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Política 08 04 2020

Túnez endurece las medidas por la falta de cooperación ciudadana










El ministro tunecino de Sanidad, Abdellatif Mekki, advirtió hoy de que aplicará con más fuerza la ley ante la "aceleración peligrosa" de los contagios de COVID-19 y la falta de cooperación ciudadana.

Ante la escasa "eficacia" del autoaislamiento, el Gobierno internará a toda persona contaminada en hospitales y centros de aislamiento y los infractores serán perseguidos por un delito de puesta en peligro de la vida de terceros y, en caso de que se demostrara que ha causado un contagio mortal, por "homicidio involuntario", afirmó.

"Si la situación continua como hasta ahora vamos a perder todo lo que hemos avanzado", declaró Mekki visiblemente afectado y con lágrimas en los ojos durante la conferencia de prensa, tras señalar un repunte de contagios que ha alcanzado los 25 decesos y los 595 casos positivos, sin que se haya alcanzado el pico, que se espera ocurra esta semana.

El ministro calificó la situación de "critica" después de que el 80% de los pacientes en reanimación hayan fallecido, incluidos menores de 30 años, y criticó duramente aquellos contaminados que rechazan hospitalizarse o que abandonan de manera clandestina algunas regiones en cuarentena total, especialmente, la isla de Djerba (sur).

En este sentido, animó a los tunecinos a denunciar a quienes no respeten las normas y aseguró que las próximas dos semanas serán decisivas para "controlar de nuevo" la epidemia.

"Con esta laxitud vamos directos a un escenario de pesadilla y las imágenes que veremos nos perseguirán hasta el fin de nuestros días (...) Vamos a tener que practicar la medicina de guerra para salvar el país y hacerlo con los medios de los que disponemos no es fácil", lamentó.

Por su parte, el ministro del Interior, Hichem Mechichi, anunció que las fuerzas de seguridad "endurecerán" la represión de los infractores, que suman hasta ahora más de 700 personas mientras otras 70 se encuentran en arresto domiciliario.

El mufti de Túnez, máxima autoridad religiosa del país, Othman Battikh , pidió a los fieles la ejecución "escrupulosa" de las medidas preventivas y recordó a través de las redes sociales que "preservar la vida es una de los objetivos del Islam".

La Asamblea tunecina aprobó el pasado sábado la activación del artículo 70 de la constitución que permite al Ejecutivo emitir decretos de ley durante un periodo máximo de dos meses sin necesidad de apoyo parlamentario para hacer frente a la actual crisis sanitaria.

Para paliar las consecuencias en la frágil economía tunecina, el Gobierno ha puesto en marcha un paquete de medidas económicas y sociales por un valor de 800 millones de euros que incluyen aplazar el reembolso de préstamos para los sueldos inferiores a 1.000 dinares (320 euros), ayudas para trabajadores en "paro técnico" y colectivos desfavorecidos así como un fondo para reforzar la reserva de medicamentos, productos alimenticios y carburante.

Desde el pasado 22 de marzo, Túnez decretó el cierre total y el confinamiento en el país, además de un toque de queda entre las 18.00 hora local (17.00 GMT) y las 06.00 de la mañana (05.00 GMT) y la prohibición de reuniones de más de tres personas en la vía pública. (EFE)