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Pedido por Giuliani: “Necesitamos que toda la Argentina nos acompañe en esta lucha para traer a Germán a casa”

Comparten la alegría por la libertad del gendarme Nahuel Gallo pero piden que no los dejen solos. Mantienen la esperanza por una Venezuela sin presos políticos. Al menos seis argentinos fueron prisioneros durante la dictadura chavista.

La liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, su regreso a la Argentina y el abrazo durante el reencuentro de su familia emocionó a todo el país. Después de 445 días un padre volvía a cargar en brazos a su hijo, a besar a su esposa, a sentir el alivio de tener de vuelta en casa a alguien que sobrevivió a la cárcel de El Rodeo, descrita por otros detenidos con características similares a las de un campo de concentración donde la dictadura chavista, ahora a cargo de Delcy Rodríguez, muestra toda su crueldad.

Queda en Venezuela, aún, otro preso político argentino que aguarda por su libertad. Se trata del abogado Germán Giuliani, quien está en la cárcel de Yare, a las afueras de Caracas.

“La libertad de Nahuel fue una alegría muy grande, una noticia que estábamos esperando. Verlo besar a su hijo Víctor fue conmovedor”, contó Virginia Rivero, esposa de Giuliani, en una entrevista para Nuevos Papeles.

Se sabe, por testimonios de otros presos políticos que fueron excarcelados en las últimas horas, que Germán y los demás internos en Yare están al tanto de la salida de Nahuel. Melcíades Ávila, escolta de Corina Machado, lo describió como “lleno de energía” y resaltó que “quedó fortalecido” por su compatriota argentino.

Con María Alexandra Gómez, pareja de Nahuel Gallo, Virginia contó que en los últimos meses forjaron una relación profunda, que trasciende a haber luchado juntas por lograr el regreso de sus seres queridos a la Argentina. “Compartimos muchos momentos. Con nuestros hijos, algún almuerzo, muchas charlas por teléfono. Por eso hoy los siento como familia”.

Rivero mantiene intactas sus esperanzas de que próximamente Germán sea el siguiente en salir. Para lograrlo pide al gobierno argentino hacer todas las gestiones que estén a su alcance, pero sobre todo invita a los ciudadanos comunes a involucrarse.

“Necesitamos que toda la Argentina nos acompañe en esta lucha para traer a Germán a casa. Y que la gente sepa que todavía hay presos políticos en Venezuela que tienen que ser liberados inmediatamente”.

Con ella aguardan también los hijos, las hermanas de Germán y sus padres. Piden que no los dejen solos, que las liberaciones de Nahuel y otros ciudadanos argentinos sean un envión para que salga el que falta.

“Mis hijos necesitan a su papá, que es inocente, como todos los presos políticos. Germán tiene que ver a su papá, que está enfermo. A su mamá, a sus hermanas, que luchan desde el primer día”, señala Virginia. “Toda la familia ha sufrido y lo peor para un preso político es sentirse solo o en el olvido”.

Liberaciones de argentinos a cuentagotas

La dictadura chavista llegó a tener como presos políticos hasta a cinco ciudadanos argentinos, en distintos centros de reclusión.

El primero en ser liberado fue Yaakov Harari, un argentino-israelí al que detuvieron en octubre de 2024. Estuvo más de un año en la cárcel de El Rodeo, de donde salió en enero de este año. Relató que desde ese penal hasta Caracas lo llevó personalmente Diosdado Cabello, uno de los cabecillas de la dictadura. Le dio un apretón de manos y lo dejó con diplomáticos en un barrio con comunidad judía. Días después viajó a Tel Aviv, donde contó que lo mantuvieron en una mínima celda con una letrina y cientos de cucarachas.

En los primeros días de febrero soltaron a Roberto Baldó, un argentino que hacía más de 20 años vivía en Caracas, donde atendía una pizzería y había formado una familia. Lo detuvieron en noviembre de 2024. Estuvo en la cárcel de Yare, la misma donde sigue Giuliani. Casi al mismo tiempo también excarcelaron a Gustavo Rivara, otro argentino que estuvo meses desaparecido. Se supo de él cuando otros detenidos en El Helicoide filtraron su número de DNI. Hasta entonces no figuraba en registros.

De Harari, Baldó y Rivara no se supo públicamente que estaban libres hasta que estuvieron fuera de Venezuela. Cancillería, entre otras gestiones, los atendió en embajadas y les facilitó documentación. Distinto al caso de Gallo, que viajó en un avión de la AFA y cuya excarcelación se supo y festejó en un intenso minuto a minuto.

Giuliani viajó a Venezuela por motivos laborales. Lo apresaron en mayo de 2025, en unos días en que el chavismo tomó prisioneros a varios extranjeros. Al momento de la publicación de esta nota hay al menos 252 presos políticos según Foro Penal, además de cerca de 11.000 personas con causas penales abiertas por motivos políticos. Aunque sancionaron una ley de amnistía, el chavismo sigue sin vaciar sus cárceles ni desmantelar su aparato represivo.

El primer preso político argentino, también en Yare

En abril de 2014 la dictadura chavista, entonces bajo conducción de Nicolás Maduro, arrestó a Marcelo Crovato, un abogado de Foro Penal, venezolano con ciudadanía argentina. En medio de protestas fue a defender a unos detenidos. Cuando se trasladaron a una sede policial le dijeron que también iría preso. Así lo enviaron a la cárcel de Yare, donde estuvo hasta 2016, cuando le otorgaron casa por cárcel.

En 2018 logró escapar rumbo a la Argentina, donde lo recibieron con honores.

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