Caracas se mantiene a la expectativa apenas horas después de los bombardeos de Estados Unidos y la captura del dictador Nicolás Maduro
Caracas vivió una noche con intensos tiroteos en los alrededores del Palacio de Miraflores, sede del Ejecutivo. Los enfrentamientos comenzaron alrededor de las 21 horas (local). Militares y civiles disparaban aparentemente hacia el cielo.
En unas pocas cuadras, en el Centro, Caracas concentra las sedes de los poderes públicos, como Miraflores, tribunales, la Corte Suprema, el Poder Electoral o varios ministerios. Pero hay además decenas de edificios donde viven civiles, que escucharon las detonaciones y empezaron a grabar y denunciar la situación en redes sociales.
Una versión de la dictadura es que avistaron un dron e intentaron, de manera aparentemente precaria, derribarlo desde el suelo con armas largas.
En varios videos se puede ver que no era un solo dron sino varios. No se sabe quién los piloteaba ni cuál habría sido su objetivo.
Delcy Rodríguez, vice del ahora preso Nicolás Maduro, juró el lunes como presidenta encargada. Lo hizo ante el nuevo Congreso chavista, que preside su hermano Jorge Rodríguez. En Venezuela la dictadura maneja cada institución y poder como una extensión más del Partido Socialista, sin ningún disimulo de guardar independencia o formas ni modales.
No se sabe si los enfrentamientos fueron por una interna entre grupos de poder chavistas, o algún quiebre dentro de las Fuerzas Armadas. Son horas de tensión en Venezuela, con unos hermanos Rodríguez que intentan alinear a todos detrás de ellos para preservar el poder, mientras Donald Trump insiste en que a Delcy “le irá peor que a Maduro si no toma las medidas correctas”.
Hubo, también, más de 10 periodistas detenidos durante la jornada. Los liberaron a la noche. A uno lo deportaron. Prensa internacional sigue en las fronteras sin poder ingresar. En Venezuela la gente mantiene la cautela: no se habla de política frontalmente en la calle, se sabe de grupos policiales y paramilitares que vigilan y detienen a personas. Hay zozobra. Y no hubo festejos masivos por la captura de Maduro (como se vio en Buenos Aires, Madrid, Santiago de Chile o Montevideo) porque el chavismo aún detenta el uso de la fuerza. “Afuera ustedes festejaron por nosotros”, dijeron fuentes a las que tuvo acceso Nuevos Papeles.
Edmundo González, presidente electo según las actas, y María Corina Machado, Nobel de la Paz, exigen la libertad plena de los presos políticos, casi 1.000 en este momento, entre ellos el gendarme argentino Nahuel Gallo. No hubo ningún gesto de la dictadura en ese sentido, solo más mano dura.
Estados Unidos, en el Caribe, mantiene su despliegue militar, tal como estaba antes de los bombardeos a Caracas que dieron con la captura del dictador Maduro, preso en Nueva York y ya presentado ante tribunales.
Una transición, de momento, no luce rápida. El chavismo, en apariencia, no afloja. Tampoco parece hacerlo Trump. En el medio, se vieron algunas filas para cargar nafta o comprar comida. Por las fronteras con Colombia y Brasil pasan venezolanos, pero están militarizadas. El conflicto continúa.








