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La dictadura chavista avanza en una ley de amnistía a las sombras

La amnistía a los presos políticos en Venezuela avanza a ciegas. La Asamblea Nacional (Congreso) que maneja únicamente el chavismo aprobó la ley en primera discusión pero lo hizo sin que se conozcan los artículos ni la letra chica. Los diputados votaron algo que probablemente no leyeron, y si lo hicieron, fue en absoluto hermetismo pese a que hay miles de familias que se mantienen a la expectativa.

Distintas ONG que defienden a presos políticos alertan que hasta ahora no les permitieron hacer aportes u observaciones. No tuvieron acceso siquiera a borradores. Nuevos Papeles tampoco ha podido encontrar el texto.

La cúpula chavista se maneja con ambigüedad. Delcy Rodríguez, sucesora del dictador Nicolás Maduro, blanqueó que abarcarán desde 1999 en adelante, es decir, reconocen tácitamente que desde que Hugo Chávez llegó al poder tuvo prisioneros políticos. Los más antiguos, unos policías metropolitanos, están encerrados desde 2004. Su hermano, Jorge Rodríguez, cabeza de la Asamblea, exigió “celeridad” para aprobar la ley. Al inicio de la sesión se hizo un apartado en el que crímenes de guerra, de terrorismo, de lesa humanidad, no se podrán amnistiar. Podría parecer lógico, pero a miles de presos políticos y personas con juicios en curso están imputados, sin pruebas, por ese tipo de delitos. Diosdado Cabello, otro de los máximos jerarcas de la dictadura, había deslizado que tendrían que hacer una lista con los beneficiarios, como si se tratara de un indulto. La amnistía, al basarse en periodos temporarios y un marco específico, no funcionan de esa forma. Quizá no lo sabe y no se asesoró, o lo hizo para generar más ruido. Como sea, quedó a la vista una fricción más entre los jefes chavistas.

No hay hasta ahora una fecha confirmada para dar la segunda discusión, tras la cual se da por descontado que el chavismo aprobará la amnistía, que tendría que vaciar las cárceles y centros de tortura donde hay presos políticos, varios de ellos desaparecidos, sin un expediente o tribunal a cargo.

Mientras tanto cientos de familias mantienen acampes desde hace casi un mes a las afueras de cárceles como Tocorón, o El Rodeo y Yare, donde están los argentinos Nahuel Gallo y Germán Giuliani. En Buenos Aires los esperan sus familias, con la esperanza de que salgan incluso antes.

A cuentagotas, cada día siguen algunas excarcelaciones, como las de los argentinos Gustavo Rivara y Roberto Baldó, quienes ya salieron de Venezuela y contaron con algún apoyo de Cancillería.

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