“A los 95 años, falleció el prestigioso abogado laboralista cordobés Lucio Garzón Maceda. Fue una figura estrechamente ligada a la historia del sindicalismo argentino, al Cordobazo, a la defensa de los derechos humanos durante la última dictadura militar y a algunos de los principales acontecimientos políticos y sociales que atravesaron Córdoba durante la segunda mitad del siglo 20. Garzón Maceda falleció en la madrugada de este lunes en su casa de Villa Allende y sus restos, por respeto a su voluntad, no serán velados. La información fue confirmada por su familia”, según informó el diario cordobés La Voz del Interior.
Por su parte, el periodista Rodrigo Estévez Andrade, recordó su paso por la función pública, acompañando al último ministro de Trabajo de Raúl Alfonsín, Ideler Tonelli: “Todos recordaron su defensa de los trabajadores como abogado laboralista y su activa participación en el Cordobazo. Nadie mencionó su paso como viceministro de Trabajo en el gobierno del presidente Raúl Alfonsín, entre los complejos años 1987 y 1989. Acompañó la gestión del quinto titular de la cartera, Ideler Tonelli, fue algo muy parecido a agarrar la brasa caliente. Estudiante reformista y militante socialista, Garzón Maceda pagó con cárcel su oposición al primer peronismo. Años mástarde, fue abogado de los gremios antiburocráticos, lo que le valió marchar al exilio en 1976. En el extranjero, denunció las violaciones a los derechos humanos en tribunales internacionales. Alfonsín lo convocó tras la derrota de 1987, y su gestión continuó hasta julio de 1989”.
El matutino La Voz, por su parte, también destacó su actividad de oposición durante el primer peronismo, cuando fue perseguido y debió exiliarse en Chile: “Su actividad política le costó tempranamente la cárcel. En 1951 fue detenido durante dos meses y luego se exilió por primera vez, en Chile. A su regreso, continuó participando de la vida universitaria y política cordobesa y, ya recibido de abogado en 1955, eligió una especialización que definiría su vida: el derecho laboral y la defensa de los trabajadores. Desde mediados de esa década, construyó una relación estrecha con figuras centrales del movimiento obrero cordobés, entre ellas Atilio López, Agustín Tosco y Elpidio Torres. En 1957 tuvo una participación decisiva en la normalización de la CGT Regional Córdoba, la primera organización regional de la central sindical que logró reorganizarse después del golpe militar de 1955. Allí fue secretario de Prensa”.
Entre sus últimas actividades fue el prologista de libro “La negación del olvido: Política de desaparición forzada de personas. Coloquio de París, Enero-Febrero de 1981”, publicado por CADAL y la Embajada de Francia en Argentina.








