Cuando distintos funcionarios del gobierno de Javier Milei se refieren a los presos políticos argentinos que mantiene encerrados la dictadura chavista en Venezuela suelen hablar del gendarme Nahuel Gallo y el abogado Germán Giuliani. Pero hay otro del que apenas se han referido: Roberto Baldó. Su nombre figura en la lista de extranjeros que actualiza la ONG Foro Penal.
Baldó está detenido desde el 29 de noviembre de 2024 según confirmaron fuentes a Nuevos Papeles. Es un argentino que hace años vive en Venezuela y que tiene además nacionalidad venezolana. La familia, hasta el momento, manejó la situación con máxima discreción.
La esposa de Baldó, Monserrat Espinosa, también está detenida. Es venezolana y tiene nacionalidad española.
Lo de sus dobles ciudadanías no es un detalle menor, en un momento en que la dictadura chavista, en lo que anunció sería una liberación “numerosa” de “personas detenidas”, parecen priorizar a extranjeros. Desde hace casi una semana excarcelaron a al menos siete españoles, cuatro estadounidenses, dos italianos y un argentino-israelí.
Los familiares del gendarme Gallo y el abogado Giuliani se sumaron el martes a una protesta en Buenos Aires a las afueras de la ex Escuela de Mecánica de la Armada. Escogieron ese lugar porque las torturas y los horrores que allí sucedieron durante la dictadura argentina se asemejan a los de la dictadura chavista, con El Helicoide como centro de torturas activo más grande en Latinoamérica.
Autoridades argentinas y familiares de Gallo y Giuliani aguardan por la excarcelación en las próximas horas. Está por verse si el gobierno argentino hace gestiones por Baldó.
Antecedente de un preso político argentino en Venezuela
En 2014 la dictadura chavista, con Nicolás Maduro al frente, tuvo su primer preso político venezolano-argentino. Se trató de Marcelo Crovato, un abogado de Foro Penal que quedó detenido luego de asistir a un grupo de personas a las que encarcelaron luego de un allanamiento en medio de una oleada de protestas.
Crovato, luego de varios años en la cárcel de Yare, obtuvo el beneficio de arresto domiciliario. En 2018 escapó y llegó a la Argentina, donde lo recibió una comitiva de funcionarios nacionales y legisladores de la gestión de Cambiemos.








