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Margarita Barrientos cruzó al nuevo vocero de Milei: “Él seguro no va a apagar la estufa”

La responsable del comedor popular Los Piletones, Margarita Barrientos, calificó hoy como “una falta de respeto” hacia quienes menos tienen los dichos del vocero presidencial, Adrián Ravier, quien el martes justificó los aumentos en las tarifas de gas y dijo que la gente tendrá que “abrigarse más”.

“Es una falta de respeto lo que dijo, porque él seguro que no va a apagar la estufa, él va a vivir calentito, los que van a sufrir va a ser la gente que menos tiene, como siempre”, afirmó la titular de la fundación con sede en el barrio porteño de Villa Soldati, en cuyos comedores se atiende a unas 4.000 personas por día.

Ravier, en su primera rueda de prensa como vocero presidencial, afirmo ayer que el Gobierno tuvo que duplicar el precio de las tarifas de gas y electricidad y señaló que la gente tendrá que cambiar conductas hogareñas. “Ahora que está más caro el gas, voy a tratar de abrigarme, más que prender el gas”, expresó.

Hoy, en respuesta a esto, Barrientos dijo al ser consultada por Splendid AM990 que el aumento de las tarifas “es una locura”, agregó que aumentan “la luz, el gas y el agua, lo más indispensable, mientras la gente que no tiene trabajo”, y enfatizó: “Tenemos derecho de prender una estufa”.

“Es una vergüenza lo que dice, no tiene sentido”, manifestó y dijo que los comedores que asisten diariamente a sectores vulnerables “hace meses que pasan un momento muy difícil, tanto aquí (por la Ciudad de Buenos Aires) como en la provincia”.

Barrientos explicó que quienes ayudaban de forma particular a los comedores “dejaron de donar” porque “ya la gente no tiene tampoco” y añadió: “Hay un montón que no tiene trabajo, no tienen cómo seguir ayudando, estamos viviendo momentos muy difíciles”.

La dirigente barrial y titular de la fundación que lleva su nombre, dijo que en Los Piletones, para seguir brindando asistencia y dar de comer a quienes llegan hasta ahí “recibimos mucha ayuda del Gobierno de la Ciudad es lo que nos corresponde como comedor”.

Finalmente, explicó por qué en su fundación no se puede apagar el gas: “Tengo abuelos, tengo muchos niñitos, dos jardines de infantes y ahí yo no los puedo dejar con frío y a los abuelos tampoco”.

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