La versión de la dictadura es que hubo un motín. En ocasiones anteriores han dado excusas como intentos de suicidio para encubrir muertes por torturas.
La dictadura chavista aún tiene 473 presos políticos, 43 de ellos extranjeros, incluido un argentino, el abogado Germán Giuliani. Recientemente se cumplieron 11 meses desde su detención y lo mantienen encerrado en la cárcel de Yare, a las afueras de Caracas.
Ese penal, de máxima seguridad, está compuesto por tres módulos, identificados como I, II y III. Giuliani está en el segundo según las últimas informaciones que se tienen de él. Hace un par de semanas se desconocía su paradero, mientras había rumores de traslados hacia la cárcel de El Rodeo, donde también hay decenas de detenidos políticos.
En Yare, de nuevo, reina la incertidumbre: al menos cinco presos murieron en las últimas horas. La versión de la dictadura, que reconoció los fallecimientos, es que hubo un motín en el módulo III. Dieron una lista con cinco nombres, entre los que no figura Giuliani. Describen que se trataba de “líderes negativos”.
A las afueras de la cárcel se mantiene una vigilia permanente de familiares que exigen información precisa sobre lo que sucede. En ocasiones anteriores la dictadura ha dicho que algún detenido se suicidó o tuvo algún accidente, con tal de encubrir muertes por torturas o las severas condiciones de los centros de detención.
Desde la Argentina familiares de Giuliani mantienen su exigencia de que lo liberen inmediatamente mientras defienden que es inocente de los cargos que se le imputan.
“Mi hermano y todos los presos políticos en Venezuela están abandonados a un proceso que no los tiene en cuenta. Sin garantías, sin tiempos claros, sin justicia. El silencio también es parte de esta injusticia”, expresó Vanessa Giuliani.
Aunque en enero el chavismo sancionó una ley de amnistía, la ONG Foro Penal sostiene que apenas una cuarta parte de las excarcelaciones que hubo desde el 8 de enero se hicieron amparándose en esa normativa. A su vez, a otros detenidos se les negó la libertad.
Gallo exige libertades
De regreso en la Argentina, al gendarme Nahuel Gallo se lo ha visto reencontrado con su familia. En Vicente López corrió una maratón vestido con una camiseta color celeste, similar al uniforme de los presos en Venezuela. Insistió en exigir la libertad de todos los presos políticos, tanto venezolanos








