Estuvo recluido en El Helicoide. Pasó más de un año como preso político. Familiares se mantienen en acampe desde hace más de 10 días en cárceles y comisarías
A cuentagotas, sigue la liberación de presos políticos por parte de la dictadura chavista en Venezuela. Uno de los últimos en salir fue Marino Mendoza Fuentes, chofer de la embajada argentina en Caracas según fuentes que cita Clarín.
Estuvo detenido desde el 12 de diciembre de 2024 y lo recluyeron en El Helicoide, el mayor centro de torturas activo en Latinoamérica.
Mendoza Fuentes, venezolano, trabaja en la embajada desde la gestión que encabezó Mauricio Macri con Cambiemos. Desde entonces desempeñó sus funciones pese a los cambios de embajadores y encargados de negocios que hubo durante los gobiernos de Alberto Fernández y Javier Milei.
Hasta el momento se sabía que tras el asedio de la dictadura contra la embajada argentina, y luego de la ruptura de relaciones diplomáticas que impuso Nicolás Maduro, un empleado había sido detenido. Pero no habían trascendido detalles de su identidad.
La dictadura aún no liberó a los argentinos Nahuel Gallo, Germán Giuliani ni Roberto Baldó. No hay novedades sobre si saldrán, como otros extranjeros, en las próximas horas. En los últimos días el chavismo soltó y envió a sus países a prisioneros de España, Francia, Italia, Irlanda, Ucrania, Países Bajos, entre otras nacionalidades.
Preso político con vida
En las últimas horas corrió el rumor de que un preso político había fallecido en Caracas, en la sede Zona 7 de la Policía Nacional Bolivariana. Fuentes comunicaron a Nuevos Papeles que el prisionero, en aparente mal estado de salud, sigue con vida.
Desde hace más de 10 días hay familiares de presos políticos que mantienen acampes a las afueras de cárceles y comisarías para exigir la libertad plena de todos.








