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La RAE entrega su Silla L a Sergio Ramírez, el primer centroamericano elegido académico de número

El escritor Sergio Ramírez fue elegido este jueves 21 de mayo miembro de la Real Academia Española (RAE) en el pleno celebrado a puerta cerrada en la sede de la institución en Madrid. Ocupará el Sillón L, que quedó vacante con la muerte de Mario Vargas Llosa el 13 de abril de 2025. Así lo confirmaron fuentes de la RAE. “Entrar en el recinto de la academia es la coronación de mi vida de escritor”, dijo el intelectual al diario EL PAÍS después de enterarse de su elección.

La candidatura había sido propuesta por el director de la institución, Santiago Muñoz Machado, junto al exdirector Víctor García de la Concha y el escritor Luis Mateo Díez, Premio Cervantes 2024. En el pleno del 14 de mayo, celebrado en León, Díez leyó el elogio de méritos de Ramírez ante un acto abierto al público y fue categórico: “No creemos que haya mejor candidato que este escritor, premio Cervantes en 2017, y que vive un exilio forzoso por el régimen dictatorial de su país”.

Ramírez (Masatepe, 1942) tiene la nacionalidad española desde 2018. Abandonó Nicaragua en 2021, cuando el régimen de Daniel Ortega lo declaró “traidor a la patria” y “prófugo de la justicia”. Dos años después, el gobierno nicaragüense le despojó de su ciudadanía junto a otras 93 personas, en una decisión que el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados calificó de arbitraria. Sus libros fueron prohibidos en el país y sus propiedades confiscadas, incluida la Fundación Luisa Mercado en Masatepe, un centro cultural que había creado en memoria de su madre.

Con esta elección, Ramírez se convierte en el primer escritor centroamericano en ocupar un sillón de número en la RAE. Ya había sido el primero de la región en ganar el Premio Cervantes, en 2017. Su discurso de ingreso, para el que tiene dos años, versará sobre la obra de Vargas Llosa.

A lo largo de más de seis décadas de producción literaria, Ramírez ha construido una de las obras más reconocidas de la narrativa latinoamericana contemporánea. Su novela Margarita, está linda la mar ganó el Premio Alfaguara en 1998. Le siguieron Mil y una muertes, La fugitiva, Tongolele no sabía bailar y El caballo dorado, entre otros títulos que configuran una crónica sostenida de la historia y la imaginación centroamericanas.

El jurado del Premio Cervantes, que le otorgó el galardón en 2017, destacó su capacidad para unir narrativa y poesía, y la transformación de la realidad cotidiana en literatura de alto nivel. Fue también el primero en recibirlo en toda la historia de Centroamérica. Su obra ha sido traducida a más de veinte idiomas y le han sido otorgados doctorados honoris causa por universidades de América y Europa, incluida la Universidad de Costa Rica. El pasado 4 de mayo recibió además el Premio Ortega y Gasset de Periodismo 2026 por su trayectoria.

Una objeción ignorada por la RAE

La RAE entrega su Silla L a Sergio Ramírez, el primer centroamericano elegido académico de número
El fundador del festival literario Centroamérica Cuenta, Sergio Ramírez, habla durante la inauguración del festival este martes, en Ciudad de Panamá (Panamá). EFE/ Bienvenido Velasco

Desde Panamá, donde participa en el festival cultural Centroamérica Cuenta que él fundó, Ramírez celebró la noticia. La elección se produjo pese a una campaña de impugnación promovida por sectores de la derecha del exilio nicaragüense. Un grupo identificado como Iniciativa Ciudadana Víctimas del Sandinismo escribió al director de la institución para pedir que se reconsiderara la candidatura alegando la participación de Ramírez en el gobierno sandinista entre 1979 y 1990. El grupo no aportó ninguna determinación judicial ni señalamiento de organismo internacional de derechos humanos contra el escritor de manera personal.

En respuesta, más de 200 escritores, académicos, periodistas y defensores de derechos humanos firmaron un manifiesto público en su apoyo. Entre los signatarios figuran el expresidente costarricense Luis Guillermo Solís, la historiadora Dora María Téllez y el periodista Carlos Fernando Chamorro. El documento advierte que ningún organismo nacional o internacional ha determinado responsabilidad personal del escritor por violaciones cometidas en ese periodo, y recuerda que en 1995 Ramírez rompió con Ortega y cofundó el Movimiento Renovador Sandinista.

“Su trayectoria refleja no una complicidad con el autoritarismo, sino un compromiso de por vida con la libertad, la democracia y la dignidad humana”, sostiene el manifiesto firmado por más de 200 intelectuales y periodistas de América Latina y Europa.

Ramírez llegó a la literatura a los 14 años con la convicción de que quería contar historias. Estudió Derecho en León, Nicaragua, y publicó sus primeros libros de cuentos a principios de los años sesenta. Desde entonces no paró. Hoy, a sus 83 años y desde el exilio, se convierte en el primer centroamericano en ocupar un sillón de número en la institución que custodia el español, el idioma en el que ha escrito toda su obra.

La RAE tiene 46 sillas académicas. Además del Sillón L, está vacante la letra O, cuyo anterior titular fue el arquitecto Antonio Fernández de Alba. Ramírez tendrá dos años para preparar su discurso de ingreso, que dedicará a la obra de Mario Vargas Llosa, el escritor al que admira desde que de joven leyó La ciudad y los perros y aprendió, según sus propias palabras, “las nuevas estructuras de la novela”.

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