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Internacionales 13 02 2020

Orbán habla de invasión organizada mientras 300 migrantes esperan en frontera










El primer ministro húngaro, el ultranacionalista Viktor Orbán, aseguró hoy que su país afronta una "invasión organizada" de migrantes, mientras unas 300 personas esperan actualmente en la frontera a recibir permiso para poder entrar.

"Hay que prepararse para una presión migratoria más intensa en las fronteras del sur", alertó Orbán en la localidad de Röszke, en la frontera con Serbia, durante una visita a la zona con su homólogo eslovaco, Peter Pellegrini.

Según Orbán, el 95 por ciento de los migrantes que llegan hasta las fronteras del país son "varones en edad militar".

"En Europa está prohibido decir esto, pero se trata de una invasión organizada", afirmó Orbán, quien dijo que los inmigrantes "cuentan con el apoyo de organizaciones que en parte son de trata de personas y que se llaman ONG".

Las advertencias de Orbán contrastan con los datos facilitados a Efe por el Comité Helsinki Húngaro, una organización de defensa de los derechos humanos, y que estima que unas 300 personas esperan actualmente al otro lado de las vallas instaladas en 2015 por el Gobierno húngaro para evitar la entrada de inmigrantes.

El 60 % de quienes esperan son menores de edad, según esa ONG.

La Policía húngara ha indicado que en las últimas semanas, tras años en los que apenas hubo llegadas a la frontera, entre 50 y 150 inmigrantes son interceptados cada día cuando tratan de entrar ilegalmente en Hungría.

La ONG serbia "Centro de protección y ayuda de solicitantes de asilo" indicó a Efe que apenas unos cientos de personas esperan en la frontera con Hungría, y que la Policía serbia los traslada a centros de acogida para evitar aglomeraciones en la línea entre los dos países.

Según Frontex, la agencia europea de fronteras, en el mes de enero se han detectado un total de 2.035 cruces ilegales en la ruta de los Balcanes Occidentales, que se ramifica por varios países. El 80 % de esos cruces corresponde a ciudadanos de Siria.

En el otoño de 2015 miles de refugiados de Asia y África cruzaban cada día por Hungría de camino a países más ricos de Europa Occidental. (EFE)