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19 03 2017

Rafael Michelini: “Las respuestas al crecimiento y a la inversión vienen de la mano del respeto a lo institucional”


Autor: Esteban Lo Presti









Entrevistamos a Rafael Michelini Delle Piane, recientemente elegido como uno de los vicepresidentes de la Internacional Socialista por el Cono Sur. Político experimentado es un protagonista de referencia en la vecina República desde el retorno a la democracia. Fue edil del departamento de Montevideo y Senador nacional desde 1994. Hijo de Zelmar Michelini (quien fue asesinado en Buenos Aires durante la dictadura militar junto a Héctor Gutiérrez Ruiz), lleva la política en la sangre desde su nacimiento, en 1958.

¿Qué perspectivas ve para el Mercosur luego del reciente encuentro entre los presidentes de Brasil y Argentina? ¿Puede haber un relanzamiento del bloque regional?

Es una buena señal. Los países del Mercosur, e incluso un Mercosur más ampliado, tienen que naturalmente entenderse, comerciar entre ellos debería ser un objetivo estratégico y sería una enorme plataforma comercial y tecnológica de despegue hacia el mundo. Pero al Mercosur le pasa lo mismo que a casi todos sus miembros, (Uruguay es quizás la excepción), es que hay dudas sobre la seguridad jurídica y dudas sobre la certeza de que las reglas se respetan y que la inversión, o sea los privados que inviertan tendrán plena seguridad, si son exitosos en la inversión que hicieron, la potestad real de retirar sus dividendos. Algunos piensan qué si Brasil y Argentina generan dudas sobre el respeto de las reglas, las mismas dudas las tienen para el bloque regional. Y este es el tema más importante que tenemos, aún más importante que el comercial, que no es otro que el respeto a las normas y a las reglas de juego. Si Brasil y Argentina tomaran la decisión de respaldar, consolidar, jerarquizar y darle recursos a los tribunales de controversias del Mercosur, que sus dictámenes se cumplan, y se respeten sus fallos, así sean contrarios a ellos, y se penalice a quien incumplió con la normativa, sean Estados o empresas, el comercio, la complementariedad de las cadenas productivas, el desarrollo de una economía regional potente viene sola. Una señal muy fuerte en ese sentido ayuda más al comercio que un acuerdo comercial. Las respuestas al crecimiento y a la inversión vienen de la mano del respeto a lo institucional. Además por si fuera poco nos disciplinaria a todos. Y eso no es poca cosa. Lo que expreso no es una contradicción, es una constatación, para hablar de comercio regional, los países tienen que hablar mucho más de reglas que se pactan y se cumplen, que hablar propiamente de lo comercial. Crear institucionalidad regional y que se cumpla es dinamizar de una vez y para siempre nuestras economías. Es increíble que China entendió mucho antes que nosotros lo de la seguridad de las reglas de juego, y además hoy increíblemente está más a favor de la globalización que el propio Estados Unidos. Paradojas de la vida.

Los lazos entre Uruguay y los Estados Unidos siempre fueron muy sólidos, sobre todo en términos culturales. Incluso en una región reacia muchas veces a las posiciones de los Estados Unidos (según algunas encuestas los argentinos son los más reactivos frente a la sociedad norteamericana). ¿Cómo cree que será la relación entre Uruguay y Donald Trump?

La asunción de Donald Trump como presidente de EE.UU. no le hace bien al mundo. En un planeta que necesita dialogo y comprensión para encarar los problemas, que triunfe la política del más poderoso y más arrogante es complicado, y más aún cuando se hace ostentación de la fuerza como política de confrontación con los otros, los distintos, los diferentes. Uruguay fiel a sus tradiciones se relacionará de país a país, de Uruguay a EE.UU., procurando que los acuerdos comerciales se mantengan y si es posible se amplíen. Pero no dejaremos de decir nuestra verdad, toda vez que sea necesario, para denunciar al proteccionismo y la falta de humanismo cuando Trump así la manifieste.

Durante el último año el Frente Amplio se vio afectado por denuncias sobre el vicepresidente de la nación. ¿Cómo se procesó dicho conflicto en el frente interno partidario?

Primero que nada, fiel a su tradición de transparencia, el propio Frente Amplio habilito la investigadora sobre la petrolera uruguaya ANCAP, para que el parlamento pusiera de manifiesto toda la información que hubiera al respecto. Ahora está todo en manos de la Justicia. En Uruguay la Justicia es independiente, quizás algunos la critican de lenta, pero nadie dice que Uruguay no tiene una Justicia independiente y será este Poder Judicial independiente quien resuelva si hay responsabilidades, y cada uno de los responsables estará a lo que el proceso judicial determine. Sea el ciudadano más ilustre o el de menos brillo en la sociedad.

El Frente Amplio lleva tres periodos seguidos en el gobierno de la República. Una situación que, desde la transición a la democracia, no se había producido por la alternancia en el poder entre los dos partidos tradicionales. ¿A qué factores políticos y económicos atribuye esta permanencia?

El Frente Amplio lleva tres periodos en el gobierno con mayoría parlamentaria propia, cosa que no sucedía hace más de setenta años en nuestro país. Si bien ahora en la Cámara de diputados, un legislador abandono esa mayoría y circunstancialmente nadie tiene mayoría en dicha Cámara. Pero lo cierto es que la ciudadanía le dio mayoría parlamentaria por tres periodos al gobierno de izquierda. En mi opinión es que nadie ha hecho en estos últimos cien años más por la igualdad y la libertad que el Frente Amplio dentro de una política macro económica de equilibrios e incentivos para tener un crecimiento sostenido por más de doce años. ¿En qué se traduce esto? Por ejemplo, en el campo de la libertad, es el respeto a las opiniones de todos y en todo este tiempo no hay una sola denuncia de la prensa de presiones a algún periodista para publicar tal o cual cosa. O en el campo de la igualdad, Uruguay ha bajado sustancialmente la pobreza, reduciéndola casi a un digito, y al mismo tiempo ha logrado reducir la brecha de desigualdad entre ricos y pobres en nuestro país en forma sustancial. Si agregamos que tiene los mejores niveles de inversión privada de los últimos cien años, o que coloca los títulos o bonos uruguayos con enorme facilidad en el mercado internacional a las tasas más bajas de su historia, dos signos claros de confianza en lo bien de sus políticas públicas y su conducción económica. Cuando vienen los tiempos electorales los ciudadanos no tienen ningún incentivo a cambiar y lo que se le ofrece por parte de la oposición son gobiernos sin mayoría, híper trancados, que para lograr sacar alguna ley, podrían verse tentados a caer nuevamente en el nefasto clientelismo político que gobernó todos los periodos de blancos y colorados, donde la micro política y el amiguismo eran la clara referencia que no todos los ciudadanos éramos iguales ante la ley. Yo espero que en la próxima elección, y todavía falta mucho, los ciudadanos vuelvan a premiar este proyecto de crecimiento de izquierda con libertad e igualdad, que en el fondo es lo que los uruguayos realmente quieren.

¿Cree que se diluyó la tendencia del electorado de dividirse entre quienes jamás votarían al Frente Amplio (y por ende transferían indistintamente sus votos entre partido Nacional y partido Colorado) y los votantes históricos de la izquierda?

La referencia derecha e izquierda es muy fuerte en Uruguay. Y la diferencias sobre el papel del Estado y del mercado dividen la opinión de los uruguayos. También existen los incondicionales a los partidos tradicionales, como los hay también incondicionales del Frente Amplio. Eso explica el comportamiento del 80% del electorado del Uruguay, un 40% cada uno aproximadamente. Pero si el Frente Amplio no hiciera bien las cosas nunca podría captar una porción de votos de ese resto del 20% del electorado que hasta ahora nos ha acompañado en una proporción mayoritaria. Y está bien, y es bueno que así sea, que al Frente Amplio le cueste y se esfuerce por captar e interpretar al electorado y de esa forma la contienda electoral, sea un momento de valorar propuestas y programas de lo que vaya hacer quien vaya a gobernar. No queremos ni un Frente Amplio agarrotado en el poder ni achanchado en el mismo, sino que queremos un gobierno de izquierda, progresista, para seguir haciendo cosas por la Libertad e Igualdad en nuestro país.

De cara a la próxima elección presidencial, cuáles son los escenarios políticos que se presentan. ¿Quiénes se anotarán en la carrera presidencial?

¿Escenarios? Muchos. Y las incógnitas a despejar múltiples y diversas. Pero para solo señalar las de la izquierda van desde hacer un buen gobierno, sin eso no hay un escenario electoral potente y estamos recién empezando nuestro tercer año, hasta la renovación natural que mi fuerza política tiene que ir haciendo. Y hago énfasis en natural, porque los procesos de renovación si uno no los hace queda por el camino y si uno los acelera les puede pasar lo que le paso al PRD Mexicano que apuró la renovación y en ese afán destruyo todo por el camino. El Frente Amplio tiene tres señas de identidad y popularidad hasta ahora insustituibles. Ellos son los compañeros más importantes de la izquierda, el Ministro de Economía Danilo Astori, el ex presidente y hoy senador Pepe Mujica y nada menos que el actual Presidente de la República Tabaré Vázquez. Sin ellos juntos, remandó fuerte, que generan confiabilidad y confianza a diferentes sectores de la población, la izquierda no gana. Por lo tanto no solo es muy temprano para saber quiénes son los candidatos de la izquierda, sino también que los escenarios son muy diversos como para dar una respuesta absoluta al tema. Sé que no contesto plenamente su pregunta, pero no es por desconocer la legitimidad de la misma, sino porque realmente falta mucho tiempo. Obvio como uruguayo, y a los argentinos les debe pasar lo mismo, no clasificamos todavía para el mundial y ya queremos saber cuál es el plantel que va a ir a Rusia. La ansiedad nos mata, a nivel futbolístico vaya y pase, pero en política ostentarla ayuda poco a la construcción colectiva, que para mí es la base de la política.