viernes 19 de julio de 2024
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Miguel Lifschitz: “No vemos la posibilidad de una alianza con el Frente Renovador”

El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz es ingeniero civil y milita en el socialismo desde la época en la que estudiaba en la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura de Rosario. Trabajó en el sector privado, sin alejarse de la política, hasta que en el 2013 fue electo intendente de la ciudad de Rosario. Ocupó el cargo durante dos períodos y en 2015 sus coprovincianos lo eligieron para dirigir los destinos de Santa Fe. Durante la charla que mantuvo con 20 Manzanas contó que las películas las mira en el cine y no en la televisión y eligió a “El secreto de sus ojos” como la mejor de producción nacional. Admite que ya casi no le queda tiempo libre, pero si le toca en suerte, los domingos se reparte las horas leyendo los diarios “en papel” y compartiendo algún asado con su familia. Siempre siguiendo de cerca los avatares futbolísticos de Rosario Central, su otra pasión. Durante esta charla nos cuenta un poco de su gestión al frente de la gobernación, sin dejar de mirar el calendario electoral de este año. La UCR, Stolbizer y Massa también se colaron en la conversación.

Queremos empezar con una pregunta muy corta pero en la que puede resumir la realidad política en Santa Fe. ¿Cómo despunta el año electoral?

Por ahora está todo tranquilo (sonríe).

¿En el Frente Progresista también?

Hay alguna discusión interna entre los partidos que lo integramos, pero de eso no se salva nadie. Es más mediático que real por ahora. Tenemos un buen nivel de convivencia con el radicalismo. En mi equipo de gobierno tengo seis ministros del radicalismo. Hay muchísimos intendentes, legisladores, los bloques de la legislatura, están tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados. Son bloques del Frente Progresista integrado por radicales y socialistas. Conviven sin ninguna dificultad. No hemos tenido dificultades para la gestión del gobierno y las perspectivas en el escenario político también indican que vamos a poder mantener la convivencia y vamos a ir a un proceso electoral ordenado. ¿Qué es lo que podría eventualmente pasar? Podría pasar que algunos dirigentes del radicalismo, que algún sector del radicalismo optara por la lista de Cambiemos, cosa que no sería nueva, porque no es la primera vez que Santa Fe el radicalismo y el socialismo tenemos posiciones distintas en lo nacional. Pero no creemos que esto como dicen, que la sangre llegue al río en esta oportunidad. Cuando llegue el 2019 quizá el escenario sea otro, pero en esta oportunidad no creemos que se produzca ningún escenario de ruptura que pueda afectar de manera significativa al escenario electoral. Por otro lado, nosotros también estamos en un esfuerzo de integrar a otros sectores sociales, otros grupos políticos. Creo que hay una reconfiguración de todo el escenario político en el país, el gobierno está intentando sumar otros aliados. El peronismo está tratando de reconfigurarse y, obviamente, nosotros también estamos tratando de rehacer un espacio progresista, reforzarlo en Santa Fe pero también con proyección nacional.

En esa proyección nacional, la UCR está trabajando para fortalecer Cambiemos y Margarita Stolbizer, integrante de Progresistas, está trabajando junto a Sergio Massa del Frente Renovador. ¿A dónde encontramos al socialismo entre esas dos vertientes?

¿Nosotros? No, en ninguna de las dos situaciones. Nuestra mirada es que tenemos que mantener fidelidad a las ideas, a las propuestas que hemos sostenido en los últimos años y que nos han llevado a gobernar Santa Fe y a ganar un cierto espacio en la opinión pública nacional. Creo que eso, hoy por hoy, pasa por reafirmar esa pertenencia. No nos imaginamos en Cambiemos de ninguna manera y no vemos la posibilidad de una alianza con el Frente Renovador. Mas allá de que en la provincia de Buenos Aires, Margarita pueda ensayar algún esquema en ese sentido, el Frente Renovador en Santa Fe no tiene una expresión importante y en otros lugares del país tampoco. Nosotros no vemos al Frente Renovador como una opción nacional. Creo que el escenario político también está muy abierto, si bien el radicalismo institucionalmente ha ratificado su pertenencia a Cambiemos, también sabemos que hay muchos dirigentes radicales que están con planteos, que cuestionan esa alianza. En estos días hay una reunión de dirigentes de todo el país del radicalismo que tienen posiciones cuestionadoras de esa alianza, es el caso de Ricardo Alfonsín. Nosotros no descartamos que haya sectores del radicalismo con los que podamos seguir trabajando, creo que el peronismo también está en un proceso de reacomodamiento, de armado de su esquema de poder y probablemente haya que pensar en esquemas de mayor amplitud a la hora de construir políticamente hacia adelante. De todas formas, creo que este año 2017 va a ser un año de transición, donde cada provincia hará esquemas distintos y recién de allí para adelante, podremos pensar en alternativas para el 2019.

¿Ya tiene el socialismo su candidato para las legislativas de este año?

No hay nada definido todavía. Un candidato natural es Antonio Bonfatti, porque fue gobernador y porque está bien posicionado en las encuestas. Actualmente preside la Cámara de Diputados de la provincia y en su momento dijo que iba a estar en el cargo los cuatro años.  No deja de ser un muy buen nombre para pensar. Hay otros nombres menos integrados, pero con buena proyección que pueden ser candidatos alternativos. Ningún partido tiene en Santa Fe nombre fuerte, ni el peronismo ni el radicalismo ni Cambiemos.

El socialismo si…

Si, por eso. Hoy los únicos que tenemos más o menos un nombre que arranca con el piso alto. Todos los demás tendrían que arrancar desde abajo.

 

En cada una de las provincias de nuestro país se viven situaciones políticas, sociales y económicas con distintos matices. ¿Cómo está hoy Santa Fe?

Lógicamente,  la provincia es parte del país. En ese escenario, diría que Santa Fe está bien. Es una provincia muy sólida en su estructura productiva, muy diversificada, con un desarrollo agropecuario muy importante y competitivo. También tiene un buen desarrollo industrial,  sobre todo de pequeñas y medianas empresas y un sector comercial y de servicios muy desarrollados. Tenemos el complejo portuario más importante de la Argentina. Yo diría que, en alguna medida, Santa Fe es un país pequeño, que tiene todo lo que tendría que tener un país para crecer y desarrollarse. Quizás está en mejores condiciones que otra provincias que tienen economías mucho mas centradas en un solo mono producto, una mono actividad. Lo nuestro esta mucho más diversificado, eso es una gran fortaleza.

Por otro lado, el gobierno de la provincia también está en un buen momento. Tenemos las finanzas muy sólidas, con un porcentaje importante de recaudación propia. Somos una de las dos o tres provincias con más autonomía, si se quiere, económica. Hemos recuperado, a partir de un fallo de la Corte Suprema de la Nación, el 15 por ciento de coparticipación. Eso nos ha brindado una mayor solidez financiera y, además, con una buena administración que no es de ahora sino que es de hace muchos años, tiene una administración muy austera y transparente. Tenemos capacidad de gestión desde la provincia más allá de lo que podamos obtener del gobierno nacional, en esto también nos diferenciamos de las mayorías de las provincias que dependen casi exclusivamente para ejecutar políticas para hacer obra pública de los aportes que reciben de la Nación.

¿Cómo califica la relación con la Nación?

Está bien, que hay buen dialogo y buena predisposición. Algunas cosas están empezando a concretarse y otras están todavía en gestión, pero yo diría que hay apertura para conversar otros temas y buscar alternativas. Con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio,  que tiene a su cargo buena parte de la relación con las provincias, tenemos una buena relación, un buen diálogo. Esperamos que todo eso se concrete con mayor presencia este años 2017. El año pasado fue un poco un año de acomodamiento, de preparar proyectos y espero que las alternativas electorales no interfieran el desarrollo de esos proyectos.

Hay en el gobierno nacional, una preocupación por hacer que la economía sea más competitiva y para eso hay que repensar y rearmar muchos sectores de la economía. ¿Cuáles serian en Santa Fe los sectores que habría que pensar desde otro lugar?

Yo comparto la idea de lograr una competitividad del sistema económico y de las empresas mucho mayor. No creo que ese deba ser el único objetivo, hay que balancearlo con otros objetivos que son tan importante como este como es, por ejemplo, el lograr un desarrollo articulado de las economías regionales, preservar el empleo, generar valor agregado, modificar la matriz de exportación en la argentina, que es una matriz súperamente primarizada. Creo que una política económica y una política productiva debería articular estos objetivos, no centrarse exclusivamente en el tema de la competitividad porque eso puede representar costos desde el punto de vista social o desde el punto de vista de desarrollos regionales. Pero, en ese marco, en el caso de Santa Fe, nosotros necesitamos integrar mejor las cadenas de valor, necesitamos reducir los costos logísticos que son muy altos en la argentina, costos de transporte fundamentalmente y por otro lado necesitamos incorporar más valor agregado a la producción, porque eso en definitiva lo que permite es que la rentabilidad y los beneficios de la actividad queden en una proporción mayor dentro de la provincia a través del empleo, a través de los impuestos, de la movilización de las economías locales. Este es el gran desafío. No solo para Santa Fe, sino también para la Argentina. Pasar de un modelo económico, donde se benefician pocos, a un modelo económico donde el beneficio se reparte entre muchos.

¿Qué cosas le preocupan a los santafesinos? ¿Por qué la gente está preocupada?

Creo que como todo el país, no creo que con eso haya demasiada variación: inseguridad, desempleo, inflación, básicamente por decir pasan por ahí las mayores preocupaciones.

La inseguridad, más el narcotráfico fueron varias veces noticias que llegaron desde Santa Fe. ¿Ha variado esa situación?

Sobre eso creo que han pasado dos cosas,  por un lado la situación en Santa Fe ha mejorado sensiblemente. Los indicadores muestran, sobre el cierre del año, una disminución importante en todos los índices delictivos y también un descenso importante en el índice de homicidios, que es el más duro. En el arranque del año también muestra la misma tendencia y, por otro lado, también se advierte que la problemática no la lleva Santa Fe, sino que es una problemática muy generalizada en el país. Tiene distintos matices y distintos formatos según las realidades locales, pero estamos ante un problema complejo que abarca todo el territorio nacional.

Para terminar nos gustaría que nos diga en pocas palabras cómo se lleva con el presidente Macri

Creo que tenemos una relación cordial y respetuosa, sobre todo a partir de mitad de año, donde tuvimos un par de reuniones personales. La relación es correcta desde el punto de vista institucional, obviamente donde cada uno tenemos posiciones distintas y que, además, tenemos un terreno en disputa como es el radicalismo.

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