Con un comunicado con un claro y rotundo respaldo a la candidatura de Michael Bachelet, expresidenta de Chile, el socialismo internacional se expresó hoy.
El mismo señala:
“En un mundo convulso, marcado por conflictos, desigualdades y profundas incertidumbres, donde la guerra se presenta como solución y se debilita el multilateralismo, el gobierno de Chile ha informado que retira el apoyo de Chile a la postulación de Michelle Bachelet a liderar la secretaria general de las Naciones Unidas (ONU), candidatura que es respaldada también por México y Brasil.
Michelle Bachelet cuenta con una trayectoria política y pública reconocida a nivel mundial. Socialista, dos veces presidenta de Chile, primera directora ejecutiva de ONU Mujeres y posteriormente Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos. A lo largo de su carrera ha demostrado un compromiso firme con la democracia, los derechos humanos, la igualdad de género y la construcción de la paz.
Su liderazgo ha sido una referencia para millones de mujeres y niñas en todo el mundo. Desde ONU Mujeres contribuyó de manera decisiva a posicionar la igualdad de género en el centro de la agenda internacional y a abrir camino para una mayor participación
de las mujeres en la política y en los espacios de decisión.
La candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de las Naciones Unidas representa no solo una oportunidad histórica para América Latina, sino también para las mujeres del mundo.
La Internacional Socialista de Mujeres expresa su rechazo a la decisión del gobierno de Chile y de su presidente, José Antonio Kast, de retirar el apoyo a la candidatura de Michelle Bachelet para asumir la Secretaría General de las Naciones Unidas. Esta
determinación compromete gravemente una candidatura ampliamente valorada por la comunidad internacional y marca un retroceso respecto al compromiso histórico de Chile con el multilateralismo.
La Internacional Socialista de Mujeres reafirma la importancia del liderazgo femenino progresista en la gobernanza global, como una fuerza clave para fortalecer el multilateralismo, defender los derechos humanos y avanzar hacia sociedades más justas e igualitarias”.








