Actualmente, la situación de las obras sociales de las fuerzas de seguridad y fuerzas armadas es motivo de preocupación para todos aquellos que deben usar las mismas, tanto los miembros propiamente dichos como sus familiares directos.
Si bien la actual gestión realizó algunas modificaciones, como la de reorganizar las obras sociales luego del tremendo fracaso Petri con Iosfa, la situación actual puede resumirse en los siguientes puntos:
El ministerio de Seguridad se apresta a convocar a una licitación para otorgar la OSFFESEG a alguna de las Empresas Privadas de Medicina que se presenten, siguiendo el modelo de la Policía de la Ciudad (que derivan aportes a Swiss MEDICAL, OSDE o similares).
La OSFA en cambio no será privatizada ya que las Privadas no tendrían interés, dado que la masa salarial de las FFAA no hace rentable el negocio.
Por otra parte, el ministerio de Economía no estaría dispuesto a absorber la deuda de IOSFA.
Es muy probable que los militares sigan sin prestaciones durante gran parte del año, mientras se liquida IOSFA.
Esta situación de no resolución de las prestaciones para los militares está generando mucho malestar en los cuadros militares.
Hasta ahora han designado al interventor o liquidador, los directores titulares y suplentes, pero no hay un plan que resuelva la situación de cancelación de las prestaciones en distintos lugares del país.








