domingo 3 de marzo de 2024
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Brexit forever

Si fuera ficción podría equipararse a la serie Lost que duró siete temporadas y se hizo cada vez más enrevesada hasta quedar desfigurada. Pero el objetivo de una serie es ganar dinero y estirar la saga sonaba razonable, aunque el producto resultara dañado, irremediablemente. El Brexit no sólo no da dinero, sino que está destruyendo a todos los involucrados y sumiendo al Reino Unido en un entuerto que si no fuera dramático merecería ser una comedia de los Monthy Phyton.

Theresa May ya perdió su cargo luego de intentar resolver el Brexit durante dos años y de recibir tres rechazos del Parlamento, un hecho inédito en la política de las islas. Su salida activó la ambición de una decena de candidatos, ninguno de los cuales tiene la llave para resolver la enorme crisis política. Los que dicen tenerla son los más extremistas, los partidarios de la salida sin acuerdo, una solución que sería la puerta de entrada a un problema mayor.

Boris Johnson, es uno de esos candidatos –todos conservadores– y el favorito del pelotón de los 10. Alcalde de Londres entre 2008 y 2016, y secretario de Relaciones Exteriores entre 2016 y 2018, este blondo es conocido por un blooper que protagonizó cuando se quedó varado en una tirolesa durante la inauguración de los Juegos Olímpicos y por una gaffe al declarar que las mujeres que vestían burkas y niqabs parecían “ladrones de bancos”.

Le sigue Jeremy Hunt, autoproclamado como el mejor negociador para resolver el Brexit, argumentando que sus dos años como secretario de cultura antes de los Juegos Olímpicos de Londres le habían dado la experiencia de “proyectos complejos”. Además, publicita haber “negociado conversaciones de paz en Yemen”, en referencia a sus esfuerzos para ayudar a que las conversaciones patrocinadas por la ONU vuelvan a encarrilarse mientras la lucha continúa violando un frágil cese de fuego. Este actual secretario de asuntos exteriores fue quien erróneamente les dijo a los funcionarios chinos que su esposa, nacida en China, era japonesa.

Le sigue Andrea Leadsom, ex líder de la Cámara de los Comunes, que renunció a ese cargo en 2016 después de sugerir que tenía más interés en el futuro de Gran Bretaña porque ella era una madre, en alusión a May que no lo es. Contribuyó a la renuncia del émulo de Margaret Thatcher.

El secretario de Medio Ambiente, Michael Gove, es otro candidato que carga con una vida personal disipada, tal vez no tanto como la de otro postulante, el diputado y ex soldado Rory Stewart, quien se arrepintió públicamente por haber fumado opio mientras estaba destacado en Irán.

El secretario de Interior Sajid Javid, el ex secretario de Brexit Dominic Raab, el secretario de salud Matt Hancock y los miembros del parlamento Mark Harper y Esther McVey son los postulantes según un orden de mérito elaborado por Adam Taylor del Washington Post.

Estos “10 del patíbulo” son convencidos del Brexit, pero ninguno ha mostrado ideas nuevas o ser poseedores de alguna iniciativa que logre destrabar el acuerdo, cuyo nudo gordiano está en casa, no en Bruselas.

Ante esta escasez de ideas el Brexit sin acuerdo parece ser la propuesta más “viable” en el entorno conservador. Además de Johnson, Esther McVey, una ex presentadora de televisión devenida en política, favorece el Brexit sin acuerdo, lo que algunos economistas han advertido que sería un desastre para el Reino Unido. El periodismo ya ha titulado la propuesta de McVey como “Thelma & Louise Brexit”.

Lo sorprendente de esta elección de primer ministro es que se está decidiendo por un mecanismo interno del partido, no por una elección nacional. Los legisladores conservadores comenzarán una serie de votos diseñados el jueves para eliminar a todos menos a dos candidatos, que luego irán a los miembros del partido para un voto por correo.

Esto significa que aproximadamente unos 160.000 miembros del Partido Conservador en Gran Bretaña, que son mayores y millonarios, además de conservadores, resolverán la nominación, por lo que las propuestas de los aspirantes no podrán salirse de un reducido abanico de opciones recalcitrantes. Por otra parte, los conservadores están siendo “corridos por derecha” por el populista demagogo Nigel Farage, fundador del Partido del Brexit y gran ganador de las elecciones europeas recientes.

La evidente falta de ideas y de filosofía de los partidos tradicionales, han alejado a sus líderes de la realidad, en tanto que los oportunistas como Farage le dicen a una ciudadanía desencantada aquello que quieren oír, azuzan sus temores y ofrecen soluciones mágicas.

 

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