Según informa el sitio especializado de noticias, Euronews, los socialdemócratas, aliados con otros partidos de centro e izquierda se encaminan a formar gobierno en Suecia.
El país nórdico, acostumbrado a gobiernos socialistas, dejaría así atrás uno de los pocos experimentos de derecha en el gobierno.
Los resultados preliminares de las elecciones generales en Suecia sitúan a la oposición de izquierdas, encabezada por Magdalena Andersson, tres escaños por delante de la alianza de derechas del primer ministro Ulf Kristersson, aunque el resultado definitivo sigue abierto.
Los resultados preliminares de las elecciones generales en Suecia indican que el bloque de la oposición encabezado por la izquierda mantiene una mayoría de tres escaños sobre la actual alianza de derechas liderada por el primer ministro Ulf Kristersson. Aun así, el resultado final sigue siendo demasiado ajustado como para darlo por cerrado.
Los sondeos habían otorgado a la oposición de izquierdas una cómoda ventaja durante buena parte de la campaña, pero la distancia se redujo de forma significativa en los últimos días antes de la votación.
Los cuatro partidos de la oposición están encabezados por Magdalena Andersson, líder de los Socialdemócratas. Su partido ronda el 28% de los votos y parece encaminarse hacia su peor resultado en más de un siglo. Andersson afirmó que, si se confirma la ventaja de su bloque opositor, estará preparada para formar un nuevo Gobierno. Ha prometido subir los impuestos a la banca y a las rentas más altas, acortar las listas de espera en sanidad y aprobar medidas para mejorar la educación.
Kristersson, cuyo Partido Moderado sumaba en torno al 19,9% de los votos escrutados, dijo que respetará el intento de Andersson de formar gobierno si se mantiene el resultado.
Aunque el bloque de centroizquierda va en cabeza, en términos de partidos individuales tanto las formaciones de extrema izquierda como las de extrema derecha han perdido apoyo.
Los Demócratas de Suecia, partido de extrema derecha, han perdido apoyo respecto a las elecciones de 2022, y los primeros resultados sitúan su porcentaje de voto del 20,6% al 17,6%. No obstante, su líder, Jimmie Akesson, sostuvo que el resultado demuestra que el partido se ha vuelto más aceptado en la política sueca. “Ahora hay muchas más personas en nuestro país a las que ya no les resulta difícil decir que son Demócratas de Suecia”, afirmó Akesson.








