spot_img

¿Un gran y hermoso default?

Traducción Alejandro Garvie

En un aula de una facultad de derecho de Virginia, los estudiantes se enfrentan a un acontecimiento que antes se consideraba inimaginable: el impago de la deuda del gobierno estadounidense.

La clase de este semestre es un reflejo del nerviosismo, cada vez más generalizado, sobre la posición de Estados Unidos en el sistema financiero global. La tarea “One Big Beautiful Default” en la clase de Mitu Gulati en la Facultad de Derecho de la Universidad de Virginia es un memorando hipotético firmado por “el presidente”, cuyo nombre no se menciona.

“Señoras y señores: Les escribo en su calidad de expertos en la resolución de crisis de deuda soberana”, reza el texto.

Los extranjeros han dejado de comprar bonos del Tesoro estadounidense, y el gobierno se ve obligado a ofrecer tipos de interés cada vez más altos para que la gente los compre, escribe el presidente. Esto genera optimismo entre los inversores y, a su vez, eleva aún más los tipos de interés.

El presidente afirma que los tipos de interés están en el 15% y añade que necesita que se solucione este problema. Es un escenario que les ha ocurrido a naciones mucho más pequeñas.

Argentina, por ejemplo, entró en impago total de su deuda en 2001.

En el ejercicio de clase, el presidente propone una especie de impago deliberado. Dice que quiere dejar de pagar los bonos a personas que no son ciudadanas y que quiere minimizar los efectos negativos que tal medida tendría. Los estudiantes tienen hasta el final del semestre para elaborar un plan.

“Espero de todo corazón que no tengamos que preocuparnos por ello, pero creo que es una auténtica tontería no prepararse”, dice Gulati.

Los títulos del Tesoro estadounidense se han considerado durante mucho tiempo las inversiones más seguras del mundo, a veces descritas como “libres de riesgo”.

Un impago deliberado o una decisión política para castigar a ciertos tenedores de bonos del Tesoro estadounidense “desestabilizaría todo el sistema financiero internacional”, afirma Lee Buchheit, un veterano abogado especializado en deuda soberana que ha trabajado anteriormente con Gulati y está familiarizado con la tarea de la clase.

Actualmente, Estados Unidos está pagando tipos de interés más altos para atraer a los inversores a comprar sus bonos y pagarés del Tesoro; el tipo de interés del bono a 30 años ha vuelto a niveles no vistos desde 2007.

Mientras tanto, hay indicios de que los inversores, en particular los gobiernos extranjeros, están buscando alternativas a Estados Unidos. Los Países Bajos trasladaron parte de su oro desde Estados Unidos.

El fondo soberano de Noruega, el más grande del mundo, propone reducir su exposición a los bonos gubernamentales, incluidos los títulos del Tesoro estadounidense.

Como escribió Matt Phillips recientemente, los gobiernos extranjeros poseen una proporción mucho menor de la deuda pública estadounidense.

En estos momentos, los costos de endeudamiento están aumentando no solo en Estados Unidos, sino también en la mayoría de los países desarrollados, todos ellos lidiando con una enorme deuda.

Y hay quienes argumentan que los tipos de interés se están normalizando tras alcanzar los niveles bajísimos que se convirtieron en la norma a raíz de la crisis financiera de 2008.

Las preocupaciones sobre un posible impago por parte de Estados Unidos ya habían surgido anteriormente en relación con los desacuerdos sobre el techo de la deuda.

“Vivimos en un momento en el que una administración estadounidense ha estado dispuesta a imponer aranceles punitivos a otros países por razones que no tienen nada que ver con la política comercial”, afirma Buchheit, quien asesoró al gobierno griego en su reestructuración de deuda, la mayor de la historia hasta ese momento.

“Quienes defienden esas políticas podrían verse tentados a considerar la posibilidad de un impago selectivo de la deuda de un país infractor”, afirma. Pero solo si no perjudicara el mercado de la deuda estadounidense, no provocara represalias y pudiera ser realmente selectivo.

En resumen: “Son suposiciones imposibles”, afirma. “Personalmente, no creo que esto sea posible, pero el ejercicio OBBD invita a los estudiantes a explorar lo que los profesores de derecho denominan ‘hipotéticos’”.

“Al fin y al cabo, los libros más vendidos tratan sobre la posibilidad, y las probables consecuencias, de una aniquilación termonuclear”.

Link https://www.axios.com/2026/09/08/treasury-default-class-exercise

spot_img
spot_img

Veinte Manzanas

spot_img

Al Toque

Martín D'Alessandro

Las instituciones importan

Alejandro Einstoss

Energía y pymes: mismo invierno, distinta factura

Agustín Campero

Brasil usa los data centers como política de desarrollo: una lección para la Argentina