La Argentina de Milei siempre deja tela para cortar. Pero lo que también deja son interrogantes que parecen no tener una respuesta clara. ¿Cómo hicieron para dar vuelta la elección de octubre en la provincia de Buenos Aires, donde el resultado parecía ser tan adverso y cuesta arriba? Algunos analistas aún no encuentran una explicación certera. Algunos le echan la culpa a los intendentes, otros al kirchnerismo duro. Hay múltiples versiones y varias variables explicativas que inciden en un hecho incuestionable: la derrota del kirchnerismo.

Con la pobreza está pasando algo similar. ¿Cómo se explica que, en un contexto de ajuste tan grande, los pobres estén pasándola mejor que antes, cuando gobernaban Alberto, Cristina y Massa? Desde la oposición, referentes en la materia como Juan Grabois siguen sosteniendo que Milei provoca hambre y denuncian que a la inoperante “superministra” de Capital Humano se le vencen toneladas de alimentos en galpones que nunca visitó[i].

Desde el Gobierno, el oficialismo encabezado por Javier Milei sostiene afirmaciones polémicas, dudosas e infundadas. Por ejemplo, el mismísimo presidente de la Nación dijo en octubre que “si no cambiábamos el rumbo íbamos a ser el país más pobre del mundo, con una pobreza cercana al 90%”[ii].

De lo que no quedan dudas es que estamos en una época caracterizada por la posverdad. Se hace evidente que tanto oficialismo como oposición tratan de hegemonizar un pensamiento y una visión particular sobre el fenómeno de la pobreza y cómo abordarlo. Parece que en esta época la verdad se esfuerza por imponerse, pero la posverdad entretiene. Y parte del público elige el espectáculo y no la verdad.

¿Cuál es la verdad sobre lo que está sucediendo con la pobreza? Según datos de UNICEF[1], una de las pocas fuentes confiables que mide la pobreza con la misma metodología independientemente de quién gobierne, la cantidad de pobres en Argentina viene disminuyendo de forma sostenida durante los últimos dos años. Y esto, cabe aclarar, debería ser celebrado por todos los espacios políticos.

Independientemente de lo que señala el Gobierno, UNICEF ha publicado un informe este mes de noviembre en el que reconoce la caída de la pobreza en Argentina y señala que el descenso se da en todos los indicadores y dimensiones estudiadas. Según dicho informe, la cantidad de hogares con niñas, niños y adolescentes en Argentina que tienen ingresos mensuales que no alcanzan para cubrir la canasta básica alimentaria bajó del 48% al 31% interanual. Además, también señala una disminución de la indigencia y de la pobreza infantilPero lo más relevante, quizás, sea que el mencionado informe comprueba una mejora en indicadores cruzados. Por ejemplo, menciona un alza en el consumo de alimentos por parte de los estratos más bajos de la pirámide social argentina. A eso se suma un incremento en visitas al dentista, compra de ropa y útiles escolares.

Según explican los analistas de UNICEF, la principal variable explicativa tiene que ver con el control de la inflación por parte del Gobierno. El informe menciona que en los dos años de la gestión de Milei la inflación pasó de ser del 20% mensual (riesgo de hiperinflación) a un 2% en promedio mensual cosechado los últimos meses. También señala que, si bien esto debería haber afectado a las clases bajas, la implementación de políticas sociales de contención y ayuda alimentaria brindadas por el gobierno nacional tuvo un fuerte impacto en la situación de las familias vulnerables.

No obstante, cabe mencionar que la pobreza infantil sigue siendo un problema estructural de gran magnitud. A su vez, también es importante señalar que la ayuda social impulsada por Milei y Pettovello no llega a todas las familias, pero sí a una buena parte. De esta forma, es crucial consolidar y acelerar esta tendencia que parece avanzar en la reducción de la pobreza y el bienestar de millones de familias con niños. Sin embargo, la solución de la desigualdad social sigue siendo un desafío, y difícilmente estas políticas ayuden a mitigar la reproducción intergeneracional de la pobreza.

Y este fenómeno de una derecha popular que gana elecciones y combate el hambre en lugar de multiplicarlo realmente incomoda a amplios sectores del peronismo. Parece que, después de manipular los datos del INDEC y ocultar información sobre la pobreza porque “estigmatiza a la población”[iii]el peronismo aprendió que no hace falta ocultar la verdad: basta con rodearla de sombras más atractivasPara los miembros de Fuerza Patria, parece que es más sencillo tergiversar la información que reconocer que, con recetas diferentes, las clases bajas también pueden llegar a fin de mes.

En definitiva, el Gobierno actual parece que entendió, al menos en parte, cómo combatir la pobreza y proveer bienestar a los más humildes. Por otro lado, parte del peronismo entendió que cuando la verdad se vuelve incómoda, la posverdad ofrece consuelo a bajo costo y alto impacto. Aún siguen construyendo relatos y destruyendo propuestas.

[1] https://www.eleconomista.es/economia/noticias/13655060/11/25/unicef-admite-la-caida-en-picado-de-la-pobreza-en-la-argentina-de-milei-y-ve-un-desplome-es-en-todas-sus-dimensiones.html

[i] https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/grabois-denuncio-que-pettovello-retiene-mas-alimentos-y-mostro-videos-de-un-deposito-de-capital-humano/

[ii] https://www.pagina12.com.ar/867088-milei-asegura-que-redujo-la-pobreza/

[iii] https://www.lanacion.com.ar/economia/kicillof-no-quiere-hablar-del-numero-de-pobres-porque-dice-que-los-estigmatiza-nid1779477/