El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, afirmó hoy que no tiene nada que esconder y aseguró que se puso a disposición de la Justicia.
Así lo expresó en conferencia de prensa en relación con el viaje a Nueva York con su esposa y otro en avión privado a Punta del Este.
“Mi patrimonio lo construí antes de entrar al Gobierno. No tengo nada que esconder. Estamos poniendo a disposición de la justicia y los organismos de control correspondientes toda la información que necesiten. Quiero dejar algo en claro, ningún otro Gobierno sostuvo una vara tan alta como la nuestra”, dijo Adorni.
En la misma línea, sostuvo que “no son lo mismo que los que estuvieron antes y la gente lo sabe” y aseguró que no va a permitir que le den “clases de ética” aquellos que “viven del Estado desde que nacieron” o “los que se robaron un PBI”.
“Parece que nos olvidamos que vivimos en un país en el que un secretario de Obras Públicas revoleaba bolsos con plata y armas”, recordó el funcionario.
Y señaló que ya existen denuncias penales respecto al tema y que, como jefe de Gabinete, dar detalles de lo sucedido podría “interferir en esa investigación judicial” postura que, desde el Gobierno, lleva adelante en otras causas judiciales.
En la misma línea sostuvo que “todo lo que tiene está declarado” en cada uno de los organismos que corresponda y afirmó que hubo demoras en los tiempos de presentación de las mismas.
También remarcó que continúa viviendo en Caballito, que no vive en Martínez, y no puede hacerse cargo de las “barbaridades” que se dijeron durante los últimos días.
“Lo de la casa de Martínez es que es parte de una operación política y mediática que se armó en pos de dañar al Gobierno, porque ni siquiera es una operación contra mí. Esto, claramente, es una operación contra el Gobierno, como hubo otras, ¿no? No estoy inaugurando la sesión de ataques al Gobierno, soy uno más en esta filita de ataques que estamos recibiendo”, indicó el funcionario.
Respecto al viaje de Adorni a Punta del Este en un jet privado, junto a su familia, que se encuentra investigado por malversación de fondos, aseguró que es un tema “que no tiene que explicar” porque fue un viaje de índole “personal”.
“Fueron vacaciones con mis hijos menores de edad y todos ustedes tuvieron el tupé de poner el video con mis hijos en la televisión, lo cual fue de bastante mal gusto. De todas maneras no digo nada, me la aguanto, pero es un tema de mi vida privada; por lo tanto, si el día de mañana deseo repetirlo, probablemente vaya a donde sea, donde me sienta a gusto, cómodo y seguro con mi familia, pero es un tema estrictamente familiar”, planteó.
Para finalizar, manifestó que el presidente “no tiene que pedirle la renuncia, ni tampoco él presentarla”, no sólo hacia su figura como jefe de Gabinete, sino que también vale para el resto de los funcionarios del Gobierno.
“Las renuncias siempre están a disposición desde que cada uno de nosotros fuimos nombrados. De hecho, acá tenés a los ministros que te lo pueden confirmar. Cuando el presidente no nos requiera más o considere que tenemos que dar un paso al costado, lo damos, nos vamos a nuestras casas y habremos cumplido con lo que hicimos en el período que estuvimos en el Gobierno”, afirmó.
En el cierre indicó que, próximamente, desde el Poder Ejecutivo se enviará un nuevo paquete de leyes al Congreso donde pretende impulsar nuevas normas respecto a la propiedad privada, la Ley de Glaciares, la protección del medio ambiente contra incendios forestales y rurales, entre otros.
Ausencias y presencias
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a protagonizar hoy una conferencia de prensa luego de un mes y 19 días de silencio con intención de concluir la polémica abierta por los vuelos públicos y privados en los que se vio involucrado.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, fue el propio funcionario el que resolvió volver a exponerse frente la prensa acreditada en la sala de conferencias y coordinó la estrategia con el asesor presidencial Santiago Caputo, que puso a disposición sus equipos.
En el reajuste comunicacional, el oficialismo intentó abandonar la postura “innecesariamente defensiva” que encarnaba hasta entonces Adorni para pasar a la ofensiva. “No tengo nada que esconder”, repitió el ex vocero presidencial.
En la sala de conferencias estuvieron los ministros Luis Caputo (Economía), Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado), Pablo Quirno (Relaciones Exteriores), Alejandra Monteoliva (Seguridad), Mario Lugones (Salud) y la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy.
También Caputo, que confluyó en tiempo y espacio con el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. La significativa ausencia fue la de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, que siguió por televisión cada minuto de los 48 que duró la primera conferencia formal del año. Nunca se la vio en ese salón de Casa Rosada.
Algo similar hizo el presidente Javier Milei, quien se expidió por X. “La ignorancia es atrevida… Si un conjunto de ignorantes, ya sea por falta de formación o por un claro déficit de IQ, son alimentados por las turbias operetas de la política, ello los puede llevar a ver fantasmas donde no los hay y caer en un ridículo de brutalidad…”, sentenció.
“Faltaba ser claro y desmentir categóricamente las operetas”, definió un funcionario ante este medio a modo de balance de las primeras dos entrevistas televisivas.
Lo cierto es que el grueso de la administración libertaria felicitó al ministro coordinador, que inició la jornada reunido con Caputo y se mostró conforme con el plan diseñado por los equipos de comunicación de Presidencia. Como había contado la Agencia Noticias Argentinas, antes de dar lugar a las cinco preguntas habituales el jefe de Gabinete hizo referencia al tema y acusó a la oposición de querer “desestabilizar” al Gobierno.
“Nunca estuvo en duda su continuidad. Había que dejarlo en claro”, argumentaron desde Balcarce 50.








