Estados Unidos está experimentando actualmente el mayor brote de ciclosporiasis jamás registrado. Los ataques de la administración Trump contra los trabajadores agrícolas y los empleados federales podrían ser las causas.
La enfermedad se adquiere generalmente a través de alimentos o bebidas contaminados con heces y puede causar diarrea explosiva y fuertes y persistentes calambres estomacales. Quienes la contraen suelen sufrir mucho. Los expertos aún no han identificado de forma concluyente el origen del brote, que continúa sin cesar. Las lechugas de Taylor Farms, proveedora de Taco Bell sigue siendo una de las principales sospechosas en la investigación en curso.
En la segunda administración de Trump, el Departamento de Trabajo suspendió la aplicación de una norma que protegía expresamente a los trabajadores agrícolas temporales H-2A de represalias por presentar quejas sobre seguridad laboral o consultar con defensores de los trabajadores. Posteriormente, la administración propuso derogar por completo dichas protecciones.
Por otro lado, se introdujeron cambios en la Red de Vigilancia Activa de Enfermedades Transmitidas por Alimentos (FoodNet), haciendo opcionales los controles como los de seguimiento de los casos de ciclosporiasis. Sin embargo, en julio de 2025, la administración Trump hizo que la notificación de casos de ciclosporiasis por parte de FoodNet fuera opcional, todo parte del ahorro de recursos promovido por Elon Musk en su efímero pero indeleble paso por DOGE, el Departamento de Eficiencia Gubernamental.
En febrero de 2025, la administración eliminó el Comité Asesor Nacional del USDA sobre Criterios Microbiológicos para Alimentos, que trabajaba en directrices de mejores prácticas para combatir las enfermedades transmitidas por los alimentos poco antes de su disolución. En abril de 2025, los recortes de personal federal obligaron a suspender el programa de pruebas de competencia de la Red de Respuesta a Emergencias Alimentarias, que garantizaba que los 170 laboratorios de análisis de alimentos de la red pudieran producir resultados de calidad durante una emergencia. La administración Trump también redujo el equipo de vigilancia de parásitos de los CDC de once a solo tres miembros. En términos generales, importantes instituciones se han visto debilitadas: el USDA ha perdido veinticuatro mil trabajadores (una reducción de casi el 27%), los CDC han perdido casi tres mil (aproximadamente una cuarta parte de su personal) y la FDA ha perdido más de cuatro mil (casi una quinta parte de su personal).
En salud pública, es fundamental contar con sistemas sólidos antes de que se produzca una crisis. Un brote que se puede contener en sus primeras etapas puede volverse difícil o imposible de controlar una vez que se propaga. Sin embargo, estos sistemas a menudo se convierten en víctimas de su propio éxito. Una prevención eficaz implica que la población nunca vea los desastres que se evitaron y puede subestimar la magnitud del peligro que esos sistemas fueron diseñados para contener. La administración Trump parece haber redoblado esta terrible tendencia, y la gente está pagando las consecuencias con su salud.








