sábado 20 de julio de 2024
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Josefina Mendoza: “Lamentablemente hoy seguimos teniendo escuela para pobres y para ricos”

¿Qué se siente ser la primera mujer al frente de la FUA?

Más que nada un desafío, una responsabilidad. Durante 98 años hubo presidentes varones y entendíamos que era el momento para que una mujer ocupe el espacio. Pero tampoco fue tan forzado porque venía con un camino recorrido como vicepresidente de la FUA. Si bien no fue la intención cuando asumí la vicepresidencia, a medida que pasaba el tiempo me iba dando cuenta que podía ocupar ese espacio y lo tomé como un desafío.

No me dio miedo haber sido designada presidenta porque no me imaginé la magnitud de lo que iba a causar. Pero, de repente, me encontré con que terminó del congreso de la FUA y vino la locura. Durante los siguientes diez días me llamaban de todos los medios para hacerme notas. Nunca me había pasado eso.

¿Cuáles son los principales desafíos que te encontraste?

El primero tenía que ver con generar mayor visibilidad a la federación y que el movimiento estudiantil protagonice los distintos cambios que se tienen que dar en el sistema universitario. Pero a su vez, la FUA tiene que volver a ser un factor de presión para generar estos cambios. Si bien se ha recuperado de alguna manera el protagonismo de la federación, durante varios años lo hemos perdido porque no habíamos podido interpretar las verdaderas demandas de los estudiantes. Hoy la realidad lo exige, porque los índices de deserción que vemos en la universidad y en el sistema educativo en general hace que lo tomemos como la problemática que es. Y en ese sentido nuestro gran desafío es que cada uno de los estudiantes conozca la federación, se sienta representado y tenga una herramienta gremial a su disposición para avanzar durante su carrera.

Hay reclamos, como el del boleto estudiantil, que la FUA viene pidiendo hace años ¿Qué pensás que hay que cambiar para que esto se cumpla de una vez por todas?

Creo que tiene que ver fundamentalmente con la voluntad política. Este año se cumplieron cuarenta años de la noche de los lápices y se implementó el boleto estudiantil en la provincia de Buenos Aires. Con sus más y menos, con problemas de aplicación, pero fue una cuestión de voluntad política. El hecho que se anunciara una medida como esta para la provincia más grande y con mayores problemas económicos del país fue una señal que nos demuestra que no es imposible aplicarla en el territorio nacional. Además, hay que destacar otras experiencias, ya que hay varias provincias que tienen el boleto implementado.

¿Cuáles son los principales puntos que plantean a la hora de exigir una reforma universitaria?

La Ley de Educación Superior, si bien fue resistida desde su implementación en los noventa, lleva veintiún años vigente. Era resistida y al día de hoy lo sigue siendo porque está atravesada conceptualmente por entender la educación como un servicio y no como un derecho. Con la ley se equipara la educación privada con la pública, se habilita la posibilidad de los posgrados arancelados, se generan sistemas para intervenir la autonomía de las universidades públicas y fundamentalmente, en los noventa sobre todo, se abre la posibilidad de que las facultades pudieran definir su forma de ingreso. Que es algo que se reformó el año pasado, con el kirchnerismo, porque se generó la obligatoriedad del ingreso irrestricto, pero a su vez esa reforma al ser tan express sólo retocó la ley y no la modificó desde su concepto principal. Cuando hablamos de avasallamiento de la autonomía, entre otras cosas, nos referimos a que la ley, por ejemplo, regula la conformación de los órganos de gobiernos de las universidades, entonces te dicen que los docentes tienen que tener más del 50% de representatividad en los consejos académicos y superiores. Ese es un punto que para nosotros no debería decirlo la ley, pero sí podemos pensar una ley marco donde se establezca que los gobiernos de las universidades estén compuestos por los cuatro claustros que componen el sistema universitario. Pero no la cantidad, porque si no los estudiantes quedamos en desventaja con el claustro docente.

Recién mencionaste la reforma que hizo el senado respecto a la eliminación el curso de ingreso en las universidades. ¿Crees que es positivo para los alumnos y el nivel académico?

Por supuesto nosotros estamos de acuerdo porque la universidad no debe ser excluyente, sino que debe tender a nivelar y en todo caso que el estudiante se forme durante la carrera, pero no que se lo excluya del sistema. Si creo que fue una medida demagógica porque se implementó para acaparar gran parte del sistema universitario y contentarlo. Además, hay universidades que directamente no lo implementaron y presentaron un amparo para no cumplir la ley. Pero sigue existiendo el problema de la facultad de medicina, que ven imposible el hecho de implementar un ingreso irrestricto porque no tienen los recursos y la infraestructura disponible para recibir a cada uno de los estudiantes que se presentan. Por supuesto, los ingresos están muy cuestionados porque terminan siendo filtro para no recibir esa cantidad de estudiantes, pero la mitad termina dejando Y el problema que nosotros detectamos es que el estudiante llega a la universidad sin las herramientas pedagógicas que tienen que tener para sobrevivir a las exigencias del sistema universitario, que muchas veces son cosas básicas. El problema de raíz está en la falta de articulación entre la escuela secundaria y la universidad y fundamentalmente en el sistema de educación obligatoria en el secundario, porque el proceso de aprendizaje no es el adecuado para que el chico tenga posibilidades reales de acceder a la universidad. Por otra parte, la generalidad no ayuda a resolver el problema de la educación, porque lamentablemente hoy seguimos teniendo escuela para pobres y para ricos, y eso tiene que ver con cuál va a ser la formación del chico y la del docente.

En relación al presupuesto estudiantil ¿cuál es la necesidad urgente que tienen en cuanto a financiamiento?

El presupuesto universitario tiene varios factores positivos, como por ejemplo un incremento del presupuesto en ciencia y tecnología, el aumento de más del 40% en el sistema de becas y una partida presupuestaria superior a lo que se venía manejando para los hospitales escuela y el sistema de salud universitaria. Pero, para nosotros, y es un posicionamiento que hemos tomado desde la federación, todos los años discutimos sobre el mismo presupuesto, donde más del 90% se va en salarios docentes y gastos de funcionamiento. Y eso, por lo tanto, deja relegadas a las distintas funciones propias de la universidad, como ciencia y tecnología, investigación y extensión. Si bien eso depende, muchas veces, de la política universitaria que se de en el gobierno de turno, para nosotros eso debiera estar contemplado todo en el presupuesto que se aprueba en el congreso año a año, para que las universidades no dependan siempre de partidas presupuestarias extras. Porque en definitiva, eso termina vulnerando la autonomía de la universidad que queda relegada a la política universitaria que tenga el gobierno de turno. Todo va a sueldos docentes, por eso celebramos el presupuesto en ciencia y tecnología, porque antes era tan ínfimo el porcentaje que se le otorgaba en el presupuesto total, que la universidad dependía de la voluntad política que tuviera el ministerio de ciencia y técnica de destinar los fondos. Y eso, refuerza la autonomía universitaria.

Una discusión que se da muy comúnmente, es el hecho de que muchos estudiantes de otros países vienen a estudiar al país porque la educación es gratuita y que se les debería cobrar para contribuir a la mejora del sistema universitario ¿Crees que los estudiantes extranjeros deben pagar para asistir a las universidades públicas?

Primero, representan no más del 4% del sistema universitario. Segundo, nuestra Constitución y nuestro país está preparado tradicionalmente e históricamente para recibir ciudadanos de todo el mundo. Nuestro país se formó al calor de ese intercambio cultural, los estudiantes extranjeros nutren mucho al sistema universitario. De hecho, es una realidad que muchos vienen a estudiar no solo porque en su país tiene educación paga, sino por el prestigio de la universidad pública, que afortunadamente no lo ha perdido con el paso del tiempo, a pesar de sus errores, por supuesto. Hablar de la presencia de extranjeros en la educación pública y pensar en la posibilidad de arancelamiento, no solo abre una ventana para discutir la gratuidad de la educación en su conjunto, sino que es querer tapar el sol con la mano. Porque hoy la realidad y lo que tendríamos que discutir es por qué solo uno de cada diez chicos llega la universidad. El sistema universitario ha crecido muy poco en los últimos quince años, hoy tenemos un millón ochocientos mil estudiantes y hace siete años teníamos un millón quinientos mil, eso quiere decir que la demanda no ha crecido. La universidad gratuita es una conquista histórica para el país, somos punta de lanza en el mundo, haces dos pasos y estás en Brasil donde el 75% del sistema universitario es privado, es decir que a la universidad nacional llega el que tuvo una educación de calidad y tiene recursos. En nuestro país se supone que todos tenemos la posibilidad porque es gratuita en el ingreso, pero no es esa la realidad, porque un chico en nuestro país que no tiene recursos o abandona la secundaria o termina, pero no ve la posibilidad de llegar a la universidad. Ahora estamos trabajando en un proyecto de exposición educativa, donde llevamos stands de distintas universidades para que muestren sus propuestas académicas por el interior del país. Me ha pasado de ver chicos que es la primera vez están tan cerca de la universidad. No se les ocurre ir porque lo ven imposible, por un montón de factores como el económico o la falta de información.

Como militante de la Franja Morada ¿Cuál es tu visión sobre Cambiemos?

Ya llegando casi al año de gobierno, se han tomado definiciones muy buenas y muy malas. Sobre todo, hablando del impacto social que han tenido esas definiciones, como la reparación histórica o incluso hablando del tema universitario, nosotros creemos que el presupuesto tiene varios puntos positivos. Pero creo que lo que falta, en muchos casos, es cierta sensibilidad social, porque si bien todos entendemos que se venía de una situación económica complicada y que el país está atravesando por un momento complicado, siempre la crisis la terminan pagando los trabajadores. Es necesario que cuanto antes se generen más puestos de trabajo, que se tomen e implementen herramientas que ayuden a la sociedad a apalear la crisis económica por la que se está atravesando. No es un capricho de los trabajadores decir que no llegan a diciembre o que necesitan un bono de fin de año. Igualmente, el bono termina siendo un parche, porque lo que se necesita es discutir la recomposición salarial. Y es importante que se haga cuanto antes, porque hace un año que venimos en esta situación. Además, creo que es necesario tomar definiciones que renueven, recompongan o reestructuren la realidad del sistema educativo. El gobierno debe tomar medidas, en conjunto con todos los que formamos parte de la comunidad educativa para recomponer esta situación.

¿Cómo es el trabajo dentro de la FUA? Siendo que está integrada diferentes fuerzas políticas, con ideologías muchas veces muy opuestas.

Creo que todos entendemos que de alguna manera la unidad del movimiento estudiantil frente a la realidad y distintas coyunturas es lo que más nos acerca a resolver todo aquello que vemos como problemática. Por ejemplo, la marcha y movilización del 12 de mayo, donde la FUA encabezó la columna del movimiento estudiantil, con todas las federaciones, independiente de su color político. Porque entendimos que había cuestiones del nuevo gobierno que de alguna manera no se condecían con la realidad y necesidad del sistema. En ese momento fue por la discusión del salario docente, pero ahí quedó reflejado la necesidad de unión del movimiento estudiantil. Cosa que el gobierno anterior intentó destruir, porque el movimiento quedó súper atomizado y hasta se intentó paralelizar la federación. Eso hoy no pasa, ya que todos entendemos que a través del gremio único es que se resuelven mejor las cosas. El diálogo es bueno y muchas cosas se construyen en conjunto, como la campaña por el boleto educativo gratuito y universal, que fue consensuada y armada con el conjunto de las fuerzas. Y eso es la mejor herramienta que todos vemos, que es importante cuidarla.

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