Venezuela amaneció con apenas ocho presos políticos puestos en libertad, de un total que ronda los 1.000. Decenas de familiares permanecen a las afueras de cárceles y centros de tortura sin saber si sus seres queridos saldrán pronto. Tampoco hay novedades sobre los argentinos Nahuel Gallo y Germán Giuliani.
Entre los liberados hay seis españoles que casi enseguida tomaron un avión con diplomáticos rumbo a España. Entre ellos estaba Rocío San Miguel, abogada experta en temas militares, quien tendría varias lesiones. Tiene doble nacionalidad.
Cerca de la medianoche el Servicio de Inteligencia (Sebin) puso en libertad a Enrique Márquez, un excandidato presidencial de 2024, y a Biagio Pillieri, un ex diputado y ex gobernador que también tuvo una temporada en prisión en tiempos de Hugo Chávez. Tiene ciudadanía italiana y el gobierno de Giorgia Meloni había pedido hace meses su libertad.
A Márquez y Pilieri los habrían subido a un auto para dejarlos luego en una plaza de Caracas.
Desde que la dictadura anunció que liberaría a “personas detenidas” la expectativa es enorme y en redes sociales circularon listas con muchos nombres, pero familiares y organizaciones de derechos humanos piden ser cautelosos y esperar hasta que se concreten las liberaciones para confirmarlas.
En el Centro Venezolano-Argentino en Buenos Aires se mantienen grupos de exiliados que aguardan novedades.
Sin “segundo bombardeo”
Donald Trump arrancó la jornada del viernes con la mirada en Venezuela. En sus redes posteó que “gracias a esta cooperación he cancelado una segunda ola de ataques prevista previamente. Parece que no será necesaria”.
Trump, sin embargo, mantendrá el despliegue militar en el Caribe.
Y a su vez recibirá “la semana que viene” a María Corina Machado, premio Nobel de la Paz 2025 y referente de la oposición democrática venezolana.
Suceden acontecimientos dentro de Venezuela, pero también fuera.







