martes 21 de mayo de 2024
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Biden hace campaña en la “Semana de la Infraestructura”

 

En lo que acá en la Argentina sería llamado “plan platita”, la Casa Blanca enviará esta semana a decenas de altos funcionarios – encabezados por Janet Yellen – a todo el país para asegurarse que los estadounidenses hayan oído hablar de los miles de millones de inversiones que se están inyectando en cada estado.

El dinero estatal fluirá hacia proyectos de carreteras, ferrocarriles, energía limpia, agua potable y banda ancha, y Biden espera que el mensaje ayude a convencer a sus compatriotas que sus programas están mejorando sus vidas, apenas unos meses antes de que se dirijan a las urnas.

Ese esfuerzo comunicacional buscará revertir lo que dicen las últimas encuestas: “los ciudadanos no se enteran de los planes de gobierno”, aunque ese efecto también podría ser causado porque de los ambiciosos planes que suman 1,1 billones de dólares sólo se lleva gastado el 17 por ciento, debido a la burocrática aplicación de los fondos través de innumerables agencias federales, gobiernos estatales y agentes privados.

Muchos votantes no están tan familiarizados con las iniciativas de Biden y aún no ven los beneficios en sus vidas. Y, quizás lo más inquietante para la Casa Blanca antes de las elecciones, los encuestados dieron a Biden sólo una ventaja de 3 puntos porcentuales sobre Trump cuando se les preguntó quién era más responsable de mejorar la infraestructura de Estados Unidos y crear empleos.

Biden también busca diferenciarse de su antecesor y futuro rival. Donald Trump no mostró mucho en obras de infraestructura, por no decir, poco y nada.

Los funcionarios arrancarán este lunes, munidos de ayuda memorias que hacen hincapié en las cuatro leyes que son el corazón de los programas: el paquete de ayuda para la pandemia de 2021; la ley de infraestructura de 2021; la Ley CHIPS y Ciencia de 2022; y la ley climática conocida como Ley de Reducción de la Inflación, así como la Ley PACT, una medida de 2022 destinada a ayudar a los veteranos que estuvieron expuestos a sustancias tóxicas mientras estaban de servicio.

No cabe duda que las leyes son un gran reactivador de la economía, pero algunos analistas sugieren que la magnitud del deterioro de la infraestructura de los EE.UU. es tan grande que incluso el monto total de financiamiento previsto resultará insuficiente para que los ciudadanos “experimenten” que algo ha cambiado de manera significativa.

Scott Monroe, director senior del grupo de Infraestructura Global de Fitch, dijo que la inversión de 550 mil millones de dólares en nuevos fondos de la ley de infraestructura de 2021 es “una gran suma de dinero”, pero no “en relación con las necesidades generales de infraestructura de este país”.

Por ejemplo, la administración ha anunciado 11.000 millones de dólares para reparar y ampliar el túnel del río Hudson, de más de 100 años de antigüedad, por el que viajan 200.000 pasajeros al día y que se considera un cruce crítico del sistema de subterráneos. Sin embargo, desde los trenes a las estaciones, toda la red presenta un deterioro para el que serían necesarias inversiones mucho más cuantiosas.

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