martes 21 de mayo de 2024
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Mónica Marquina: La escuela pública urbana en desventaja

Las pruebas Aprender se proponen medir el rendimiento de los estudiantes en los conocimientos básicos de manera de poder analizar cuáles son los factores que inciden en el aprendizaje. Estas pruebas desde 2016 se toman todos los años, luego de un periodo de cierta irregularidad, y además abarcan a la totalidad de las escuelas del país.

Lo que muestran estos datos son luces y sombras. En el área de lengua, por ejemplo, hemos mejorado respecto de hace dos años atrás: un 14 por ciento de estudiantes que no llegaban al nivel básico de conocimientos en lengua el 2016 y ahora ese porcentaje se redujo el 7 por ciento. Pero en matemática todavía tenemos mucho por hacer: hay un 20 por ciento de los estudiantes que no llegan al nivel básico de conocimientos.

Estos números nos muestran ciertas preocupaciones cuando lo analizamos por origen socioeconómico de los estudiantes.

Los estudiantes de los sectores más desventajados son los que peores resultados tienen. Si esto lo vemos entre el sector público y privado, naturalmente las escuelas privadas a las que acuden los estudiantes de familias de sectores medios y altos, muestran mejores resultados que los de las escuelas públicas. Pero aún así, si recortamos solamente en los estudiantes de sectores más necesitados de públicas y privadas, también vemos que los resultados en las escuelas privadas son mejores.

Si hacemos lo mismo entre lo rural y urbano, también vemos que los alumnos de los sectores más necesitados presentan mejores resultados en el ámbito rural que en el ámbito urbano. Es decir que la escuela escuela pública urbana tiene mucho para hacer.

La política pública tiene que focalizar allí donde las poblaciones son más heterogéneas y masivas, y en donde la cantidad de días de clase, la infraestructura, las condiciones de trabajo seguramente están incidiendo en estos resultados.

Pero la buena noticia es que hoy tenemos datos y tenemos datos de todo el país y los vamos a tener de manera anual. Que esto se convierta en un medio para la política educativa -que sea el fin- es lo que nosotros necesitamos; una política educativa que acote la brecha de desigualdad y que mejore la calidad para todos los estudiantes del país.

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