El primer ministro británico, Keir Starmer, se reunió el miércoles con el presidente israelí, Isaac Herzog, en Downing Street y condenó enérgicamente el reciente ataque israelí en Doha, Qatar, calificándolo de “completamente inaceptable”, según declaró un portavoz del Gobierno.
Starmer afirmó que los ataques representan “una flagrante violación de la soberanía de un socio clave” y no contribuyen en absoluto al avance de la paz que “todos anhelamos desesperadamente”.
En cuanto a la situación en Gaza, el primer ministro inglés expresó su profunda preocupación e instó a Israel a cambiar de rumbo.
Enfatizó que Israel debe permitir la entrada de ayuda humanitaria al territorio y detener las operaciones ofensivas para evitar el agravamiento de lo que denominó una “hambruna provocada por el hombre”. Ambos líderes coincidieron en que los rehenes secuestrados por Hamás hace casi dos años deben ser liberados.
Starmer también expresó sus condolencias por el letal ataque terrorista del lunes en Jerusalén.
La Unión Europea y las Naciones Unidas, así como varios gobiernos europeos, incluido el británico, han endurecido esta semana su postura ante la creciente campaña militar de Israel en Oriente Medio tras el lanzamiento de ataques aéreos contra Qatar el martes por la tarde.








