La dictadura de Venezuela liberó una tanda de presos políticos extranjeros. Se sabe, al menos, de tres ciudadanos alemanes, un ucraniano, un checo, un irlandés, un albano y alguien de Países Bajos.
El primero en dar una confirmación de estas excarcelaciones fue Johann Wadephul, ministro de Asuntos Exteriores de Alemania.
Fue a la madrugada cuando la dictadura decidió sacarlos de sus celdas, luego de una jornada del jueves en la que no hubo ni una sola excarcelación.
Pese a que en las últimas horas la dictadura chavista priorizó largar a extranjeros, no se tiene novedad con respecto a los argentinos. Ni del gendarme Nahuel Gallo, ni del abogado Germán Giuliani, ni de Roberto Baldó, quien hace más de diez años vive en Venezuela y es dueño de una pizzería en Caracas.
Las hijas de Baldó, Paulina y Carolina, explicaron en una nota con TN que su padre, Roberto, estaría en la cárcel de Yare, la misma donde se supone que está Giuliani. Contaron que su padre iba a entregar un sobre con contenido que desconocen, pero lo imputaron con los delitos de terrorismo e instigación al odio, y también asociación para delinquir. Su esposa, Monserrat Espinosa, también quedó detenida. Tiene nacionalidad española.
Las hijas de Baldó enfatizaron que sus padres son de edad avanzada y requieren medicación.








