A lo largo de la jornada del jueves, continuaron las repercusiones rechazando el DNU del gobierno para posibilitar extraditar extranjeros que “emitan” supuestos discursos antiargentinos.
El presidente de la UCR, Leone Chiarella señaló: “Argentina es un país que se hizo grande cuando abrió sus brazos a nuestros abuelos que llegaron desde diferentes países para desarrollar nuestra Nación. El DNU del presidente es inconstitucional. No hay ni necesidad ni urgencia. El Congreso Nacional debe rechazarlo expresamente. La soberanía nacional se defiende cuidando el patrimonio de los argentinos e integrando a la comunidad sin divisiones innecesarias. La soberanía se defiende respetando la Constitución Nacional.”
El exsenador del PRO, Esteban Bullrich, ironizó: “El Presidente libertario, el faro de la libertad de occidente, firmando un decreto para echar o no permitir la entrada al país de personas por sus opiniones en contra de la Argentina, es la estupidez más grande del 2026.”
Hernán Illa, editor de Seúl, expresó: “Frases como “mensajes de odio” (o “discursos de odio”, como decían los K) nunca deberían ser usadas en documentos públicos, mucho menos con efectos legales, porque son ambiguas y fácilmente manipulables por las autoridades.”
El periodista Facundo Saldivar también fue irónico: “Cuando pensás en el populismo nacionalista ya está todo escrito ahora va a llegar la Oficina de Control de Redes Sociales de Extranjeros. Digo, porque de alguna manera alguien va a tener que ver qué dicen de nosotros nuestros visitantes. Demagógico e impracticable.”
La abogada Natalia Volosín fue contundente: “Total, absoluta y completamente inconstitucional.”








