El jueves un grupo de prestigiosos intelectuales participó del panel convocado para el segundo encuentro “Radicales estamos a tiempo”, que convocaron los dirigentes nacionales del radicalismo Lilita Puig, Adolfo Stubrin, Jesús Rodríguez, Walter Ceballos, Facundo Suárez Lastra, Adolfo Stubrin y Ernesto Sanz.
El panel estuvo integrado por Adolfo Prat Gay, Martín D’Alessandro, Liliana De Riz, Carlos Pérez Llana y Ricardo Gil Lavedra.
La disertación se puede ver en el siguiente video:
Lilita Puig (apertura)
Fijó el mandato político de la reunión: convocar a la convención nacional del partido, unificar el discurso interno y defender el sistema de PASO vigente, rechazando de plano cualquier intento de suspenderlas. Frase clave: “la suspensión de Las PASO implica su derogación” y advirtió que no se puede permitir que se “engañe a la ciudadanía” para frenar la construcción de una alternativa.
Carlos Pérez Llana — Escenario internacional
- El gobierno de Milei “funciona en función de un esquema internacional” y depende de una estructura de poder global que hoy muestra grietas.
- Describió el mundo actual a partir de dos guerras (Ucrania y el estrecho de Ormuz) y dos competencias (inteligencia artificial y control de puertos), terreno donde China avanza con un modelo tecnológico “abierto” frente al de las corporaciones estadounidenses.
- Sostuvo que Putin “está perdido” pese a que Rusia es potencia petrolera, y que Ucrania —a la que llamó “esta nueva Esparta”— le devolvió protagonismo a Europa.
- Sobre Irán: EE.UU. e Israel repitieron el error histórico de Suez (1956) al intentar “decapitar” al régimen clerical sin lograrlo; el resultado fue una mutación hacia un poder civilizacional-militar, no su caída.
- El dato más fuerte para la región: acusó a Washington de haber cerrado “un pacto con el chavismo” en Venezuela — “no fue una utilización antidictadura, no fue una opción democrática, sino que fue un business”— y advirtió que buscarán replicarlo en Cuba.
- Llamó a reconstruir el eje con Brasil (recordando el legado geopolítico Alfonsín-Sarney) y alertó contra la ilusión de que toda derecha latinoamericana “suma”: la derecha chilena es nacionalista y antiargentina, y recordó que el enemigo histórico de Fujimori fue el liberalismo de Vargas Llosa.
- Cierre: “esto no es irreversible ni imparable, es reversible y es parable. Lo que falta es voluntad política.”
Martín D’Alessandro — El Estado, el futuro y la UCR
- Diagnóstico global: los partidos tradicionales pierden terreno (el 80% de las elecciones presidenciales de América Latina desde 2021 las ganaron fuerzas de menos de 15 años), pero el 80% también las ganó la oposición — una “calle” disponible para la UCR.
- Describió la época como de “polarización afectiva” y populismo de derecha, un modelo eficaz para hacer campaña pero “bastante destructivo a la hora de gobernar”, con el peronismo hoy “en el peor momento de toda su historia”.
- Tesis central: la UCR es el único espacio que puede ofrecer simultáneamente democracia, integración social y modernización económica —los otros (LLA, peronismo, PRO, centroizquierda) solo cubren una o dos patas—.
- Citó a Tulio Halperín Donghi: la UCR es “fe cívica y organización”; hoy la organización está debilitada pero la fe cívica sigue siendo el cemento del partido.
- Llamado a prepararse para una “nueva demanda histórica”, como en 1916, 1958, 1963, 1983, 1999 y 2015.
Liliana De Riz — Democracia, tecnología y populismo
- Señaló dos taras históricas argentinas: la incapacidad de sostener acuerdos de largo plazo (cita a José Luis Romero: “el bien más escaso en Argentina es la capacidad de coincidir”) y el conflicto de federalismo fiscal (cita a Carlos Pellegrini: “este es un país mal unido”).
- Cuestionó el concepto de “democracia liberal” que usan autócratas como Orbán para vaciar de contenido al estado de derecho en nombre de la “voluntad popular” — pero remarcó que Orbán ya perdió el poder, señal de que el ciclo no es inevitable.
- Advirtió sobre la nueva estructura de poder de las tecnooligarquías (mencionó a Musk y Thiel) y el riesgo de un mundo “pre revolución francesa” si avanza sin control.
- Frase fuerte para el artículo: “El mileísmo es una versión aggiornada del menemismo (…) mileísmo y kirchnerismo para mí son la misma familia política, con signos inversos.”
- Ve una oportunidad para la oposición en el espacio que dejó la crisis de Juntos por el Cambio, con críticas implícitas a Bullrich (por “construir una segunda marca”) y al PRO (al que calificó de partido “de ex-peronistas”).
Alfonso Prat-Gay — Economía
- Planteó la pregunta que organiza toda su exposición: qué diferencia a un plan de estabilización exitoso de un mero ajuste.
- Identificó tres ventajas que tuvo Milei y que hoy se revierten: un mandato inicial fuerte para estabilizar “al precio que fuese”, el boom de Vaca Muerta y el precio alto del petróleo (potenciado por la guerra en Ormuz), y la reaparición del crédito vía blanqueo y presión a los bancos.
- Dato duro: el servicio de la deuda de las familias equivale hoy al 25% del salario, lo que —sumado a la suba de tarifas— explica el malestar social pese a que el salario real está en niveles similares a noviembre de 2023.
- Crítica política: mientras la sociedad pide salario y crecimiento, el gobierno “ofrece menos inflación” vía la reforma de la Carta Orgánica del BCRA — una desconexión que catalogó de central.
- La inversión cae hace cuatro trimestres; el crecimiento se sostiene solo en agro y sector financiero, rubros poco intensivos en empleo.
- Mostró un gráfico de confianza en el gobierno (UTDT) donde la curva de Milei calca a la de Macri en 2015 —ambos cayendo a 2 puntos sobre 5— y concluyó: “si Milei no cambia, no llega a ganar en primera vuelta”, a diferencia de Cristina Kirchner, que sí logró revertir su curva de confianza.
- Marcó el calendario electoral 2026 como clave: legislativas de medio término en EE.UU., Israel (Netanyahu, octubre) y Brasil (Lula, octubre), además de Trump en noviembre.
Ricardo Gil Lavedra — Justicia e institucionalidad
- Sostuvo que fortalecer las instituciones no es solo “conveniente”: es “vital, decisivo” para el desarrollo económico con inclusión social (citando al Nobel Douglass North).
- Dato central para el artículo: según el índice V-Dem, Argentina dejó de ser “democracia liberal” y pasó a “democracia electoral con tendencia a la autocracia”, en el puesto 53 de la región, detrás de Chile (15°) y Uruguay (17°). En el Democracy Index de The Economist es “democracia defectuosa”, puesto 56.
- Otro dato: entre 2020 y 2025 Argentina recibió apenas USD 3.000 millones de inversión extranjera directa según CEPAL, contra USD 11.000 millones de Chile.
- Crítica a la falta de certeza jurídica: “hoy en día, no sabemos quién hace la ley”, en referencia a la incertidumbre sobre qué partes del DNU 70/2023 siguen vigentes, y a la “judicialización absoluta” de la política. Cuestionó también la “excesiva deferencia” de la Corte Suprema hacia el Poder Ejecutivo.
- Estadística fuerte: el 80% de los argentinos no confía en la Justicia (encuesta Poliarquía/ForEx), un nivel peor que el promedio regional según Latinobarómetro.
- Propuestas concretas: aprobar el reglamento de la Corte para reducir la discrecionalidad en la designación de jueces en el Consejo de la Magistratura, exigir rendición de cuentas al Poder Judicial y modificar la ley de DNU (26.122).
- Cierre con Alfonsín: recuperar el “pacto de garantías” —consenso básico sobre las reglas de la democracia y el estado de derecho— como paso previo a cualquier otra reforma.








