves 22 de febrero de 2024
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Adiós señor Johnson

Adiós señor Johnson

El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, de 58 años, renuncia a su cargo luego de no poder sortear su último escándalo político, su mala gestión y la reprobación de su propio partido.

No vamos a creer que la renuncia de casi 50 funcionarios de su gobierno se deba a un escándalo en un club de hombres de la calle Pall Mall. Al bad boy, Johnson se la tenían jurada tanto los conservadores como los globalistas y a pesar de sus esfuerzos para parecer el más duro rival de Vladimir Putin, su suerte que le permitió ganar hace tres años la elección más amplia en favor de su partido, se terminó. Tal vez, ese capital político – hoy tan volátil como las finanzas – es el que le permite aspirar a un período de gracia: se retirará en agosto, luego de la elección de su sucesor al frente de los conservadores.

En la puerta de Downing Street, luego de agradecer el voto de los ciudadanos en 2019, declaró con pompa populista: “La razón por la que he luchado tan duro en los últimos días para entregar ese mandato en persona no fue solo porque quería hacerlo, sino porque sentí que era mi trabajo, mi deber, mi obligación para con ustedes, continuar haciendo lo prometido en 2019.”

Para la contienda de otoño ya se anotaron sus más estrechos colaboradores: su ministro de economía Rishi Sunak; la procuradora del ejecutivo Suella Braverman y el ex ministro de salud Sajid Javid – todos ellos indios o decendientes de indios – y también el diputado Jeremy Hunt, Steve Baker – quien destronó a Theresa May – y la ministra de RR.EE., Liz Truss que volvió rápidamente del G-20 para anotarse en la lisa.

Una encuesta rápida de YouGov hecha a 716 miembros del partido conservador reveló que el secretario de Defensa, Ben Wallace, es el favorito actual, con un 13 por ciento, el ministro del departamento de comercio, Penny Mordaunt, quedó en segundo lugar con un 12 por ciento, le siguió Rishi Sunak con un 10 por ciento y Truss con un 8 por ciento. Los parlamentarios reducirán el campo a dos candidatos que luego enfrentarán una segunda vuelta por parte de la membresía más amplia del partido.

Aunque no todos creen en la palabra del “Trump inglés”. Quien fuera su asesor más importante, Dominic Cummings, tuiteó: “Conozco a ese tipo y les digo que no cree que todo haya terminado, está pensando ‘hay una guerra, cosas extrañas suceden en una guerra, ganar tiempo, todavía puedo salir de esto, tengo un mandato, los miembros me aman, llegar a septiembre…”

Por su parte, los laboristas – aplastados electoralmente por Johnson en 2019 – también lo quieren fuera del gobierno mañana mismo. El líder de ese partido, Keir Starmer, dijo: “Es una buena noticia para el país que Boris Johnson haya renunciado como primer ministro. Pero debería haber sucedido hace mucho tiempo. Siempre estuvo incapacitado para el cargo. Ha sido responsable de mentiras, escándalos y fraudes a escala industrial”. Y, a continuación, amenazó con provocar una moción de censura en la Cámara de los Comunes si Johnson no renuncia de inmediato. “Su propio partido finalmente concluyó que no es apto para ser primer ministro. Ahora no pueden infligirlo al país durante los próximos meses”. “Si no se deshacen de él, entonces los laboristas darán un paso adelante en el interés nacional y traerán un voto de censura, porque no podemos continuar con este ministro anterior aferrándose durante meses y meses por venir”.

La ministra principal de Escocia, la nacionalista Nicola Sturgeon, dejó en claro su postura frente al caso: “Hay una sensación general de alivio tras el caos de estos días, pero la idea de que Boris Johnson permanezca como primer ministro hasta el otoño no parece el escenario ideal y, ¿sería sostenible?”, ha escrito en su cuenta de Twitter. Además, dijo que Boris Johnson “siempre fue incapaz de ser primer ministro” y que a pesar del “alivio” que supone su dimisión, el déficit democrático inherente a Westminster no se soluciona con un cambio de primer ministro”. Esas declaraciones se pronuncian un día después de que el primer ministro británico rechazara el pedido de Sturgeon para realizar un referéndum de independencia en Escocia el 19 de octubre de 2023. A lo que la escocesa respondió: “La democracia escocesa no será prisionera de este ni de ningún otro primer ministro”.

Con la séptima ola de Covid 19 en marcha, la inflación en alza, la guerra en Ucrania sin fin a la vista, el Brexit sin resolver y los problemas en casa con Escocia e Irlanda del Norte, el Reino Unido se encuentra en uno de sus momentos históricos más críticos.

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