Donald Trump conversó por teléfono con Nicolás Maduro, en medio de la tensión militar y diplomática que sacude a Estados Unidos y Venezuela. Durante la charla sondearon la posibilidad de una reunión presencial, aunque sin fijar una fecha, según fuentes de la Casa Blanca que cita New York Times.
De haberse producido realmente la llamada, lo cierto es que Trump escala cada vez más en su presión contra Maduro, a quien considera un narcotraficante terrorista a cargo del Cartel de los Soles.
“Pronto los detendremos por tierra, es más fácil”, dijo Trump sobre cómo proseguirían las acciones militares que Estados Unidos mantiene en el Caribe, justo en el límite de las aguas venezolanas.
En paralelo, Trump dijo que “detendrá la inmigración de países del tercer mundo”. Dio una lista de 19 países cuyos ciudadanos tendrían vetada toda posibilidad de ir a Estados Unidos, entre los cuales están Venezuela y Cuba.
Maduro, por su parte, echó a seis aerolíneas internacionales, a las que acusó de ser cómplices de “terrorismo de Estafo” al suspender temporalmente sus vuelos en espacio aéreo venezolano por sugerencia de Washington, cuyas naves militares se acercan cada vez más a Caracas, donde no más de cinco aerolíneas dan la chance de salir del país.
Trump ahora ordenó que ningún tipo de avión sobrevuele Venezuela. ““A todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas: les rogamos que consideren que el espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores permanecerá cerrado en su totalidad”, escribió el presidente en sus redes sociales.
De momento ni Maduro ni Trump dan gestos públicos de una desescalada. La dictadura chavista niega que exista el Cartel de los Soles y en la Casa Blanca cada día toman nuevas medidas para aumentar la presión.








